"Retos Terror" (Harry/Hermione)

En esta sección van los retos propuestos por usuarios y los torneos organizados por los moderadores

Moderadores: Pam., Locurita, * Luna Lovegood *

"Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Mrs. Crosszeria » Dom Oct 30, 2011 1:39 am

¡¡OFICIALMENTE ES RETO!!
Reto: One-Shot :twisted: Halloween :twisted:


Reglas:
Minimo: 1.500 palabras
Tematica: Halloween Terror Acompañado de otro genero de su elecion (Puede ser Terror-Comedia, Terror-Drama, Etc.)
Fecha de ENTREGA: 30-31 de Octubre DOMINGO y LUNES (No es que van a comenzar a escribir ese día, ¡por favor! ¬¬)

    Participantes:
    - Mrs. Crosszeria
    - MizzBellamy
    - Iva
    - Pequeña Her
    - Disumo
    - Light
    - Janny Ta

*Si alguien me falta dígame por favor, tome la lista de un post y no se si tome el más reciente xD




Bueno, aquí empezamos... prácticamente ya es 30 así que les dejo tema, aquí publicarán sus one´s quienes sean usuarios de este foro, recuerden que este reto también participan algunos miembros del grupo "Harmony hasta la tumba", quienes, si no tienen cuenta aquí publicarán en FF o PotterFics, no se preocupen podrán leer todos, ya que después se editara este post para dejar los links.

Tienen 30 y 31 para subir sus one´s esperamos ver sus creaciones y que nos asusten un poco, por cierto NO hay orden de publicación, pueden publicar cuando quieran siempre y cuando sea en las fechas indicadas

Empezamos :B
Última edición por Mrs. Crosszeria el Mié Nov 02, 2011 1:15 am, editado 5 veces en total
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Iva » Dom Oct 30, 2011 12:05 pm

*.* Bueno a esperar la primera que publiqué! XD

No seré yo(?) Tengo que ir a un Cyber, porque ando sin inter, así que público mañana!! Espero leer sus creaciones pronto *O*

PD/: Ando del cel XD


-EDITO-

Al fin conseguí una compu con Inter (Emm...no pregunten donde ando xD)
Voy a publicar, aunque se que me arrepentiré, esta cosa esta horrible .____.
Tengo casi dos años sin hacer un H/Hr, ademas estoy super oxidada. El reto aquí es que encuentren una sola linea de terror, no tengo NPI de que genero tiene esta cosa ._. asi que terror, ni busquen porque más de una frase no leerán. Así que para ahorrarles el trabajo nadie lea nada. Solo lo publico porque lo prometí -Borra el archivo- Creo que no volveré a escribir .__. ya mucha larga mejor me cayo :roll:

Disclairme: No se escribir y lo que escribo son pendejadas para miserarles la vida a los personajes de J.K y WB con el fin de divertirme un rato. Aunque no me divertí ._.

Dedicatoria: A Monze y Nadia, porque me obligaron a escribir(?) Naaa mi conciencia decía "Escribe, se lo debes a esas dos por obligarlas a escribir un Drama-Comedia" Y mi mente "No, no quiero escribir, por favor no me obligues" :| Estoy loca...lo sé

PD/: ¡No leas el Spoiler! ;)


Sueño inducido:



La noche era fría y siniestra, de esas donde se te calan los huesos y cualquier ruido de la brisa nocturna es ensordecedor y tortuoso.

Una noche peculiar de miedo. La noche en que los niños van riendo y gritando disfrazados de sus terrores y pesadillas favoritas. Una noche de miedo y más que nada gracia; El típico día que se disfraza de festejo para hacer burla a todos nuestros miedos. Esta noche un grito se escucha a lo lejos en una casa.

—¡AAAHHHH! —Grita Ginny Weasley, mirándose atreves del espejo—¡No, no, no puede ser!

—¡¿Ginny estas bien?! — Entra corriendo Hermione, aun faltándole un zapato y con la cara a medio maquillar.

—¡Estoy más gorda! —Dice exasperada como si eso fuera algo mortal.

Hermione la mira de arriba abajo con desprecio y se vira hacia la habitación donde se estaba cambiando. Ya era bastante tarde y no podía perder más tiempo, en algo tan…absurdo.

—¡No me mires así Herms! —Dijo la pelirroja, intentando llamar la atención— No ves que Draco no querrá salir conmigo si me pongo como ballena.

Ahora Hermione suspiro ¿como esa mujer podía ser tan…? No encontraba la palabra específica. Ya era suficiente el tolerarse al novio, que nada le caía bien a nadie, como para también tener que pararse a pensar si defenderlo o de plano decirle que el blondo era todo un superficial. Aún cuando al parecer iban de la mano. Decidió no hacer caso y siguió hasta su habitación a terminar de reparar el desastre de su cabello.

Pronto Draco iba a llegar. Los cuatro iban a tener que irse juntos, se les había hecho tarde a todos para llegar a la fiesta preparada en el Ministerio por la noche de Halloween. Y aún debían pasar por casa de George y Angelina, para encontrarse con ellos, Ron y Luna.

La idea ir todos juntos como grupo, sin usar “la magia” pero era tan tarde que no les había quedado de otra que compartir chimenea hasta allá.

Unos minutos más tarde, los seis se encontraban en la “Gran” fiesta. Algunos invitados vestían de gala muy formales para la ocasión, otros con trajes tan “horrorosos” que a vivas penas parecían un disfraz. La idea de este año era no vestir de ningún disfraz, solo traje formal o coctel. Porque se esperaba que los brujos entendieran que su día “era una celebración” No una fiesta de quien se lograba vestir “más horripilante”, aunque claramente eso estaba a la vista; Exceptuando a Neville había olvidado el motivo de la fiesta y se había vestido como Albus Dumbledore, pero eso no es tan importante como para dar hincapié en ello o pararse a imaginarlo por dos segundos.

El trió dorado y los demás, hicieron su gran entrada al fin. Al tiempo que ponían un pie en la fiesta, cada pareja tomo su rumbo y se perdió.

—¿Me pregunto, porque siempre quedamos solo nosotros dos? —Miro Hermione a Harry, que usaba una túnica de gala muy elegante y llevaba el usual cabello descontrolado, despeinado.

—Me parece que es por la falta de pareja, como todos los demás están “en lo suyo” se olvidan de nosotros, pero no tengo ningún problema con tu compañía Herms, o con que seas mi pareja—Le dijo pícaramente, a la castaña que vestía un traje rojo escarlata.

Hermione, se ruborizo y sin hablar más se fue a saludar a media fiesta. La noche estaba siendo como se esperaba, un tanto formal, un tanto aburrida. Pronto darían las 12 y la noche de “celebración” acabaría.

Uso minutos más y un gran estruendo se escucho como un relámpago por toda la habitación, nadie había caído en cuenta del origen del ruido, hasta que sombras encapuchadas, comenzaron a aparecer y desaparecer entre los invitados que iban corriendo desesperados. Harry, corrió hacia Hermione, tomándola del brazo y arrastrándola. Pero el embrolló hizo que la soltara de su agarre. La gente gritaba desesperada a su alrededor, hechizos volaban por todo el lugar, estruendos, ruidos. Parecía la viva repetición de la guerra de Hogwarts.

Hermione se encontró a Draco, en el medio del mar de gritos, lo tomo de la manga arrastrándolo hasta un pasillo donde encontraron una puerta. Intento abrirla, pero en el mismo instante que toco la manilla, sintió como el estomago se le despegaba, y sus pies dejaban de pisar. Vio todo moverse en círculos a su alrededor, ella y Draco aparecieron en lo que a su vista era un bosque.

—¿En dónde estamos? —Pregunto el blondo preocupado, como si la castaña a su lado tuviera idea.

—No lo sé. Pero sea lo que sea no es bueno—Dijo mientras se quitaba los tacones y los tiraba a un lado para caminar mejor.

—Era un traslador. Quiere decir que alguien tenía planeado todo esto desde antes. Los hombres de la fiesta, no eran Mortifagos, al principio pensé que si, pero me calme cuando vi que la máscara era diferente.

—Yo también lo vi, comienzo a preguntarme si esto será una trampa o un juego cruel…—Iba a continuar pero un ruido a su izquierda la asusto, había un gruñido nada “agradable” y se estaba moviendo en su dirección.

Draco y Hermione se vieron a la cara, y tan pronto escucharon el ruido, comenzaron a correr, las enormes ramas de los arboles se levantaban sobre la tierra, agudizando los peligros del bosque.

