“El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy) TERMINADO

En esta sección van los retos propuestos por usuarios y los torneos organizados por los moderadores

Moderadores: Pam., Locurita, * Luna Lovegood *

“El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy) TERMINADO

Notapor ···Sɑnɑ··· » Sab Dic 11, 2010 1:14 pm

¡¡Hola!! Aqui vengo con un mini-fic Navideño de la pareja Draco y Pansy para el reto del club Dransy jeje ^^
Creo que me ha quedado bastante romántico... incluso un poquito cursi jeje :oops: pero eso lo teneis que juzgar vosotras :mrgreen:

DISCLAIMER: Todos los personajes y lugares son propiedad de J.K Rowling, solo la historia es de mi invención.
Espero que os guste :D


"El regalo perfecto"



»-(¯`v´¯)-»CAPÍTULO 1»-(¯`v´¯)-»


–…de La Ley de Transfiguración Elemental de Gamp nos hablan de todo aquello que puede transformarse, aumentar… etc. pero no puede producirse de la nada. Las cinco excepciones son…
Pansy suspiró y miró su reloj de pulsera. Aun faltaban diez minutos para que se terminase la clase de Transformaciones y para que comenzasen las tan anheladas vacaciones de Navidad... Diez aburridos e interminables minutos. No tenía intención de apuntar ninguna de las excepciones de esa ridícula Ley de Gamp así que se dedicó a observar a sus compañeros de clase con aire distraído.
Miró la parte derecha del aula: algunos escribían todo lo que la profesora McGonagall decía; otros, al igual que ella, miraban alrededor con aburrimiento; unos pocos dibujaban tonterías en sus pergaminos. Miró a su izquierda: más de lo mismo. Daphne Greengrass, sentada a su lado, atendía a las explicaciones como si le fuera la vida en ello.
Pansy suspiró de nuevo apoyando su barbilla en la palma de su mano. Un fugaz movimiento frente a ella atrajo su mirada de forma inconsciente.
Draco Malfoy, sentado dos filas delante de ella, se balanceaba sobre las patas traseras de su silla, haciendo caso omiso a las explicaciones de la profesora y mirando con desgana como caían los copos de nieve a través de la ventana. Pansy sonrió para sí misma. Draco jamás prestaba atención a las explicaciones de clase… lo curioso era que después aprobaba todo con buena nota. Aquel chico era un misterio. Era su mejor amigo, pero seguía siendo un misterio para ella.
La joven morena seguía contemplando como hipnotizada la espalda de su amigo cuando de pronto éste debió de sentir su mirada y volvió la cabeza. Sus ojos se encontraron y Draco esbozó una simpática sonrisa de lado, al tiempo que ponía los ojos en blanco, indicando lo “interesante” que le estaba pareciendo la clase. Pansy le devolvió la sonrisa y de pronto tuvo una idea. Arrancó un trozo de pergamino de la hoja que tenía sobre la mesa y escribió en él:

Te aburres, ¿verdad?

Después le indicó por gestos al chico que tenía delante que se lo pasase a Draco. El rubio lo tomó con curiosidad y leyó lo que había escrito. Sonrió levemente para sí mismo, haciendo que las mejillas de Pansy se ruborizaran sin que él se diese cuenta, y escribió algo más en el pergamino. Se lo devolvió a su amiga con discreción. La chica leyó lo que le había escrito:

Muchísimo, ¿se me nota?

Pansy contuvo la risa con dificultad al ver a Draco desperezarse y bostezar descaradamente. Sonriendo de oreja a oreja escribió algo más:

Algo sí que se nota… oye ¿Qué quieres que te regale por Navidad?

De nuevo le devolvió el papel al rubio y éste, tras leerlo, le escribió la contestación:

Cualquier cosa estará bien.

