por Zan Potter » Mié Jun 17, 2009 2:53 am
Hola, yo otra vez. Luego de casi 8 o 9 meses de mi ultima publicacion y alejamiento del foro. Yo hace poco volvi, y sinceramente no tenia pensado volver a escribir, hace poco intente hacer un reto del APHH y falle en el intento y en ese momento confirme ese pensamiento, pero ayer en un momento dije "vamos a escribir" y lo hice, me tomó un dia exacto, tal vez tenia que ser asi, mas un reto personal que otra cosa la forma en que volveria.
Los que me conocen y me leen notaran que este escrito no tiene nada que ver lo que los tengo acostumbrados. Esto en un 95% es un monologo porque yo crei que es la mejor forma de explicar lo que queria hacer, que era transmitir distintas cosas que yo aprendi en este tiempo camuflandolo en las experiencias de Harry y que el las cuente. Yo creo que para transmitir algo no hace falta describirlo en un dialogo fluido, puede ser asi tambien. Espero lograr transmitir mis pensamientos aca.
El titulo es solo eso, un titulo, no le busquen una explicacion.
Gracias por leerlo.
Disclaimer: Los personajes son propiedad exclusiva de JK. Rowling.
Dedicado a todos los que conozco y a mis lectores, pero especialmente a vos.
¿Qué tiene de grandioso lo normal?
Son las 23:59 del 30 de julio, sí…falta exactamente un minuto para mi cumpleaños, cualquier persona normal estaría con sus amigos y familiares, pero yo tengo que dar la nota, hacer algo diferente. Hay que darle un toque de emoción, no siempre hay que soplar las velas rodeado de personas, entre las cuales hay muchas que no conozco pero están ahí por el simple hecho de que se trata de mí, ya que si fuera por Ron sólo estaríamos nosotros y los Weasley. Pero en mi caso existe el peso de ser el niño que vivió, el elegido, el que venció a Voldemort, sí a Voldemort, ahora que él no está la gente no tiene miedo de decir su nombre, si tan sólo pensaran un poco se darían cuenta que ellos mismos se pusieron un tabú. Pero bueno era más fácil tener miedo a tener valor para enfrentar los distintos obstáculos que tiene la vida, es extraño que yo diga eso porque nunca hablé así pero con el tiempo aprendí como son las cosas. Lo más fácil no es siempre lo correcto lo diría mejor alguien que perdí en esta lucha.
Justo cuando subo al techo de la Madriguera y veo la luz de la Luna se termina el último minuto del día, tengo 23 años, feliz cumple Harry me deseo a mí mismo antes de calcular el tiempo que tardarían en encontrarme porque sé que tres personas lo van a hacer. Incluso en qué orden, lo hará pronto así que mejor me apuro.
Me siento en la orilla del techo para poder admirar el paisaje de la noche, de hobby cuento cuantas estrellas hay, aunque estoy acá para otra cosa…para recorrer mi vida desde que nací hasta la fecha, para ver cuánto cambié, que es lo que quedo igual y también trata lo que vendrá pero sea lo que sea lo acepto. Como hice siempre.
Ya para empezar lo normal nunca existió en ningún momento de mi vida, ya que nací siendo mago, ya era diferente al resto. Antes no me gustaba llamarlo así porque quería ser normal, un chico normal con una vida normal. Hoy siento que cambié de idea porque no hay nada malo en ser mago y si hubiese sido muggle doy por hecho que nunca habría logrado tener amigos, pero amigos de verdad como los que tengo hoy en día.
Al primer año ocurrió el hecho que marcó mi vida, antes de que nazca, Trelawney dijo una de sus típicas profecías que fue escuchada incompleta por Snape y él se la contó a Voldemort. ¿Quién hubiese pensado que algo tan simple como eso desencadenaría una guerra entre dos magos? Pero fue así, la profecía lo confundió, lo asustó y terminó tomando una decisión que 16 años después lo mataría. Si no lo hubiera hecho así, no sé qué habría pasado con él, pero haciendo referencia a lo que sería mi vida, obviamente sería muy diferente. Es difícil imaginarlo pero…seguramente no estaría acá sentando, ni siquiera estaría en la Madriguera. Viviría en el Valle de Godric, cerca de mis padres, que estarían vivos. Pero a mis amigos de ahora no los tendría, habría otros amigos que no le llegarían ni a los talones a estos. Lo único que se repetiría en ambas vidas es ser jugador profesional de Quidditch. Resumiendo en pocas palabras…un vida normal. Viendo las dos vidas y si tuviera que elegir, sin dudas elijo la que estoy viviendo. ¿Si agregaría a mis padres a ella?, obviamente, pero no se puede, es como entendió Voldemort la profecía…las dos cosas juntas no podrían convivir, o es una o es la otra, y siendo así me tengo que quedar con lo vivido no con la imaginación de algo que pudo haber sido, es muy fácil vivir imaginando pero la vida no es así, hay que vivirla con el peso del pasado en tu espalda, vivir el presente y esperar lo que pase en el futuro, imaginarlo no sirve de nada porque no siempre llega lo que querés y hay que aceptar lo que te toca.