Iban a toda la velocidad posible, teniendo en consideración que Hermione tenía un vestido que precisamente no se hizo para correr. No habían corrido más de treinta metros, cuando el ruido de su perseguidor seso.

—¡¿Qué rayos era eso?! —Pregunto el rubio aterrado.

—Shhh…cállate Malfoy, o nos va a escuchar—Lo cayo con señas.

—¿Cómo te pudo pasar por la cabeza que esto podría ser un juego? ¿Quién tendría una mente tan retorcida para hacer de algo así un juego? —Pregunto en susurros haciendo señas exasperado.

—Conozco a algunos, pero olvídalo. Sea lo que sea esto, no importa solo debemos encontrar la forma de salir de aquí y buscar a los chicos —Ella también hablo en señas, con un tono de voz mínimo. Estuviesen donde estuviesen por la razón que fuese, debían salir de ahí sin exponerse mucho.

—¿Crees que también estén aquí? —Pregunto de nuevo susurrando.

—Supongo que sí, sí lograron tomar un traslador, lo más seguro es que se encuentren cerca. Ahora comienza a caminar.


***

En otra parte del bosque, Harry y Ron habían aterrizado de golpe contra la hierba fría. La oscuridad era inminente y solo habían pequeños resplandores de la luz lunar, que se colaban sobre las ramas de los gigantescos arboles pro donde quiera que mirasen.

—¡Tengo frio! —Le soltó el pelirrojo a su mejor amigo, mirándolo entre sombras.

—Estamos en un bosque siniestro, traídos por el pomo de una puerta, y todo lo que puedes decir es “Tengo frio” —Lo miro desesperado Harry.

Le entrego su túnica a Ron, quien le devolvió una mirada de alivio, y ambos comenzaron a caminar por el bosque, con cautela. No sabían donde se encontraban, pero al igual que Hermione y Draco tenían muy claro que debían salir de allí.


***

Luna, observo a su alrededor. Ella junto a Ginny habían aterrizado sobre un pasto muy fresco, a la orilla de un lago enorme, la oscuridad del agua se reflejaba en sus orbes claras. Miro fijamente por un instante, en cada dirección. Y se dispuso a caminar. Ginny sin saber que más a hacer, tan solo la siguió.

—¿Sabes dónde estamos Lunny? —Pregunto, mientras se quitaba los zapatos, para poder caminar entre la tierra—¿No estaremos en el bosque prohibido o sí?

—No, nos encontramos mucho más lejos que eso, como en un sueño. Pero hay que saber cómo despertar, debemos encontrar a los demás, de seguro están por aquí cerca—Le dijo con su particular tono de voz soñador.

—Si tú lo crees. Vamos, andando, ¿Izquierda o derecha? —Le pregunto haciéndose la animada en el medio de una bifurcación.


***

—Mi varita…

—¿Qué tiene tu varita? —Pregunto concentrada Hermione, tratando de ver el suelo donde pisaba.

Habían tenido la idea de encender las varitas, para alumbrar el camino. Pero lo que habían escuchado antes podía ser peligroso y el brillo de las varitas fácilmente les daría su ubicación. No les quedaba más que andar a ciegas por el bosque.

—No es esta, esta parece la de los aurores, la que usábamos en los duelos de entrenamiento, quiere decir que solo tiene un hechizo para usarse—Le dijo concentrado mirando la varita que tenía en su mano, como si fuera algo repugnante.

Hermione se la arrebato de las manos, la miro fijamente y se dio cuenta que el blondo tenía razón, Inmediatamente saco de debajo de su vestido la observo con detenimiento, noto lo mismo. Alguien había remplazado sus varitas.

—Tendremos que usarlas solo en caso extremo; Y ahora dime algo ¿Qué mas puedes sacar de allí abajo? —Pregunto el rubio dándole una mirada picara.

—No tengo tiempo para tus bromas Malfoy, hay que seguir. Ya eso no me está gustando nada..

Iba a decir algo cuando apareció un conejo blanco frente a ellos. El conejo comenzó a dar saltos por el bosque, perdiéndose de su vista.

—Es como en Alicia…

—¿Alicia? —La miro desconcertado—¿Quién es Alicia?

—Es un cuento muggle. No lo entenderás, vamos a seguir caminando.

Antes de que la castaña diera un paso más, se escucho un ruido my cerca de ambos, dé repente frente a sus ojos, se cruzo una novia, que iba caminando como muerta entre los árboles, era pelirroja, venia hacia ellos. Draco soltó un sonoro grito de susto, pero antes de que la extraña mujer llegara, todo cambio, se trasformo en un hombre pelinegro alto, de ojos verdes esmeralda, que gemía de dolor en el piso agónico.

Hermione corrió hacia él llorando y gritando. “¡Harry!, ¡Harry!” Gritaba la chica, mientras se acercaba más al hombre, pero antes de al fin poder socorrerlo, se convirtió en zombi y comenzó a bailar frente a sus ojos, Hermione lo miro pasmada con lágrimas en los ojos.

—¡Era un Boggar, Granger! No era Harry. No puedo creer que cayeras en esa—El rubio hablaba entre risas, empleando un poquito el sarcasmo.

—Lo lamento me desconcentre… y acabas de desperdiciar el único hechizo que tienes; Y en todo caso ¿Tu mayor miedo en el mundo, es ver a Ginny vestida de novia? —Comenzó a reírse la castaña.

—Ríe lo que quieras Granger. ¡No te responderé!


***

—Deberíamos encender las varitas…no veo nada y creo que he pisado algo pegajoso—Le dijo el pelirrojo mientras despegaba algo de su zapato.

—No sería buena idea. Aunque si los demás están aquí, deberíamos avisarles de nuestra posición.

—Me parece sensato, lo hare yo—EL pelirrojo saco la varita de entrenamiento de su bolsillo sin darse cuenta que no era la suya y lanzo chispas rojas con dorado y atrás de estas otras azules y verdes— ¡Espera esta no es mi varita! —Ron examino la vara, que ahora no era más que inservible y la tiro al suelo con desprecio.

EL cielo se ilumino por un instante y tras un segundo después, se escucho el bramido de un lobo, luego el de otro.

—¡Oh, no! Harry…eso no se escucha nada bien—Dijo aterrado.

—Creo que no…—En menos de lo que fue un minuto seis hombres lobos estaban a su alrededor—¡Corre, Ron, Corre!

—¡Ahhhh! —Grito mientras corría, a toda velocidad junto a su mejor amigo—¡Harry no podemos morir aquí, o no podre casarme con Luna y ella me buscara para matarme luego!

—¡Ron! ¡Cállate y corre!

Los salieron corriendo, sin pararse a mirar atrás. Estaban rodeados, eran seis contra dos y además no tenían varita. Ron escucho sonidos de lucha, pero no podía detenerse sus pies no se detenían, Harry seguía corriendo a su lado. Sin embargo se escucho un estallido y el pelirrojo salió volando contra un árbol.

Despertó unos minutos más tarde Harry no estaba a su alrededor, ni él ni los lobos, tenía una herida en su pecho, sangraba sin parar. Sentía como las fuerzas lo abandonaban lentamente. Se levanto así mareado, sangrando; gimió de dolor, al darse cuenta que se había clavado una de las ramas del árbol en brazo. La saco, evitando gritar y comenzó a caminar a ciegas. Tenía que encontrar a Harry.

Camino un par de metros, el brazo le sangraba y el pecho también. Si había cualquier creatura buscándolo, con el olor a sangre que desprendía, no tardaría en llegar a él. Al cruzar la esquina, perdió la fuerza, sin más cayó al piso y frente a él, como una creatura espectral; Apareció Luna, con sus cabellos largos, su piel blanca tenue, su sonrisa cálida y los ojos blancos vacios, con su rostro cubierto de sangre.


***

Ginny, seguía a Luna con cautela. EL silencio del bosque era tan perenne que era ensordecedor. Escuchaba el latido de su corazón nervioso contra su pecho, sentía como las gotas de sudor comenzaban a caer por su piel, como cada hoja, cada charco se movía tras sus pisadas, como si fuera algo antinatural el que sus pies visitaran el camino.

—¿Qué es eso? —Pregunto al fin Luna, rompiendo el silencio.

—¿Qué cosa? —Ginny miro hacia donde la rubia apuntaba y vio un cadáver tendido en el suelo, siendo aspirado por Dementor.