La chica quiso insistir pero en ese momento sonó el timbre y todos a una se pusieron en pie para disfrutar de la tan ansiada tarde libre y de las aun más ansiadas vacaciones. Pansy comenzó a recoger sus cosas tranquilamente. No tenía prisa puesto que no pensaba regresar a su casa por Navidad; se quedaría en Hogwarts.
En el momento en que se colgó la mochila en el hombro Draco pasó por su lado, rodeado como siempre de un grupo de fanáticas que no habían tardado ni dos segundos en acercarse a él en cuando sonó el timbre. El rubio sonrió a Pansy al pasar y ella le devolvió la sonrisa. Lo vio alejarse rodeado de sus admiradoras sin poder reprimir una triste mirada.
–¿Pansy? ¿Vienes? –llamó Daphne sacándola de sus pensamientos.
–Sí, claro –asintió la morena siguiendo a su amiga por los pasillos.
–Oye ¿Qué es lo que os escribíais Draco y tú? –quiso saber Daphne con curiosidad.
–¿De qué hablas? –murmuró Pansy, distraída, mirando la espalda de Draco unos metros más adelante que ellas.
–De las notitas que os estabais mandando en clase.
–Ah, eso. Solo le estaba preguntando qué es lo que quiere que le regale por Navidad.
–Oh, ¿Y qué te ha dicho?
–Que cualquier cosa le gustaría –respondió Pansy, pensativa, apoyándose en una columna cerca del patio de piedra–. La verdad es que no se me ocurre nada… Pero no puedo regalarle cualquier cosa. Tengo que regalarle algo que de verdad quiera, algo que desee de verdad. Mi regalo no puede ser como el de las demás chicas que andan detrás de él.
–Oh, venga, estamos hablando de Draco. Conociéndole le hará ilusión cualquier cosa que tú le regales –aseguró Daphne desperezándose–. ¿Me acompañas al baño?
–Sí, claro –aceptó su amiga, y ambas echaron a andar–. Pero precisamente porque estamos hablando de Draco estoy tan indecisa. Él no se conformará con cualquier cosa.
–Quizá tengas razón… pero Draco te tiene mucha estima –insistió su amiga con cabezonería.
–¿Tú le has comprado algo?
–¿Yo? Oh, sí, un libro sobre dragones que hace tiempo me dijo que quería –confesó Daphne encogiéndose de hombros y bromeando–: Ya puede gustarle, porque me he gastado una pasta.
Pansy rió y ambas entraron en el baño de las chicas del 3º piso. Daphne se metió en uno de los cubículos y Pansy aprovechó para peinarse y retocarse en el espejo del lavabo. Junto a ella, había un grupo de chicas de Slytherin de 5º (un año más jóvenes que Pansy), y que se estaban maquillando excesivamente en los espejos de los lavabos. Todas miraron a Pansy con respeto, pues la conocían y sabían que era la prefecta de su casa, y también que la morena sabía hacerse respetar.
–¿Creéis que me queda mejor el pelo suelto o recogido? –decía una de ellas que tenía la voz chillona.
–Déjatelo suelto –le aconsejó su amiga–. Y venga, no disimules y admítelo: ¿es verdad eso que dicen que le has comprado un regalo de Navidad a Draco Malfoy?
El corazón de Pansy se paralizó al escuchar esas palabras, pero, como buen Slytherin que era, disimuló cepillándose su corto cabello con elegancia y pintándose los labios.
–Lo cierto es que sí. Le he comprado un estuche con plumas de oro de distintos tamaños –confesó la chica con orgullo y sin poder disimular lo emocionada que estaba–. Me han constado casi 50 galeones, pero seguro que me pedirá que sea su novia después de eso.
–No estés tan segura –saltó otra de sus amigas–. Yo le he comprado un telescopio de oro macizo valorado en casi 70 galeones. Me he gastado todos los ahorros que me han dado mis padres para el curso, pero vale la pena. ¿Os imagináis que Malfoy me da las gracias, y me da un beso y…?
–¿Queréis bajar de las nubes? –Intervino otra de las chicas que tenía aspecto de ser la más madura del grupo–. Nunca en la vida habéis hablado con Draco Malfoy ¿de verdad creéis que solo con comprarle regalos caros se va a enamorar de vosotras?
–Pues sí –saltó la chica de la voz chillona–. Todas sabemos que Malfoy aprecia mucho los regalos costosos. Estamos hablando de Draco Malfoy: el chico más rico y popular de Slytherin. No se conformará con cualquier cosa y estoy segura de que apreciará el gesto que hemos tenido con él.
–Sí… vuestro gesto y el de la docena y media de admiradoras que le han comprado regalos tan costosos como los vuestros –replicó la joven de aspecto maduro–. Seguid soñando si queréis, pero después no os quejéis si vuestros regalos pasan desapercibidos entre los que le regalarán sus otras casi treinta fans.
La chica de la voz chillona bufó, dando por terminada la conversación, y el grupo salió del baño, no sin antes dirigirle una respetuosa y tímida mirada a Pansy. La morena mantuvo una actitud fría e indiferente ante ellas pero, en cuanto la puerta se cerró tras las chicas, la joven se apoyó en el lavabo con aspecto compungido.
Tenían razón. No podía regalarle cualquier cosa. Él era Draco, Draco Malfoy, el Príncipe de Slytherin. Debía encontrar algún regalo que fuera lo suficientemente especial como para regalárselo. Era cierto que todas sus admiradoras se esforzarían por hacerle el mejor regalo, y ella, que era su mejor amiga, debía hacerle el regalo más maravilloso de todos. Uno que no pasase desapercibido y que a su lado los de las demás chicas fuesen basura. Un regalo que no olvidase fácilmente. Un regalo digno de Draco Malfoy.
–Ya está, podemos irnos –sonrió Daphne saliendo del baño. Se detuvo en seco al ver el serio semblante de su amiga–. ¿Ha pasado algo?
–Daphne tienes que hacerme un favor –pidió Pansy en voz baja.
–¿Cuál?
Pansy la miró a los ojos y sentenció con la fuerza y la decisión que la caracterizaban:
–Tienes que ayudarme a encontrar el regalo perfecto para Draco.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