Desde el primer año hasta los once los viví en la casa de mis tíos, fue una pesadilla pero también fue algo necesario e importante ya que de otra forma no habría aprendido todo lo que aprendí. No es la forma que cualquiera elegiría para aprender, pero a veces lamentablemente la mejor forma de hacerlo es a los golpes que en una vida normal. Aunque tiene sus contras también, el precio que pagas por eso, porque nunca es bueno, y la influencia que puede tener en uno todo lo que pase, porque te puede cambiar pero para mal. De eso puedo estar orgulloso de mi mismo ya que nunca me dejé influir, otros lo han hecho y ya sabemos cómo terminaron.
A partir de ahí, durante siete años, mi vida empezó, cambió, dio giros de 180 grados, y por poco casi se termina. Hice amigos…y enemigos, pero estos hoy en día, en mayor o menor medida, son mis amigos también, y algunos amigos perdí por la guerra que Voldemort decidió iniciar.
Debido a mi fama, fui querido y odiado, nunca pasé desapercibido para nadie. Una de las tantas ironías que tiene la vida, era lo que más quería en ese momento, ser normal y que no me reconozcan a cada paso que hacía, con el tiempo y gracias a una capa de invisibilidad lo logré y me di cuenta que no es tan bueno como pensaba, en parte obviamente fue porque me acostumbré a esto y quiera o no, debo convivir con mi fama para siempre.
Como todas las personas, también me enamoré y no una, sino tres veces. Dicen que la tercera es la vencida, ¿no?, hablando de Roma, me encontró tal vez como me lo imaginaba, es la que más me conoce de todos. Se sienta a mi lado mientras me estudia con su mirada, siempre hace eso para saber qué me pasa, parece que entiende y algo me va a decir, no hace falta que lo haga porque ya me lo dijo con sus ojos. ¿Cuántos casos puede haber así?, lo seguro es que normal no es.
-Ya sé que vendrán. En exactamente dos minutos, me adelantó a sus palabras. –Ya estoy terminado igual.
Cuando cumplí 17, empezaba el punto culminante de la guerra, incluso yo que en un principio negaba la profecía, la había asumido y decidí dar batalla, mejor que me pasará algo a mí y no a más inocentes. Ron y Hermione se arriesgaron conmigo, no hacía falta que lo hagan pero no les podía decir que no.
La guerra terminó con más pérdidas de lo esperado, mis padres, Sirius, Remus, Tonks, Fred, Cedric, incluso Dumbledore y mejor no sigo contando porque la lista es muy larga, pero no fueron en vano porque fuimos los vencedores, y lo digo en plural porque sin ellos nunca hubiese podido hacerlo solo. Es más yo sería el vencido de ser así.
Los siguientes cinco años fueron los más tranquilos en mucho tiempo, pero no por eso fueron normales, eso es algo imposible a esta altura. Pero cada uno de los que sobrevivimos alcanzamos nuestras metas y sueños, y no fue algo fácil por si lo piensan.
En cuanto a lo personal, hoy puedo decir que soy feliz, en gran parte gracias a quien tengo a mi izquierda, y obviamente al pelirrojo que se está sentando a mi derecha en estos momentos también, tuve miedo de perder su amistad hace unos años, pero sorprendentemente el me entendió…nos entendió. Fue algo raro, no es algo que se dé todos los días, por eso lo valoro más aún.
Estiramos la manos los tres al mismo tiempo y con los dedos de la mano contamos los segundos que faltan para que el cuarto integrante del grupo aparezca, lo conocemos y sabemos que no va a ser nada silencioso.
-5, 4, 3, 2, 1…
-POTTER, GRANGER, WEASLEY, ¿siempre tan previsibles no?, bajen que mi suegra los está buscando para comer, dijo aún sabiendo que eso molestaría a Ron, pero como siempre no le importa, disfruta hacerlo enojar. Ya que conmigo y Hermione no puede.
-YA VAMOS MALFOY, grita furioso Ron. –Hay cosas que no cambian, ¿verdad?, me pregunta sin saber en que estuve pensando todo tiempo, aunque algo intuye seguramente sino no lo diría así.
-Sí vamos, les miento, en realidad tengo pensaba hacerme otra escapada, Ron cayó, volvió rápido a la casa. Debe tener hambre, como siempre.
-Yo voy con vos, dice Hermione.
-¿A dónde?
-Vamos Harry, ¿te crees que no sé qué te subirás a tu escoba para ir a Valle de Godric?
-La verdad, no dudé que lo supieras pero no perdía nada en intentar que me creas. Igual tengo una duda, ¿Cómo sabes que voy ahí?
-Simplemente lo sé, me responde muy segura, no podía ser de otra forma. –A menos que por una vez quieras cenar con nosotros antes, algo normal para variar.
Sonrío porque me lo hace a propósito, -Sabes que pienso de eso.
-Sí, ¿Qué tiene de grandioso lo normal?
-Ajá, puedes venir si quieres, pero después de visitar a mis padres también hay que hacerlo con Sirius y Dumbledore.
-No importa, te acompaño.
-Accio Saeta de Fuego. ¿Adelante o atrás?, bromeó.
-Potter, que te acompañe no quiere decir que sea yo quien maneje. Eso no cambia.
-Lo sé, es lo último que digo antes de invitarla a subirse a la escoba y emprender vuelo.
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Si lo terminaste de leer y algo pensaste, cumpli lo que plantee al comienzo. Gracias.
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