El alma flotaba como una pequeña bola de luz a pocos metros de él. Mientras el Demendor aspiraba de ella, como si aún encontrara algo. Hasta que el patronus de Luna, hizo que se largara. La rubia fue hasta el cadáver junto con Ginny, pero aún cuando el demetor ya se había marchado, el alma había desaparecido. Y no volvería al cuerpo jamás.

—¡Es…es… Ron! —Sollozo Ginny, mientras Luna miraba el cadáver, examinándolo como si no creyese lo que veía.

—Esto es un sueño, el está vivo Ginny, no te preocupes, sigamos adelante.
Ginny no para de llorar, no pudo moverse. Observa el cadáver de su hermano, había sangre alrededor de él tenía el pecho desgarrado y el brazo herido. Y estaba frio y gélido como un castillo de hielo.

—¡Que no vez que está MUERTO! —Grito y el eco se escucho espectral retumbando en sus oídos.

—No, no lo está—Dijo Luna con su voz afable de costumbre y sus ojos tiernos— Esto no es más que una pesadilla, vamos hay que buscar como despertar.

—¡No, no es cierto! ¡Esto es real y está pasando, Ron ha muerto!—Grito desesperada Ginny mientras movía el cadáver, y seguía llorando.

Luna le dio una mirada fría, una que jamás en su vida Ginny había visto en sus ojos. La rubia se dio media vuelta y camino hacia el lago que se extendía cerca de ellas. Siguió caminado en línea recta, adentrándose en el lago, hundiéndose poco a poco en las aguas oscurecidas, con su cara inmutable sin decir nada. Ginny estaba en estado de shock observándola con el cadáver inerte de su hermano acurrucado en su pecho.

Del agua salieron manos y brazos, que terminaron de hundir en las aguas a la rubia, que seguía con su rostro sereno esperando morir.

—¡Luna! ¡Luna! —Comenzó a gritar, cayendo en la realidad, soltó el cadáver de Ron y se acerco a la orilla del lago, la rubia se había sumergido por completo—¡LUNAAAA!

Pero ella ya no la escuchaba, así que no salió nadie del fondo del lago.


***

—Granger creo que lo mejor es ir por aquí. —Susurro Draco, mientras pisaba con firmeza la tierra, habían pasado un par de horas y aun no encontraban nada más que tierra húmeda y arboles.

—Sí, pero debemos tener cuidado—Le dijo casi sin aliento.

El ambiente era cada vez más pesado a medida que caminaban y poco a poco sin darse cuenta habían comenzado a perder el oxigeno.

—¿No sientes como si perdiéramos el aire? —Le pregunto Draco notando el cambio del ambiente.

—Sí, creo que quizás deberíamos regresar por donde vinimos.

—¿Y por donde fue eso? —Ambos miraron a su alrededor, no tenían idea de por donde habían llegado, todo lo que había eran arboles rodeándolos junto a una sensación de mareo que se agudizaba con cada paso.

Sin darse cuenta de cómo, o cuando. Miles de flechas comenzaron a volar por los aires sobre ellos. La falta de aire ya no era problema, pues con el susto lo habían perdido todo, quizás en cualquier momento morían de asfixia eso o desangrados por alguna flecha. Hermione comenzó a correr a cualquier dirección con Draco detrás de ella. Como que habían dado con la dirección correcta pues el aire comenzaba a volver a sus pulmones, un trote se escuchaba tras de ellos, las flechas seguían apareciendo por todas direcciones. Draco sintió como tres de ellas le atravesaban la piel, se detuvo en seco.

Hermione no tuvo otro remedio que seguir corriendo, tenía una de ellas clavada en el hombro y otra en una de sus piernas. El dolor se extendía por cada fibra de su piel. A lo lejos escucho a Draco gritar, no podía hacer nada, no sabía donde estaba, siguió el sonido de los gritos, pero no lo encontró, entonces el bosque volvió a ser tan inmutable como antes.

Respiro tranquila, hasta que escucho algo que corría hacia ella, saco su varita de entrenamiento dispuesta atacar, cuando alguien se abalanzo sobre ella haciéndola caer.

—¡Harry! —Grito al abrir los ojos y ver al moreno sobre ella, con la cara envuelta en sangre y la ropa desgarrada.

Harry la abrazo desde el suelo, para extenderle su mano ayudándola a levantarse, su hombro herido comenzaba a sangrar. Hermione se saco las flechas de su cuerpo con lagrimas en los ojos, el dolor era tanto que no sabía cómo respirar. Hasta que puso atención a las ropas de Harry, olvidándose de lo demás; El le explico brevemente como escapo y como había perdido a Ron, mientras ella le explico cómo había perdido a Draco.

Ambos estaban desconcertados, asustados, pero contentos de haberse encontrado. Se abrazaron por un minuto en medio de la nada, fue un abrazo necesitado, necesario. Pero su momento de soledad, no duro demasiado tiempo; Hermione escucho como Harry emitía un gemido de dolor, se separo de él rápidamente, viendo como por delante de su pecho se asomaba el filo de una daga. Ginny se encontraba parada frente a ella con la cara demacrada, el cabello alborotado, su vestido blanco manchado de tierra y sangre. Harry cayó a sus pies con un hilo de sangre en la comisura de su boca.

Hermione ahogo un grito y de sus ojos comenzaron a caer lágrimas sin control.

—¿Qu..é hici…ste? —Comenzó a sollozar cayendo de rodillas frente a Harry.

—Tienes que morir Hermione, hay que morir para despertar—La pelirroja se abalanzo sobre la castaña, con el cuchillo brillando sobre su piel. Hermione comenzó a forcejear con ella—Debes morir Hermione…¡Debes MORIR!

La castaña la empujo con fuerza, Ginny cayó sobre la tierra húmeda con la daga afilada aun entre sus manos. Intento aproximarse de nuevo a ella. Pero Hermione comenzó a correr sin mirar atrás. Por lo tanto no pudo ver nada cuando la pelirroja se corto el cuello mientras se reía como esquizofrénica.

Siguió corriendo, corrió y corrió con lágrimas escapándose de su rostro. Su vestido se movía con gracia entre el viento. Sentía su rostro seco, se sentía vacía, pero debía seguir, correr.

El bosque seguía igual de silencioso, a su alrededor solo el sonido de las hojas que ella movía se escuchaban, hasta que se encontró algo extraño. Un cuerpo etéreo, de un blanco platinado apareció frente a ella, luego se hizo luz y cinco cuerpos más aparecieron.

La niebla lo tiño todo de blanco, ya no veía los arboles, ni la tierra, ni sus pies. Solo el blanco y las seis personas a su alrededor.

Ya puedes despertar Hermione” Se escucho en todo el cielo.




—¡No puedo creer que nos hicieras algo tan desagradable! —Escucho los gritos de Ron en la habitación, aún sin abrir los ojos—De todas las bromas de tu vida está por mucho ha sido la peor de todas, la más desagradable, ¡La más bizarra!

—¡Ay Ron se asusto mucho! —Comenzó a burlarse George, se encontraban en la sala de estar de su casa—Eso, ¡pssff! No fue nada, iba a incluir más moustros, arañas fantasmas, terror, pero Angelina dijo que sería demasiado para sus cerebros. Debieron ver sus caras. Una de las mejore bromas que he ingeniado. ¿Quién quiere ir a una absurda fiesta formal, en noche de brujas?

—¡Yo, y se hace tarde!—Grito Angelina desde las escaleras.

—Me imagino que te divertiste planeándolo todo, ¡Idiota!— Le dijo Ginny, abrazándose a Draco.

—Nunca pensé que tu hermano tendría una mente tan…¡Retorcida!—Le dijo dándole un beso a la pelirroja.

—Si hermanita, pero lo último fue estupendo, tu improvisación. Cuando por fin te diste cuenta de todo, no sabía cómo iba a matar a Harry y dé repente apareciste tu y fue perfecto, la cara de Hermione, valió la pena la verdad.

—¡No fue agradable George, creo que Luna tendrá pesadillas! —Dijo abrazándose a la rubia.

—Yo me encuentro bien, fue una buena broma, supongo, ¡Pero no vuelvas a hacerlo!—Le dijo “amenazante” Luna mirándolo fijamente.

Hermione observa a todos a un estado de shock, mientras Harry la tomaba de la mano y le explicaba que todo había sido una jugarreta, nunca habían ido a la fiesta, en lo que llegaron a casa de George este les dio a beber una poción especial, que los dejo inconscientes y a su merced por una hora.