–Nada, no encuentro nada –murmuraba Pansy una y otra vez sin dejar de pasar las páginas de la revista que tenía en las manos con brusquedad.
–Mujer, que la revista no tiene la culpa –replicó Daphne sujetando las manos de su amiga–. Pasa las páginas con más delicadeza…
–Perdóname, pero es que estoy muy nerviosa –jadeó Pansy pasándose la mano por el cabello con desesperación–. Mañana ya es sábado y es Navidad y todavía no tengo ningún regalo para Draco… es desquiciante…
–¡Hola, chicas! –saludó Theodore Nott acercándose a ambas jóvenes y sentándose a su lado. Daphne y Pansy estaban sentadas en uno de los bancos del Patio Empedrado–. Pansy, te he encontrado otra revista… no sé si te servirá de algo.
–Gracias, Theo –agradeció la morena sonriendo con tristeza.
–Lo que pasa es que eres muy exigente –criticó Daphne a su amiga–. Te lo repito: Draco te quiere mucho, le dará igual lo que le regales con tal de que se lo regales tú.
–¡Ay, deja de repetir eso! –Suplicó Pansy poniéndose en pie y dejando caer las revistas que tenía en su regazo–. ¡No puedo regalarle cualquier cosa! ¡No puedo decepcionarle!
–No vas a decepcionarle de ninguna manera –negó Daphne–. ¿Por qué te preocupa tanto?
–Porque… –Pansy parecía querer hablar pero no encontraba las palabras adecuadas–. Porque… porque… -emitió un suspiro–. Porque quiero hacerle feliz. Draco… lo es todo para mí.
Sus mejillas se ruborizaron y sus ojos se anegaron en lágrimas de vergüenza. Se dio la vuelta dándoles la espalda a sus amigos. Ella era la Princesa de Slytherin, no podía derrumbarse ni dar imagen de débil. Tenía que ser fuerte. Era demasiado orgullosa como para admitir que amaba a…
Se secó las lágrimas y sorbió la nariz con decisión. Miró a sus dos amigos intentando forzar una firme sonrisa. Nott le sonrió con cariño y Daphne la abrazó con una risita comprensiva. Ambos sabían perfectamente lo que en ese momento pasaba por la mente de la morena.
–No te preocupes. Te ayudaremos a encontrar el regalo –le aseguró Daphne en su oído–. Te lo prometo.
–Gracias –sonrió Pansy.
–Oye, estoy pensando… –intervino Nott de pronto rascándose la barbilla–. ¿Por qué no vas a ver a los gemelos Weasley? He oído que venden objetos interesantes.
–¿Tú crees? –Pansy se mordió el labio, dudosa–. De acuerdo, iré a verlos. Después de todo no tengo mucho tiempo para encontrar el regalo…
–Tienes exactamente… –Nott miró su reloj de pulsera–. 23 horas. Hasta mañana a las 7 de la tarde que es a la hora que termina Draco el entrenamiento de quidditch.
–Gracias por no presionarme, Theodore –bufó la morena, y acto seguido detuvo a un par de niños que corrían en dirección contraria–: A ver, mocosos, ¿sabéis donde puedo encontrar a Fred y George Weasley?
–Creo… creo que estaban en el vestíbulo –balbuceó uno de los niños.
–De acuerdo. Largaos.
Tan pronto los niños se alejaron muertos de miedo, Pansy se despidió de sus amigos y fue a ver a los gemelos.
–Empieza la cuenta atrás –suspiró Daphne viendo marchar a su amiga–. Espero que encuentre lo que busca…

20:12 pm. Viernes.