—¡Vámonos ya George! —Le grito Angelina desesperada, aún desde las escaleras.
—¡Si vamos! ¿los veo allá chicos? Mientras se recuperan del susto, pueden ver el pensadero con sus caras aterradas. Si vendiera mis recuerdos de hoy, ganaría una fortuna ¡Jajá!—Les grito mientras corría rumbo a la puerta.

Draco y Ginny se desaparecieron también malhumorados. Harry se quedo haciéndole compañía a Hermione, mientras Ron abrazaba a Luna y comenzaba a planear su venganza para el siguiente año. ¡Ya pagaría George por meterse con ellos!



Fin.



Te dije que no leyeras
:mrgreen:
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Stupid Shit » Dom Oct 30, 2011 2:53 pm

Es aquí donde se pondran los one's? Espero y si...xD [Ya lo terminé (:]

No es una historia como las conocen...he visto demasiadas cosas...como por ejemplo: ¡LEER! Es por ello que me he inspirado en esta grandiosa historia... a comenzar (:

Un one de terror y emoción... de seguro les gustará... Léanlo.

PD: El PRIMER asterisco que aparece...es cuando yo narro, no Hermione. Y el SEGUNDO, está narrando Hermione.
Gracias
.



Halloween de Diversión (tal vez de TERROR también). [Harmony.]


Esta es una historia, no sé cómo es que ocurrió todo esto. Pero empezaré desde el principio.

Yo como siempre, me paré temprano. Me preparé para irme con los demás en el Gran Comedor. Me fui por los pasillos. En donde encontré a Ginny repartiendo algo, ella me lo entregó. Era un papel parecía decir ‘fiesta de disfraces’. Yo no estaba tan acostumbrada a eso de la fiestas, pero al ver que ella se lo había entregado a todos, tenía la mera certeza que todos irían ‘disfrazados’. En éste llevaba un espacio para poner mi nombre y mandarlo para que supieran que yo concursaría.

Agarré una pluma y tinta, estos objetos se encontraban en una pequeña mesa. A la hoja le puse mi nombre. Y rápidamente fui a buscar a Ginny para que le diera la hoja. Al encontrarla se lo di. Ella me sonrió. Yo me sentí un poco nerviosa, porque nunca había entrado a un concurso de disfraces.

Seguí mi camino. Al llegar al Gran Comedor, encontré a mis dos amigos. Bueno a mi amigo. Me fui con ellos, al llegar me senté. Les saludé.

-Hola.-le dije a Ron, mientras que él comía. Con la boca llena me sonrió y entre bocados que daba me respondió.
-Hola.-dijo casi con la boca llena. Al verlo me dio un poco de gracia. Solté una pequeña risita.

Vi a mi alrededor. Y lo encontré al lado mío, a ese chico que le había negado mi amor. Él, con una sonrisa me saludó con un beso en mi mejilla. A la vez me sonrojé un poco. Pero creo que Ron nos distrajo.

-Me dijo Ginny que vas a concursar...-no le dejé terminar. No quería que nadie supiera. Aparte de ello, iría disfrazada. Pero...
-¡Cállate Ron!-dije con un gran grito. Casi todo el comedor me escuchó.-Eso es mentira. Aparte, ¿dónde está Ginny? ¿Cómo estás seguro que te lo dijo?-dije nerviosa. Las palabras se me iban.
-¡Ah! Ya sé...-me miró con intriga, a la vez alzó una ceja y miró a Harry.-Lo sabía.-dijo con una gran sonrisa.
-¡No! No es eso.-me sentí un poco avergonzada. Él me había eticado. Eso era algo injusto.-Ron. Ven.-le dije con frialdad. Me veía enojada.

Él fue conmigo y nos fuimos a un lugar en donde no podían escucharnos.

-Mira. No quiero que nadie sepa de esto. Podrías guardar aquella noticia. Por favor.-dije. Casi me hincaba para que dijera un sí. Pero tuve suerte y no tuve que hacer eso.
-Bien. Pero yo te quiero apoyar en tu disfraz.-me dijo con una sonrisa.-Por favor.-hizo ‘ojos de perrito’. No pude decir NO. Tuve que afirmar.

Regresamos. Harry me estaba esperando. Mientras que Ron estaba demasiado feliz por lo que iba a hacer con ‘el’ disfraz. Harry me sonrió, yo me sentía nerviosa ya que iba a participar en un concurso, pero no era uno de hechizos o algo por el estilo, sino era de DISFRACES. Sólo podía pensar eso. Y al momento de ver a Harry, le devolví la sonrisa, aunque un poco tarde. Y Harry hizo plática.

-Y...¿Qué harán este día?-preguntó.

Al escuchar: “Este día”. Pensé en el concurso. Era el día de hoy en la noche, tenía ocho horas para hacer el gran disfraz.

-Pues...-dije. Pensaba en qué decirle en el momento.

Pasó el tiempo rápido. Al irnos a la Sala Común, agarré a Ginny del brazo jalándola en donde estábamos Ron y yo.

-¿Distraerías a Harry en lo que hacemos el disfraz?-le pedí con amabilidad. Ella me afirmó. Y fue tras Harry. Nosotros rápidamente fuimos a la Sala Común. Yo fui a mi dormitorio, del cual saqué una tela, bueno no era una era común y corriente. Sino que con ella podías hacer lo que quisieras, no tendríamos que recortarla. Sólo era dibujar el boceto de lo que queríamos el disfraz.

Lo lleve a la Sala Común donde se encontraba Ron con un vaso. Al parecer tenía agua. Me dio el vaso y lo dejé en la mesa que estaba al lado mío.

Hicimos el boceto del disfraz. Y de un abrir y cerrar ojos, delante de nosotros de encontraba el mejor disfraz de todos. Me lo medí, era exacto el tamaño. Me lo quité.
Sólo faltaba una hora para el gran concurso. Doble el disfraz y lo guarde en una bolsa que había llevado.

Ginny llegó a la Sala y nos dijo que ya no podía contener más a Harry.

-Sólo un poco más. En lo que llegamos al Gran Comedor.
-Bien. Ahí los esperaremos.-nos dijo muy apresurada. Tenía demasiada prisa.

Faltaba media hora. Yo tomé el vaso de agua. Nos fuimos al Gran Comedor donde todo Hogwarts estaba preparado para ver el ‘concurso’. Yo me puse un poco nerviosa. Me sentía un poco rara. Pero aún así tuve que seguir. Tenía que concursar. No iba a defraudar a Ginny.

Vi que estaba Ginny y Harry sentados. Ron y yo nos fuimos para que yo me cambiara. Al ponérmelo me sentía feroz y grande...

-Te vez bien.-dijo con una sonrisa. Escuché un risita de parte de él. Le di un sope.
-¿Crees que ganaré?-me sentía un poco incomoda.
-Pues, así sí.-él camino. Me agarro un brazo y me guió donde estaban los demás participante. Me sorprendí.
-¿Neville? No puedo creer que estés tu aquí.-me alegre a la vez.
-¿Hermione? ¡Wow! No lo podía creer de ti...Tu en un concurso de disfraces. Esto debe de ser un sueño.-se alegró también.
-Entendí el sarcasmo.-me reí un poco.

Se me había quitado el nerviosismo. En un momento dado...

*¡Grrr!
-¡¿Hermione?!-se escuchó. Parecía alguien estar asustado.

Ron estaba con los chicos. Mientras que se escuchaban gritos por doquier. Ron volteó a ver qué era lo que estaba ocasionando aquellos gritos. Vio a un Hombre Lobo destruir todo lo que estaba a su alcance.

Harry lo vio y fue tras él, sacando su varita. Ron también fue tras él: Harry.

-¡Harry! ¡No lo hagas!-gritó Ron.-¡Hermione! Le di la poción multijugos.-se acercó a Harry, él se detuvo.
-¡¿Hermione?¡ Pero.-dijo y viendo al Hombre Lobo irse.-¡Hermione! ¡Detente!-gritó y el Hombre Lobo se paró. Se fue tras ellos.

Harry detuvo al lobo...dejándolo herido.

*Pasó totalmente rápido todo. Aunque no supe que pasó. Desperté en un cama. Al lado mío se encontraba Harry, sonriente.

-¿Qué fue lo que pasó?-pregunté.-Sólo recuerdo que...!UPS!-la había rejado en ese momento.
-No te preocupes, Ron me lo contó todo. Te caíste al pasar.-me dijo sonriente.
-¿Qué...te pasó en tu brazo?-pregunté preocupada. Me quería parar. Pero Harry me recostó otra vez.
-Sólo un pequeño accidente.-se recostó junto mío. Él se acercó a mis labios, y me dio un beso profundo...


¿Fin?

Espero que les haya gustado mucho...mi imaginación de desgasto demasiado...Ok, no. Pero espero que el esfuerzo haya dado frutos en ustedes (:


Nadaremos, nadaremos, en el mar-el mar-el mar.


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No abras el SPOILER! No lo ABRAS!

Te dije que no lo abrieras.
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"El Halloween más extraño"

Notapor Disumo » Lun Oct 31, 2011 12:47 am

¡Hola! :mrgreen:

Fiel a la promesa que le hice a la APHH, traigo mi One Shot especial sobre Halloween. 8) No verán mucho romance entre nuestra parejita, pero hay sutileza en el tema. :roll: :B

Espero que les agrade; no soy muy buena con el horror ni el humor (con nada realmente, pero bueh... lo intento xP), y precisamente esos son los géneros que escogí. ;) No verán horror ni nada parecido, tampoco busquen el humor. :P

¡Que lo disfruten!


Disclaimer: los personajes mencionados en este escrito pertenecen a J.K.Rowling y Warner Bros. (Las anomalías descritas, por otra parte, son mi gran culpa. :-P )






El Halloween más extraño



Desde que se graduó de su último año en Hogwarts, la vida para Hermione Granger se había vuelto terriblemente pacífica, hasta monótona se podía decir.

Al contrario de sus amigos Harry y Ron, que empezaron su carrera para aurores, ella había preferido avanzar en la integración de la P.E.D.D.O, si bien era cierto que no conseguía reunir muchos miembros. Contaba incluso con la oposición de la mayoría de los elfos domésticos.

Pero no se dejaría vencer por ello; a los tres años de iniciar con este organismo en defensa de esas desprotegidas criaturas había logrado un cambio en la legislación para las Criaturas Mágicas, en que estipulaba:

«Si un amo quiere obligar a su elfo doméstico a lavar la ropa sucia, éste quedará de inmediato en libertad. En caso contrario, deberá emplear a un humano para tal labor.»

Y como una minúscula nota al pie de tal inciso, se agregó:

«Un calcetín negro y lleno de barro es la prenda más honorífica para la libertad del elfo doméstico.»

Claro, ninguno había quedado en libertad por esto, ni mucho menos había recibido un calcetín con esas características, ya que ¿cuántos magos andan en medio de lodazales utilizando únicamente sus calcetines? En realidad, este cambio en la ley se logró únicamente gracias a un potente hechizo Confundus bien empleado por parte de Harry en el libro de «La ley para Criaturas Mágicas».

Lo que nadie sabía, ni siquiera Hermione, era que con estas acciones estaba cultivando cierto número de enemigos, ofendidos y muy molestos por la impertinencia de la muchacha al meterse en asuntos que no le concernían, ya que ni siquiera había tenido un elfo doméstico en toda su vida.

Esa noche se encontraba en su casa (recién adquirida gracias a su otro trabajo como historiadora de la magia) esperando a Harry para celebrar la Noche de Brujas. Era el único de sus amigos que había confirmado su asistencia pero ella no se había desanimado por eso, todo lo contrario, aun sin estar muy segura de por qué, se había alegrado todavía más.

Daba los últimos toques a la decoración y se sentía orgullosa del aspecto general: los pequeños murciélagos volaban cerca del techo, las calabazas proyectaban sus luminosas y macabras sonrisas contra las paredes, algunas telarañas en los rincones y sobre las lámparas daban la impresión de que la casa llevaba mucho tiempo abandonada. Sonrió satisfecha y fue a ponerse un sencillo disfraz que había adquirido para la ocasión.

Ignoró por completo la oscura silueta que la observaba desde una esquina de su dormitorio mientras se maquillaba. Había llenado tanto la casa con adornos de plástico alusivos a la ocasión, que su subconsciente daba por hecho que esa figura era tan sólo una más entre tantas.

—¡Hermione! —un grito fuerte que parecía venir desde la entrada la sorprendió, haciéndola saltar un par de centímetros del banco donde se encontraba. Sin embargo, al reconocer la voz de Harry sonrió de inmediato; se acomodó un último mechón y bajó. Se encontraba hacia la mitad de las escaleras cuando escuchó un fuerte golpe abajo con lo que casi resbaló por las gradas, debido las prisas por ver qué ocurría.

—¡Oh! —exclamó llevándose una mano al pecho y otra al bolsillo de su varita, cuando la tenue luz de las calabazas iluminó una figura alta, con la ropa completamente manchada de sangre, el cuello goteando más de ese líquido y… sonriéndole bajo el codo de su dueño, estaba la cabeza de Harry—. ¡No!

¿Sonriéndole?

Observó cómo su amigo terminaba con el hechizo desilusionador, permitiéndole a su cabeza volver a ser apreciada, unida a todo su cuerpo. Colocó sobre una mesita cercana la cabeza de cera mágicamente animada que había sostenido bajo el brazo.

—¡Hola! —saludó él, sonrojándose e intentando disculparse por haberla sorprendido así—. Lo siento, no quise asustarte tanto… creo que me emocioné mucho con el disfraz, ¿verdad?

Ella no respondió. Se llenó de ira por un momento, tuvo que respirar profundo varias veces, cerrar los ojos y, para cuando los volvió a abrir, el malhumor había pasado.

—Ese disfraz está genial, Harry.

Su amigo le sonrió en respuesta y se aventuró a caminar dentro de la casa.

—Y tú te has lucido con la decoración. —Ella miró a su alrededor, con suficiencia.

—¡Gracias! Aún no llegan los demás invitados, ¿te parece si me ayudas con la cena?

Así que se encaminaron a la cocina. Cuando el pastel de carne estuvo en el horno, siguieron con la ensalada. Hasta ese momento, la situación era normal para ellos, conversaban tranquilamente y reían de varias anécdotas; ninguno se percató de la pesada olla flotando tras la cabeza de Harry hasta que «¡pum!», el mago recibió un fuerte golpe que lo hizo caer semi inconsciente al suelo.

Hermione no tuvo tiempo para atender a su amigo, ya que las gavetas del mueble de cocina cayeron al suelo provocando que todos los cuchillos y tenedores en su interior salieran volando directo hacia ella. Ágilmente se tiró bajo la mesa y apuntó a los utensilios con su varita.

—¡Finite incantatem! —con alivio, observó que los objetos volvían a su estado inanimado y se acercó una vez más a Harry, a quien una chichota le empezaba a crecer en la frente.

—¿Qué fue eso? —preguntó el herido, haciendo una mueca de dolor cuando la chica tocó el sitio del golpe.

Ninguno vio la pequeña sombra que se escurría tras la puerta.

Luego de atender con una bolsa de hielo la frente de Harry y de que la cena estuviera lista, ambos continuaban un poco nerviosos, entornando los ojos continuamente para ver mejor los rincones de la casa. Lo que más les preocupaba era que los detectores de ocultismo de la casa no se habían activado en ningún momento. Varios sonidos los sobresaltaron de nuevo: Ron, acompañado de la menor de los Weasley, había aparecido en la entrada de la casa.

Iban disfrazados según la tradición muggle y Hermione se rió con ganas al ver un pelirrojo Frankestein saludándola con la voz de su mejor amigo y al lado de una pecosa calabaza, con toda la apariencia de ser Ginny.

—Qué originales —los felicitó, secándose una pequeña lágrima producto de sus carcajadas.

—¡Gracias! —respondió Ginny, examinándola con ojo crítico y soltando un pequeño bufido—. Pero tú… Te pasaste al otro extremo. ¡Mira que venir a disfrazarse así!

Ron la miró atentamente un momento y negó con la cabeza, tan decepcionado del disfraz de su amiga como Ginny.

—Hermione, de verdad ¿no podías disfrazarte de otra cosa? —ella se sonrojó, un poco molesta por su falta de humor.

—¿Qué tiene de malo? —intervino Harry defendiéndola, ya que sabía cuánto se había esforzado ella en su disfraz—. Hermione es una bruja, así que ¿por qué no vestirse de bruja?