Los encontró sentados en las escaleras de vestíbulo, examinando una caja con una especie de gusanos de distintos colores.
–Weasleys, tengo que hablar con vosotros –espetó la morena tan pronto como llegó a su lado.
–Vaya, que sorpresa Parkinson, ¿en qué podemos ayudarte? –respondió Fred con el ceño fruncido.
–Necesito vuestro mejor objeto, el mejor que tengáis.
–Mmm… ¿el mejor dices? –los gemelos se miraron–. ¿De qué clase de objeto estaríamos hablando?
–Cualquiera que me sirva como regalo de Navidad.
–Bueno –George se quedó pensativo–… Tenemos ajedrez mágico edición coleccionista, si eso te sirve…
–No.
–De acuerdo… ¿Alguna joya?
–No
–¿Perfumes?
–Ni hablar.
–Mmm… un cliente exigente –rió Fred–. Veo que tienes las cosas claras, Parkinson.
La chica arqueó una ceja con arrogancia y ellos sonrieron maliciosamente.
–Tenemos lo que buscas –aseguró George–. Pero no te saldrá barato…
–Pagaré lo que sea.
–Genial. Síguenos.
Condujeron a la chica a una aula vacía que había cerca de allí. Una vez dentro, George sacó una especie de monedero peludo de su bolsillo y lo sostuvo delante de la chica, sonriente, esperando su reacción. Pansy tuvo que emplear todas sus artes de Slytherin para que no se notase su sorpresa.
–¿Eso es…? –comenzó la chica sin apartar sus ojos del monedero.
–Exacto. Un monedero de piel de moke. No se ven muchos, la verdad. Somos los únicos de Hogwarts que tenemos uno.
–¿Cómo sé que no es falso? –espetó Pansy.
Los gemelos suspiraron teatralmente y Fred se adelantó para coger una silla que había en el aula. Su hermano abrió el monedero y el otro introdujo la silla dentro con sorprendente facilidad.
–Tachán –sonrió George–. Como ves no es falso. Puedes meter dentro cualquier clase de objetos, grandes o pequeños, y tú serás la única que pueda sacarlos después. Bueno, tú no, la persona a la que se lo regales…
–¿Cuánto pedís por él? –preguntó rápidamente la morena.
–Bueno… tratándose de una venta de artículos entre Slytherin y Gryffindor… y que éste es un objeto sumamente extraño… y porque eres tú… te lo dejaremos por… digamos… 200 galeones.
–¡¿QUÉ?! –rugió Pansy.
–Es nuestra última oferta –los gemelos se cruzaron de brazos al unísono–. ¿Lo tomas o lo dejas?
Pansy se mordió el labio, pensativa. Era un objeto fantástico, y muy extraño... pero también muy caro. Demasiado caro. Estaba segura de que ninguna de las admiradoras del Príncipe de Slytherin le habría comprado nada parecido. Realmente era un objeto digno de Draco Malfoy.
–Acepto –murmuró Pansy.
–Fantástico –sonrieron los gemelos.
–Pero tendréis que esperar a que consiga el dinero –dijo la morena, acercándose a la puerta–. Reservádmelo hasta entonces.
–Es un placer hacer negocios con usted –le gritaron los gemelos haciendo una reverencia cuando ella ya había salido por la puerta.
La morena echó a andar por los pasillos pensando de dónde demonios iba a sacar tantísimo dinero en tan poco tiempo.

Continuará...


¿Os ha gustado?
Espero que sí :D
¡¡Muchas gracias por leer!!
Besos ♥


Otros escritos del reto:
"El amor no entra en mi diccionario" (Mrs Ulliel)
"Amame Por favor, por navidad no?" (Mayra)
"Quiza sea nuestra ultima navidad" (arantza_parkinson)
"Un ultimo Sueño de Navidad" (Gisselle)
"Como odio la navidad" (Amuralu)
Última edición por ···Sɑnɑ··· el Jue Jun 30, 2011 8:36 am, editado 5 veces en total


❖ Harry Potter y la Serpiente de Plata (DM/HG) TERMINADO ❖
| SanaNGU | | ⓝⓔⓥⓔⓡ ⓖⓘⓥⓔ ⓤⓟ |

—¡Imposible! —aulló Hermione—. ¿Se enfadó el profesor Flitwick? Fue Malfoy. Estaba pensando en él y perdí la noción de las cosas.
Hermione Jean Granger ~ POA
Avatar de Usuario
···Sɑnɑ···
 
Mensajes: 985
Registrado: Dom May 31, 2009 3:12 pm
Ubicación: En la mansión del Príncipe De Slytherin.

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor Mrs Ulliel » Sab Dic 11, 2010 1:35 pm

Joder tía que me has ganado!!! jejeje me gusta continualo
Avatar de Usuario
Mrs Ulliel
 
Mensajes: 2399
Registrado: Dom Abr 05, 2009 11:45 pm
Ubicación: Con Gaspard Ulliel.... jugando al papa y la mama...(?)

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor ···Sɑnɑ··· » Sab Dic 11, 2010 1:59 pm

Que vaaa!!! :oops:
Muchas gracias por comentar :D


❖ Harry Potter y la Serpiente de Plata (DM/HG) TERMINADO ❖
| SanaNGU | | ⓝⓔⓥⓔⓡ ⓖⓘⓥⓔ ⓤⓟ |

—¡Imposible! —aulló Hermione—. ¿Se enfadó el profesor Flitwick? Fue Malfoy. Estaba pensando en él y perdí la noción de las cosas.
Hermione Jean Granger ~ POA
Avatar de Usuario
···Sɑnɑ···
 
Mensajes: 985
Registrado: Dom May 31, 2009 3:12 pm
Ubicación: En la mansión del Príncipe De Slytherin.

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor Emma_Potter » Sab Dic 11, 2010 3:58 pm

Ey, Laura! Me gusto el primer capitulo! Continualo pronto!! Aunque Pansy es muy terca, debería hacerle caso a Daphne, Draco apreciaría cualquier cosa siempre y cuando venga de ella...

Espero conti!