Así era, su disfraz consistía en un sencillo vestido negro con estampado de diminutas calabazas, un sombrero puntiagudo y botas. Mucho más alborotado de lo normal, su cabello enmarcaba el maquillaje de telarañas que cubría su piel. El dibujo de una diminuta araña caminaba por su mejilla. En cuanto reparó en el último detalle, Ron arrugó la nariz y se escondió tras la espalda de su hermana.

—Gracias, Harry. —El muchacho se sonrojó y se encogió un poco de hombros pero en ningún momento dejó de mirarla a los ojos. Hasta que Ron tosió.





Estaban sirviendo la comida cuando el retumbo de un trueno los sobresaltó lo suficiente como para que Ron pegara las rodillas contra la mesa y lanzara una palabrota que escandalizó a la castaña.

—Tranquilo, eso sólo el timbre —explicó causando que todos la miraran extrañados.

—A veces Hermione se obsesiona con lo que hace, ¿verdad? —le susurró el pelirrojo a Harry, quien respondió con un asentimiento de cabeza.

Sin perder tiempo en explicaciones, Hermione corrió a abrir la puerta y recibir a una muy sonriente Luna, disfrazada de… de algo que nadie sabía qué era. La condujo hacia el comedor y, aunque todos sentían curiosidad por su vestimenta, sólo Ginny se atrevió a preguntarle.

—Es de doxy —anunció Luna, estirando los peludos brazos de su traje y dejando ver unas alas brillantes como las de los escarabajos—, esas pobres criaturas son bastante incomprendidas.

Nadie se atrevió a rebatir su argumento. Ginny dejó un asiento libre a su lado, para que la chica la ocupara y así empezaron a disfrutar de la cena.

Cuando empezaban con los postres, la mesa empezó a temblar, tomándolos desprevenidos. Con cada segundo que pasaba, los movimientos eran mucho más intensos y todas las copas, fuentes y platos se elevaron en el aire, derramando su contenido por el suelo y sobre los muchachos. Las velas se volcaron, incendiando el mantel y haciendo que los chicos se apartaran de un salto. Al mismo tiempo, las ventanas empezaron a sonar con un chillido que pondría de punta el vello de la nuca a cualquiera; cuando Luna volteó hacia las calabazas que habían estado iluminando la estancia, el fuego en su interior se intensificó antes de lanzarse contra ellos.

Haciendo alarde de sus habilidades como hechiceros, repelieron los flameantes frutos y extinguieron su fuego. Esto dejó el comedor a oscuras por un momento, por lo que la reacción lógica de los muchachos fue encender sus varitas. A buenas primeras, parecía una buena idea; sin embargo, al iluminar su alrededor, el nerviosismo de todos aumentó: si algo hay peor que estar en medio de la oscuridad, es ser incapaz de ver más allá de cierta distancia.

—¿Qué está pasando? —preguntó Ron, entrecerrando sus párpados.

—Hermione, ¿es esto parte de su sorpresa de Halloween?

Ella negó con la cabeza. Jamás habría planeado asustar a sus amigos de ésa manera; ella misma se sentía muy nerviosa, tanto que cuando escuchó un golpe en las escaleras que conducían al piso superior, fue inevitable que gritara.

—Bruja Granger… —chilló una voz. Los chicos intentaban iluminar todo el lugar pero continuaban sin ver nada extraño—. Hermione Granger…

La castaña tragó saliva y, tomando tanto aire como pudo, respondió:

—¿Qué quiere?

De inmediato, Harry se puso delante de ella. No permitiría por nada del mundo que algo le sucediera.

—Te has entrometido en situaciones que no te conciernen —continuó la voz.

Una idea pasó por la cabeza de Luna, pero sabía que probablemente sus amigos no le creerían. Después de todo, era una idea extraña.

—¿Cuáles situaciones? —preguntó Hermione, cada vez menos asustada pero si más confundida.

Un candelabro rozó la oreja del pelinegro.

—La voluntad ajena.

Al escuchar la voz de nuevo, Luna confirmó sus sospechas. Se acercó a Ginny y Ron y les susurró lo que pensaba. Harry y Hermione, por estar algo adelante de ellos, no escucharon nada.

—¿A qué se refiere? —intervino Harry, tan confundido como su amiga.

—Nosotros tenemos una lección que enseñar a los magos —el personaje continuaba sin dejarse ver, pero su voz se escuchaba cada vez más cerca—, y tú estás interfiriendo en ella.

Hermione y Harry intercambiaron una mirada de duda, mientras que detrás de ellos los pelirrojos y Luna prestaban atención a esas palabras. Debido a su distracción, no notaron cuando una de las figuras corría hacia Hermione y le clavaba un cuchillo profundamente en su pierna.

—¡NO! —gritaron todos, mientras Harry la sostenía para que no se golpeara contra el suelo, al perder el equilibrio.

Un relámpago iluminó toda la estancia el tiempo suficiente para permitirles a los chicos ver una pequeña figura en lo alto de las escaleras y otra bajo el marco de la puerta del comedor.

—Se los dije —comentó Luna, haciendo que Ginny y Ron abrieran aún más los ojos, sorprendidos. Con un movimiento de su varita, apagó el fuego de la mesa—. Son elfos domésticos.

—¡Imposible! —exclamó Hermione, entre un gemido ahogado.

La llama de las velas se intensificó una vez más, derritiendo sus contenedores, revelando la presencia de un elfo y una elfina que los miraban desde sus posiciones. Cuando los magos dirigieron sus varitas hacia ellos, dejaron caer los objetos que habían estado manipulando.

—Nuestra lección no está siendo recibida por ustedes, quienes portan varita. Olvidan la responsabilidad del poder que les ha sido otorgado —continúo uno de los elfos, el que aún portaba el cuchillo en su mano huesuda.

Harry se acercó a él rápidamente, atándolo con varias cuerdas que salieron de su varita, y lo colocó sobre la mesa. La ira recorría su cuerpo como un veneno, ignorando las palabras de Hermione que le pedían dejarle al elfo explicarse antes de hacerle algo, lo colocó sobre la mesa. Ron atrapó y amordazó al otro, poniéndolo al lado del primero.

—¡Dejen que se expliquen! —pidió de nuevo Hermione, mientras Luna encendía las luces y Ginny revisaba su herida.

—¡Qué pueden tener para explicar! —rebatió Ron, mirando con asco a las criaturas—. Te han herido, y han estado a punto de matarnos.

—Por favor —insistió la chica. Aún con su herida, pensaba que aquellos elfos debían tener un motivo bastante fuerte para atacarlos de ésa manera, exponiéndose incluso a la mayor de las condenas que el ministerio de magia les podía imponer: la muerte.

Contra su voluntad, Harry apartó la cuerda de las bocas de los elfos, pero no dejó de apuntarlos directamente con la varita, con Ron a su lado haciendo lo mismo. Uno empezó a llorar y gimotear, el que parecía ser una elfina por la vestimenta que portaba; el otro los miró con odio y empezó a hablar, no desaprovechando la oportunidad.

—Llevamos siglos intentando enseñarles a los portadores de varita que, a pesar de nuestro poder mágico, no dejamos de lado la importancia de preocuparse por los demás, ser amables y atentos con quienes nos rodean, ayudar sin esperar nada como recompensa…

Todos continuaban sin poder creer lo que escuchaban y, cuando el elfo se detuvo un momento, Ron lo interrumpió.

—¿Cómo pueden decir eso después de semejante comportamiento? Tenemos suerte de seguir con vida.

—Ustedes mismos nos han obligado a esto —escupió. Nunca habían visto semejante comportamiento en esa especie—. Intentamos enseñarles por las buenas, les servimos en silencio y con total obediencia. Y los humanos siguen tan esnobs como siempre. Los elfos sólo sufrimos maltratos, durante siglos ha sido así. ¡Pero ya estamos hartos de ello! Hemos decidido hacerlos pagar.

Hermione los miraba fijamente, con lágrimas a punto de salir por el dolor y por lo que escuchaba, finalmente les preguntó:

—¿Por qué no vinieron a hablarnos desde un principio? Nosotros los hubiéramos escuchado.

—No, no lo hubieran hecho —contestó el elfo, bastante molesto todavía—, la señorita no nos escuchó en Hogwarts cuando le decíamos que no queríamos ser libres, e incluso ha seguido intentando que por ley nos otorguen la libertad.

Hermione se sonrojó levemente, aunque fulminó a Ron con la mirada cuando él puso su expresión de «te lo dije muchas veces». Intentó ponerse de pie, pero Ginny se lo impidió. La elfina la miró con lástima y un extraño rubor se extendió por sus verdosas mejillas.

—¡Pero les debemos una disculpa! Somos viejos y hemos perdido un poco el control de nuestra magia y de nuestras acciones —el otro elfo intentó hacerla callar pero Harry lo silenció con un hechizo—. Yo no quería hacer esto en un principio, pero me convencí de que era la única manera. Ahora siento mucho haber herido a la señorita.

—Todos dicen lo mismo —comentó Ginny, con amargura—. Cuando los criminales ven que recibirán las consecuencias de sus actos, juran arrepentirse.

—Pero tienen razón —comentó Hermione—. Llevo años diciéndoles esto a todos, pero nadie me escucha: si no tratamos a las demás criaturas como a nuestros iguales, tarde o temprano pagaremos por ello. Además, ya son muy viejos, no están en sus cabales…

—No les servirá de nada disculparse —la interrumpió Harry, volviendo a colocar la cuerda en la boca del elfo y haciéndolo perder el sentido con otro movimiento de su varita—. Han roto todas las normas que regulan su comportamiento así que serán juzgados en el departamento correspondiente.

A pesar de las objeciones de Hermione, Ron, Ginny y Luna se marcharon al ministerio esa misma noche, se quedaron el tiempo suficiente para quitarse los disfraces.

—¿Cómo te encuentras? —le preguntó a la castaña, acercándose a revisar su herida.

Hasta el momento, Hermione había resistido muy bien y no se permitió un solo quejido; con todo, momentos antes de irse Ginny le había comunicado al pelinegro que no podía detener la hemorragia y que la herida tenía muy mal aspecto.

—No muy bien, la verdad —fue toda su respuesta. Cerró los ojos y dejó que Harry intentara que la herida de su pierna dejara de sangrar pero, tras muchos intentos, seguía sin obtener resultado. Revisó el cuchillo que había utilizado el elfo y, entre la roja sangre, notó un color característico...

—Está envenenada —comentó como una respuesta, levantando la vista hacia el rostro de Hermione. Como en cámara lenta, notó como las mejillas de Hermione habían perdido su color y su respiración era muy leve. Intentó despertarla pero la chica ya no respondía a su voz, a sus hechizos, ni siquiera al desesperado abrazo que él le dedicaba.

Paralizado por el miedo a perderla, algo que no había experimentado desde la época de Voldemort, y, aún en medio de su desesperanza, reconoció cuanto la amaba…






¿Y? *-* ¿Me lanzarán calabazasos? :shock: * Diana pone un cesto y se hace invisible *
Última edición por Disumo el Jue Feb 16, 2012 9:31 pm, editado 3 veces en total
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor MizzBellamy » Lun Oct 31, 2011 2:52 am

Hola a todos por aquí!!

Bien aqui esta mi parte para cumplir con esto!! :o
Les advierto que no se si les de miedo... lo que se dice miedo, ademas de que es lo primero que escribo desde hace un buen de meses, ¿Tengan piedad?

Disclaimer:Nada de esto es mio, mas que la tonta historia porque todo lo demás es de J.K.Rowling (A quien todavía no perdono por el epilogo infame) xDD
Numero de palabras:2984 palabras contando el titulo desastroso.



Sonrisas en la oscuridad.


El frio se colaba en sus pulmones, congelándola y arrebatando la poca tranquilidad que conservaba a esas alturas de la noche. El bosque no dejaba de susurrar en todas partes y los aullidos de los lobos no mejoraban nada. Aquellos arboles y los alrededores se asemejaban al bosque prohibido, claro que este era otro totalmente diferente en medio de la nada y sin tener más escapatoria que correr y ocultarse. Sin energía y girando la vista hacia todos los ángulos posibles en busca de alguna señal se permitió descansar un momento, recargo su espalda en uno de los frondosos árboles, y entonces los temblores se hicieron presentes por todo su cuerpo, junto las lagrimas que había mantenido a raya mientras corría para salvar su vida. Ahora estaba sola, no tenía varita y el agotamiento le cobraba la factura al no poder desaparecerse además de que había hecho la promesa de salir de aquel horrible lugar sin importar lo que pasara, Harry había sido muy claro en ese punto. Y recordarlo la destrozaba.


Pero tenía que ser fuerte y salir de ahí a como fuera de lugar, debía luchar contra sus más profundos miedos. Recordó como en su tercer año el propio Remus Lupin fue quien la hizo enfrentarlos por primera vez, fracasando en su examen con el Boggart. Ahora no debía dudar en nada. Cuando se disponía a reanudar su camino, a lo lejos una luz despertó su alerta, y sabiendo que no disponía de mucho tiempo para huir, con dificultad trepo a uno de los grandes y frondosos árboles que la rodeaban, lo suficiente para poder ocultarse y al mismo tiempo ver lo que sucedía debajo de su posición.

“Hermione” grito su nombre aquella criatura y contuvo su aliento. “Vamos, sal a jugar…. Ahora nadie nos va a separar; siempre estarás conmigo”

El era alto y un poco robusto como el cuerpo de quien se ha ejercitado toda su vida, con sus ropas relucientes colores brillando con los reflejos de la luna. Se movía como un depredador esperando a dar el salto para capturar a un indefenso cordero cuando al mismo tiempo sus pasos sobre la hierba asemejaban algún gracioso baile; sin embargo ella era el plato principal, la presa de aquella bestia. Aquella imagen era el origen de sus pesadillas, con grandes ojos que asemejaban a unas pelotas, brillando con maldad, eran negros y en el fondo si prestaba atención, se extendía un fuego que sabía sería difícil de apagar. Con su rostro blanco lleno de maquillaje y una gran sonrisa extendida por todo el rostro. Esa sonrisa pícara que a todos engañaba en primera instancia. Era macabra cuando por fin revelaba sus intenciones. Y al momento de que esto sucedía, sus pupilas tomaban forma de ojos de gato que se achicaban y solo formaban dos rendijas. Se movía ágilmente como cualquier payaso que adorara su escenario. El suyo era uno de muerte, sangre y condena. Con su traje arruinado por machas de sangre que con el paso del tiempo fue adquiriendo. Hermione siempre lo había visto en sus pesadillas, en sus más profundos miedos y ahora era más que real. Volvía a ser realidad


“Has sido una mala niña Hermy.” Esa voz de ultratumba que trataba de sonar infantil producía escalofríos en la chica, quien se aferraba mucho mas de la rama que la sostenía. “Me dejaste plantado dos veces… ¡ESO NO SE HACE!”

El feroz grito retumbo por todo el lugar y los búhos huyeron. El payaso por su parte gruñía al no tener la respuesta que buscaba, tomándose de los mechones de falso cabello pelirrojo que su peluca tenia.


Jerry era su nombre, un tipo con el que se encontró en su camino a Hogwarts, en el mismo tren en donde viajaban todos…y jamás había denunciado su presencia, nunca antes la había mencionado porque sabía las consecuencias que traería de hacerlo. A Jerry le gustaba ser un payaso y vestirse y maquillarse como tal para según él por fin sonreír, pero su mirada era la que lo delataba de ser algo más que un tipo gracioso, tuvo miedo de él y lo que podría hacer si llegara a dejarse ver por los otros estudiantes. El mundo no podía saber de su existencia, no debía saber nada. Todo un misterio escalofriante y durante semanas observo a su alrededor con ojo calculador si es que él llegaba a manifestarse de nuevo. Una persona completamente diferente que sin duda alguna era capaz de todo por complacer sus instintos básicos. O simplemente el desvarío mental de su amigo. Solo ella guardaba aquel secreto, su otro mejor amigo ya tenía suficiente con que lidiar y en su momento pensó que ella podía con ese problema.

“Quería hacer de nuestro reencuentro algo especial, pero has crecido.” El payaso saltaba de un lado a otro buscándola por todas partes, y Hermione estaba aterrada, puesto que no sabía si lo hacía a propósito. “¿Recuerdas todos esos juegos juntos? Me divierte mucho que ahora seas mucho mejor para esconderte porque cuando te encuentre apretare tan fuerte mis manos sobre ese cuello tan suave que tienes… ¡ZORRA!”