Saludos!
♥ Take my Hand ♥






Together


A.P.H.H. - Harmony-
O'Children - Oneshot - H&Hr
El ultimo abrazo
Avatar de Usuario
Emma_Potter
 
Mensajes: 169
Registrado: Sab Jul 21, 2007 1:18 am
Ubicación: En St. Mungo

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor ···Sɑnɑ··· » Sab Dic 11, 2010 4:10 pm

¡¡Hola!! :mrgreen:
Muchas gracias por pasarte y por comentar :D
Pues sí, Pansy es muy terca xDD pero si no lo fuese la historia no tendría gracia y sería muy cortita jajaja :lol:
Besos ♥


❖ Harry Potter y la Serpiente de Plata (DM/HG) TERMINADO ❖
| SanaNGU | | ⓝⓔⓥⓔⓡ ⓖⓘⓥⓔ ⓤⓟ |

—¡Imposible! —aulló Hermione—. ¿Se enfadó el profesor Flitwick? Fue Malfoy. Estaba pensando en él y perdí la noción de las cosas.
Hermione Jean Granger ~ POA
Avatar de Usuario
···Sɑnɑ···
 
Mensajes: 985
Registrado: Dom May 31, 2009 3:12 pm
Ubicación: En la mansión del Príncipe De Slytherin.

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor ºPrincess Luº » Sab Dic 11, 2010 6:38 pm

Que lindo ahh el capitulo estuvo fantastico que pasara :|
Esta muy bonito espero que lo continues :-P
Avatar de Usuario
ºPrincess Luº
 
Mensajes: 260
Registrado: Vie Jul 23, 2010 9:55 pm

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor ººMayraºº » Sab Dic 11, 2010 9:25 pm

Laura
Hoooooooola amiga
Me ha gustado
Pobre Pansy tan desesperada por conseguir un regalo
Es que bueno es Draco, no? A el hay que sorprenderlo
Porque bueno, es el ,, Draco Malfoy
Me gusta la idea, amiga
De verdad, esta bonita, me gusta de que sean amigos
Pero me gustaría mas si fueran….
Avatar de Usuario
ººMayraºº
 
Mensajes: 1162
Registrado: Sab Ago 28, 2010 6:24 pm
Ubicación: Con Ron y Whisky

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor *gisselle* » Dom Dic 12, 2010 12:25 am

hola
laura
muy bonito
espero la conti



MIS FICS

Avatar de Usuario
*gisselle*
 
Mensajes: 5452
Registrado: Lun Dic 28, 2009 8:31 pm
Ubicación: Cerca del mar con Tom Felton :)

Capítulo 2

Notapor ···Sɑnɑ··· » Dom Dic 12, 2010 10:11 am

¡¡Hola chicas!! Muchas gracias por vuestros comentarios, me alegra ver que os está gustando :D
Os dejo la continuación:



»-(¯`v´¯)-»CAPÍTULO 2»-(¯`v´¯)-»


20:45 pm. Viernes.

–Pansy, podemos prestarte algo de dinero –le dijo Daphne por tercera vez.
–No quiero que me prestéis nada –repitió Pansy también por tercera vez–. Si me dejáis dinero no sería un regalo enteramente mío.
–Mujer, solamente te lo prestaríamos, ya nos lo devolverías –bromeó Nott haciendo que ambas chicas lo fulminaran con la mirada.
–¿Cuánto dinero te falta? –preguntó Daphne.
–Mis padres solo me dieron 50 galeones para pasar el trimestre –murmuró la joven con fastidio–. Podría pedirles más, por supuesto, pero no hay tiempo. Tengo que conseguir el dinero de otra manera.
–¿Y cómo? –inquirió su amiga.
–Ni idea… espera, voy a ver si hay algún anuncio en el tablón –dijo Pansy levantándose del sofá de la Sala Común–. Quizá haya alguien que necesite algún trabajo y pague bien por él.
–Voy contigo –se ofreció Nott.
Ambos se acercaron al tablón de anuncios que estaba en la otra punta de la Sala Común. La sala estaba bastante abarrotada pues faltaba poco para que fuesen las 21:00 de la noche y estaba prohibido que los alumnos saliesen de sus salas comunes a partir de esa hora.
–Veamos… Millicent Bulstrode compra cromos de las ranas de chocolate para completar su colección… –leyó Pansy.
–Yo tengo cromos repetidos –ofreció Nott alegremente–. Puedes venderlos si quieres.
–Te lo agradezco pero no creo que saquemos mucho con eso –opinó Pansy dudosa.
–No importa, algo es algo. Voy a buscarlos y también a buscar a Millicent –antes de que la chica pudiese detenerlo, Nott ya había subido las escaleras que conducían a los dormitorios de dos en dos. Pansy sonrió para sus adentros. Apreciaba mucho a Nott. Era un buen chico. Después de Draco era el chico que más quería en el mundo.
Pansy sacudió la cabeza y continuó mirando anuncios: había carteles que anunciaban el campeonato anual de ajedrez… otro anuncio del campeonato de Gobstones… mensajes de gente que había perdido algún objeto personal y quería recuperarlo…
De pronto un anunció llamó la atención de la morena y su cara se iluminó.

“Rubeus Hagrid, guardabosques y profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, solicita ayuda para cumplir diferentes tareas. 30 galeones la hora”

“–Es perfecto –pensó Pansy alegremente–. No es que me haga ilusión trabajar para ese semi-gigante idiota, pero al menos paga bien. Iré mañana por la mañana y….”
–Hola, Pansy –saludó una voz a sus espaldas.
La chica dio un respingo y su corazón se aceleró. Volteó con una sonrisa y se encontró cara a cara con la persona que estaba haciendo de aquél día una completa locura:
Draco la miraba con esa sonrisa de medio lado tan característica en él y que le daba ese toque tan sexy. Su pelo estaba ligeramente despeinado, llevaba la mochila colgada de un solo hombro y un par de libros en la mano que le dieron un toque intelectual. El conjunto era una visión adorable.
–Hola, Draco –saludó Pansy con una sonrisa radiante–. ¿Qué haces con tantos libros? ¿Has estado en la biblioteca?
–¿Tengo cara de Granger o qué? –Respondió el rubio con una carcajada–. Ni en broma, se los había prestado a Zabini para que hiciese sus trabajos y acaba de devolvérmelos. Ahora lo he dejado con Cho Chang, bastante entretenidos por cierto…
–Lo imagino –rió Pansy.
–Bueno, dejando a Zabini al margen, ¿Cómo es que este año no vas a casa a pasar las Navidades? Normalmente sueles ir ¿no? –inquirió Draco apoyándose despreocupadamente en la pared.
–Sí, pero mis padres tenían demasiado trabajo así que he decidido quedarme aquí –confesó la morena–. Tú tampoco vas a ir a tu casa este año, ¿verdad?
–Ni loco, con la cantidad de reuniones Navideñas que organiza mi padre no tendría un solo segundo de descanso…
–Ya veo… Por cierto, mañana ya es Navidad, tus admiradoras te harán muchos regalos ¿no? –sonrió la morena.
–No me hables de regalos –suplicó Draco fingiendo un escalofrío–. Una pandilla de chicas de 3º lleva todo el día acosándome para que les diga qué quiero que me regalen por Navidad…
–¿Y qué les has dicho? –inquirió la chica, divertida.
–Las primeras cinco veces les he dicho que no hace falta que me compren nada… las cinco siguientes que cualquier cosa me gustaría… y a la quinceava vez que me regalen una caja de “grajeas Bertie Bott de todos los sabores”.
Pansy se echó a reír.
–En momentos así preferirías no ser tan popular ¿no? –se compadeció la morena.
–Pues sí. Ser tan guapo tiene sus inconvenientes… –bromeó el rubio guiñándole un ojo. Pansy volvió a reír.
–No seas tan creído –rió mirándolo con cariño y añadiendo casi automáticamente–: Yo ya… –Pansy enmudeció, vacilante. Justo en ese instante apareció Nott tras el rubio y le hizo un gesto de afirmación a la morena, dándole ánimos para continuar–: Yo ya… te he comprado un regalo.
–¿En serio? –La sonrisa que le regaló Draco en ese instante compensaba con creces el hecho de que al día siguiente tendría que pasarse toda la mañana en compañía del guardabosques–. ¿Y qué es?
–No voy a decírtelo –Pansy rió al ver la desilusionada mirada del rubio–. Es una sorpresa.
–Pfff… vale, vale… yo también te he comprado algo ¿sabes? –admitió Draco dedicando una misteriosa sonrisa a la joven. Pansy abrió mucho los ojos y sonrió de oreja a oreja.
“–Cállate, corazón –pensó la morena llevándose una mano al pecho y temblando de pies a cabeza–. Cállate, que al final se dará cuenta de lo rápido que estás latiendo… Merlín, Draco, ¿Por qué no soy capaz de disimular que te amo delante de ti?”
–¿De verdad me has comprado un regalo? –preguntó Pansy incapaz de disimular su ilusión.
–Pues claro –aseguró el chico sin poder contener un bostezo–. Bueno, te dejo, me voy a la habitación, me caigo de sueño… Te veo mañana por la mañana ¿vale?
–Sí… ¡¡digo no!! Es decir… –la cara de sorpresa y extrañeza del rubio hizo sonrojarse a la morena–. Mejor nos vemos por la tarde ¿te parece? Es que por la mañana tengo muchas cosas que hacer…
–Como quieras –se resignó él–. Entonces ¿te veo en el Patio Empedrado a las 19:00, después del entrenamiento? Me gustaría darte mi regalo en persona.
–Genial. Yo también te daré tu regalo allí.
–Perfecto. Hasta mañana…
Draco besó la mejilla de la chica dejándola temblando y subió a su habitación.

9:15 am. Sábado.

–Mierda, mierda y mierda. ¿Tiene que ponerse a nevar justo ahora? –gimió Pansy mientras corría todo lo rápido que podía por los jardines hasta llegar a la cabaña del guardabosques. Nevaba copiosamente. Durante toda la semana apenas habían caído unos copos, pero esa mañana los jardines ya estaban cubiertos por un fino manto blanco.
Nada más llegar, empapada y jadeante, a la cabaña, aporreó la puerta con el puño. Se oyeron unos arañazos en la puerta producto de su perro y luego un cerrojo descorrerse. La gigantesca figura de Hagrid apareció en el umbral.
–¿Parkinson? –se sorprendió Hagrid mirando alrededor–. ¿Qué estás haciendo tú aquí? Hoy es Navidad…
–He venido por lo del anuncio –respondió la joven con voz entrecortada por el cansancio y el frío–. Pagas por hacer algunas tareas ¿no?
–Pues sí, pero jamás imagine que tú… bueno, pasa, pasa, no te quedes ahí con este tiempo.
La chica entró y al instante el perro del guardabosques se abalanzó sobre ella.
–Quieto, Fang –gruñó Hagrid sentándose en la mesa frente a la chica–. Entonces ¿de verdad quieres trabajar para mí?
–Solo será por hoy, necesito el dinero para… para asuntos personales –explicó la joven rápidamente.
–Muy bien –Hagrid sonrió paternalmente–. En ese caso me ayudarás a cortar unos árboles en el Bosque Prohibido para decorar el Gran Comedor, ¿vale?
–De acuerdo –bufó Pansy rezando para que eso fuera lo peor que le encargase hacer el guardabosques. Ambos salieron fuera de la cabaña. El tiempo empeoraba por momentos.
–¿Cuáles vamos a cortar? –inquirió la morena con voz aburrida–. ¿Esos de ahí?
–¿Estás loca? –Respondió el guardabosques con sorpresa–. No pienso cortar ningún árbol del bosque, eso es una salvajada…
–¿Entonces…?
–Ahora lo verás.
Cuando llegaron al límite del bosque, Hagrid sacó de su abrigo una pequeña botellita con una poción de color plateado en su interior. La destapó con cuidado y vertió una gota sobre la nieve. Aguardó unos segundos durante los cuales la Slytherin se limitó a mirarlo con las cejas arqueadas. Sin previo aviso, un gigantesco pino de varios metros de altura se materializó a los pies de Hagrid, quien ni siquiera se inmutó ante lo sucedido. Pansy dio un salto hacia atrás y estuvo a punto de caer al suelo.
–Venga, ayúdame a cortarlo y a llevarlo junto a la cabaña –pidió el hombre sin darse cuenta de que a su alumna había estado a punto de darle un infarto.
Estuvieron trabajando durante varias horas, repitiendo el mismo proceso muchas veces. La Slytherin le ayudaba a transportar los árboles con magia y los apilaba junto a la cabaña.
Pansy no dejaba de mirar su reloj de pulsera, muerta de frío. Todo rato pensaba: <<ya queda menos… ya tengo cincuenta galeones… casi tengo otros veinte…>>
–Oh, no –gimió súbitamente Hagrid observando la botellita vacía–. Se me ha acabado la esencia de Herborimus… ¿te importaría ir a ver a la profesora Sprout y pedirle más?
–¿Yo? –saltó Pansy, molesta. Tras dudar un instante suspiró resignada–. De acuerdo, ya voy.
–No tardes.
La joven echó a correr, resbalando por culpa de la nieve, de regreso al castillo.
“–Todo sea por Draco…” –se dijo deprimida, suspirando, y cubriéndose mejor con la capa para evitar el viento helado.

11:44 am. Sábado.

–Agh… agh… por fin –Pansy se detuvo jadeando frente al invernadero número 2. Lograba distinguir la rechoncha figura de su profesora de Herbología tras los empañados cristales. Tocó la puerta con las pocas fuerzas que poseía y la mujer le abrió.
–¿Señorita Parkinson? –Se extrañó la profesora Sprout–. ¿Qué está haciendo aquí? Estamos en vacaciones de Navidad, no hay clase…
–Necesito… esencia de Herborimus –dijo la chica casi sin aliento–. Me la ha pedido el profesor Hagrid…
–Ah, ya –musitó la mujer con preocupación–. Pero es que ahora no es la temporada del Herborimus… Necesitaría una poción para hacerlo crecer… ¿Por qué no va a ver al profesor Snape y le pide una poción Herborizante?
–Pero… –protestó Pansy. Después suspiró con rabia. No le quedaba otro remedio–. Está bien, ahora vuelvo.
Salió a todo correr del invernadero y se dirigió a la puerta principal de Hogwarts.

12:07 pm. Sábado.

–¿Profesor Snape? ¿Profesor Snape? ¡Abra, por favor!
Tras tocar la puerta incontables veces, el profesor la abrió unos centímetros y asomó su pálido rostro.
–¿Qué se le ofrece, señorita Parkinson?
–Necesito una poción Herborizante –explicó la joven apresuradamente–. Para la profesora Sprout. Es urgente…
–Lo lamento pero no puedo ayudarla –espetó Snape haciendo ademán de cerrar la puerta.
–Pero… ¡profesor! –Pansy sujetó la puerta justo a tiempo–. El profesor Hagrid necesita esencia de Herborimus y para obtener el Herborimus necesito esa poción… ¡usted tiene que tener alguna poción Herborizante!
–Siento decepcionarla pero no la tengo –insistió Snape sin alterarse–. Se me han agotado todas las existencias y no soy tan estúpido como para ponerme a hacer una poción sumamente complicada la mañana de Navidad… que tenga usted una feliz navidad.
Y le cerró la puerta en las narices. Pansy tardó unos segundos en reaccionar. Dio la espalda a la puerta del despacho de Snape con los puños apretados. En un desesperado intento por descargar su rabia le dio una fuerte patada a la pared de enfrente. ¿Y ahora qué podía hacer? Si no conseguía la poción Herborizante, no obtendría el Herborimus, y sin el Herborimus, Hagrid no le daría el dinero, y sin dinero no había regalo, y sin regalo… Draco la odiaría.
Pansy echó a correr por el pasillo. Obtendría una poción Herborizante como fuese.

Continuará...


¿Qué os ha parecido?
Espero que os haya gustado :D
¡¡Gracias por leer!! ^^
Besos ♥
Última edición por ···Sɑnɑ··· el Mié Dic 15, 2010 11:27 am, editado 1 vez en total


❖ Harry Potter y la Serpiente de Plata (DM/HG) TERMINADO ❖
| SanaNGU | | ⓝⓔⓥⓔⓡ ⓖⓘⓥⓔ ⓤⓟ |

—¡Imposible! —aulló Hermione—. ¿Se enfadó el profesor Flitwick? Fue Malfoy. Estaba pensando en él y perdí la noción de las cosas.
Hermione Jean Granger ~ POA
Avatar de Usuario
···Sɑnɑ···
 
Mensajes: 985
Registrado: Dom May 31, 2009 3:12 pm
Ubicación: En la mansión del Príncipe De Slytherin.

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor *gisselle* » Dom Dic 12, 2010 1:13 pm

hola
pobre pansy
la pasa muy mal pero todo
sea por Draco



MIS FICS

Avatar de Usuario
*gisselle*
 
Mensajes: 5452
Registrado: Lun Dic 28, 2009 8:31 pm
Ubicación: Cerca del mar con Tom Felton :)

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor ºPrincess Luº » Dom Dic 12, 2010 1:33 pm

Vaya lio Pobre Pansy va encontrar la pocion esta decidida, la pregunta del siglo es como :? ?
Habra que verlo ya me la imagino ayudando a Hagrid :lol:
Bueno muy intesaste continualo bye :-P
Avatar de Usuario
ºPrincess Luº
 
Mensajes: 260
Registrado: Vie Jul 23, 2010 9:55 pm

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor ººMayraºº » Dom Dic 12, 2010 10:23 pm

hoooooooooola Laura
ja, pobre Pansy, ahora+ como lo conseguirá
que tensión y que frio…
bueno, que maldito el snape, no querer
ayudarla, en fin, me gusto este cap,
asu que si me mandan a la Sprout y ella al Snape
yo tiro la toalla, me doy por vencida creo :?
En fin, ojal que stodo salga bien
Besotes navideños
Avatar de Usuario
ººMayraºº
 
Mensajes: 1162
Registrado: Sab Ago 28, 2010 6:24 pm
Ubicación: Con Ron y Whisky

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor Emma_Potter » Mar Dic 14, 2010 11:08 pm

Weeee,!! aparto y luego edito, que ando escribiendo mi aporte para el reto!! :D
Cdt, Lau!
♥ Take my Hand ♥






Together


A.P.H.H. - Harmony-
O'Children - Oneshot - H&Hr
El ultimo abrazo
Avatar de Usuario
Emma_Potter
 
Mensajes: 169
Registrado: Sab Jul 21, 2007 1:18 am
Ubicación: En St. Mungo

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor Ara_Parkinson » Mié Dic 15, 2010 2:45 am

me gustan las pociones y el regalo de Draco
me fasino jajaja espero leer el sig cap :D
suerte
Avatar de Usuario
Ara_Parkinson
 
Mensajes: 265
Registrado: Vie Oct 17, 2008 6:17 pm

Re: “El regalo perfecto” (Mini-fic | Reto Club Dransy)

Notapor Anna Molly » Mié Dic 15, 2010 2:49 pm

¡Mujer! ¡Me has dejado con la boca abierta!
Está todo muy bien detallado, y, y... ¡ME ENCANTA! ^-^
¡Espero ansiosa la continuación!
Sometimes I feel I've got to, run away, I've got to...

Avatar de Usuario
Anna Molly
 
Mensajes: 120
Registrado: Dom Dic 12, 2010 12:57 am
Ubicación: a r g e n t i n a~

Siguiente

Volver a Sección de Retos y Torneos

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados

Avisos online gratis - Project Management - Libros en Español - Traducciones - Publicar libros - Weather and Directions