La castaña cerró sus ojos recordando el momento en que Jerry le confesó su mal sana fascinación por ella…





La biblioteca siempre se encontraba desierta y aun así no había tenido miedo de caminar entre los pasillos en busca del material de para su reciente investigación. Su trabajo sería mucho más fácil si contara con ayuda especializada sobre el tema, pero se rehusaba a revelar aquello que tan celosamente guardaba. La preocupación no la dejaba dormir así como la tristeza de saber que Harry no le hablaba y todo por su afán de protegerlo. Ahogo un suspiro para mantenerse tranquila, seguramente la revisión de la Saeta de Fuego no les llevaría mucho tiempo a los profesores. Harry y Ron debían entender que ella lo único que buscaba era protegerlos, y el pelirrojo también le preocupaba pero no hablaría sobre aquello pues le llenaba de vergüenza el solo suponer que en realidad su gato si se había estampado como cena a la rata del pelirrojo, odiaría tener que lidiar con otro episodio de mal humor de su parte. Tan ensimismada estaba en esos tópicos, que no advirtió el sonido de pasos a su alrededor, si no hasta que un escalofrío recorrió su espalda. Había alguien entre los estantes observándola, estudiándola. Cuidadosamente se dio la vuelta para emprender su retirada de la biblioteca y no darle oportunidad a su cazador de arrinconarla. Olvidaba que él era una de las personas más agiles que conocía. En un abrir y cerrar de ojos tenia a Jerry frente a ella, lo supo desde el instante en que sus ojos se posaron en los suyos, además estaba el hecho de que su amigo no le hablaría de buenas a primeras.

“¿Te vas tan pronto?” le pregunto fingiendo que mantenía un secreto con ella y le observo llevarse un puño a la boca para contener sin éxito sus risas. Sus ojos brillaban bajo la luz de las lámparas que daba la impresión de tener fuego en el interior y ella no pudo más que echar de menos su típica mirada. “Shh es cierto shh silencio”

Hermione sentía sus lágrimas queriendo salir a flote, semanas temiendo una nueva manifestación de Jerry y ahora lo tenía ante sus ojos.

“Por favor…déjanos tranquilos, él es solo un chico y ya tenemos suficientes problemas” Las palabras simplemente salieron a todo galope de su boca, sin detenerse a analizarlas por si existía alguna consecuencia en el explosivo carácter de su interlocutor, si ya conocía demasiado bien a su contraparte ¿Qué podía esperar de esta persona?

La ferocidad en su mirada se manifestó tan rápido y en un abrir y cerrar de ojos la mantenía sobre el piso, con él sobre su delicado cuerpo presionándola y causándole dolor, tenia sujetas sus manos por sobre su cabeza y la veía con gesto enloquecido. Respirando muy agitado y claramente enfadado.

“¿Es que solo piensas en él? Ni siquiera sabe que existes mas allá de la imagen de la amiga sabelotodo que siempre tendrás para ese niñato estúpido.” Jerry continuaba presionando sus manos y comenzaba a dejarlas de sentir. “Ni siquiera te dirige la palabra y todo por una tontería, te he observado Hermione…mientras tú hacías lo propio conmigo. No puedes negarlo y un día lo veras, te darás cuenta de que es conmigo con quien tiene que estar”.

“No Jerry, no eres él.” Dejo que las lágrimas escaparan con la esperanza de que Jerry la dejara en paz y supo que aquello funciono en el momento en que su peso la abandonaba. Cuando se reincorporo hasta quedar sentada contra el estante de libros, lo vio alejarse de ella entre la oscuridad del pasillo, y justo antes de que escapara de su vista claramente le escucho decirle una última cosa.

“Voy a regresar por ti mi amor, porque solo podrás ser mía…nunca dejare que él posea tu cuerpo, me perteneces desde el día en que descubriste mi existencia.”
La castaña permaneció sentada en ese lugar llorando en silencio, rogando para que jamás llegara el día del regreso de Jerry.






Sabia por sus recuerdos que él disfrutaba hacer todo eso, llenar a sus víctimas de miedo, a otras llenarles la cabeza con pensamientos erróneos que los hacían caer en sus garras. Despacio y sin despegar su mirada de Jerry, comenzó a deslizarse hacia abajo quedando colgada de la rama que la sostenía. Este era el momento, él se encontraba a sus espaldas y parecía más enloquecido. Solo tenía que contar hasta tres para dejarse caer y correr como nunca antes lo había hecho. No podía rendirse, no debía rendirse ni seguir recordando todo eso que había enterrado en lo profundo de su memoria. Llorar y aterrarse no le serviría de nada para sobrevivir.

“Sal, Hermione…nos vamos a divertir tanto.” Un gruñido de impaciencia salió desde el pecho de Jerry, y la castaña cerro sus ojos respirando profundamente. “Te voy a encontrar y entonces jugaremos para siempre ¡Lo he matado! ¿Me escuchas? Ya no hay nadie en este mundo que me aleje de ti, así que deja de ser tan terca”.


Desde el momento en que tocó el suelo, en su mente escuchó la angustiada voz de Harry “¡Corre Hermione! ¡Corre y no te detengas!”. Sus piernas reaccionaron al instante logrando ponerse de pie de inmediato casi tropezando al tomar velocidad percibiendo el dolor de sus músculos agarrotados y adoloridos de tanto correr, justo detrás de ella escucho la exclamación de sorpresa de su cazador que fue desplazada por la burbujeante carcajada llena de júbilo y al mismo tiempo maldad. Entonces el aire se torno cada vez mas frio, como si los dementores flotaran a su alrededor, y escucho como también se ponía a la carrera para darle alcance.
Las ramas y las grandes raíces de los arboles le cortaban al paso, su cara se lleno de arañazos y incluso se golpeo el pecho al punto de quedarse sin aire, la oscuridad empeoraba todo y conforme avanzaba todo eran sombras. De repente sintió un jalón en su espalda, algo le tomaba con fuerza de la chaqueta intentado detenerla, y un brazo le rodeo la cintura sujetándola, presa del pánico pataleo y se removió de aquel agarre gritando en medio de ese lugar. Detestaba cada minuto que pasaba, necesitaba salir…sobrevivir. Golpeo con su codo y escucho un quejido, pero no se parecía en nada a la voz de su perseguidor.
Siguió forcejeando incluso cuando sintió que era ya arrastrada hacia una especie de cueva.

“Hermione soy yo, Harry…deja de moverte” su voz sonaba tan desesperada y con ese tinte de preocupación mezclado de determinación que tan bien conocía. Pero en aquellas circunstancias dudaba incluso de que en realidad fuera su mejor amigo. “No grites, por favor confía en mí. Él está cerca y nos descubrirá si sigues gritando, Jerry no puede encontrarnos aquí”.


No supo en qué momento dejo salir toda su desesperación y el llanto para que se apoderarán de ella, y por primera vez en toda su vida no confió en la palabra de aquel “Harry” . Con un último espasmo se liberó y corrió de nueva cuenta sin ver por dónde era el camino correcto. Detrás de ella escuchaba llamarla, hasta que por fin se estrello contra otro cuerpo, mucho más grande que ella que de inmediato le abrazo protectoramente. El olor a pasto y menta de Harry le inundó las fosas nasales, creyendo estar en lo correcto le envolvió con sus brazos correspondiendo a sus atenciones en medio de aquella urgencia. Sin embargo los temblores en su cuerpo debido a su histeria no tenían fin.

“Tranquila, ya todo pasó…ahora estaremos por siempre juntos” Fue la manera en la que dijo aquello, ese tono de voz tan duro que pretendía hacerse pasar por uno calmado el que revolucionó sus pensamientos. El Harry anterior, ese que en medio de su carrera la saco del camino bruscamente y éste eran tan diferentes, había dudado del otro pensando que era un engaño y ahora se encontraba en brazos de aquello de lo que en primera instancia huía. “Nunca más te soltaré”


Levantó su vista para ver el rostro de Harry, y era Jerry…porque en sus ojos de profundo color verde, no veía otra cosa que la permanente chispa de locura y maldad de Jerry, detrás de aquellas gafas ya no existía más Harry Potter. Lo sabía, lo sentía y lamentaba.

“Ha sido tan fácil borrarlo, pero por fin lo he logrado” le confesó en medio de una macabra sonrisa maltrecha, aquella no era más la sonrisa alegre de Harry; porque él ya no existía más. “Se ha sorprendido tanto cuando me presente ante él. ¿Qué me pasa? ¿Quién eres tú? ¿Qué es lo que me pasa?” fingió una voz llorosa al contar todo aquello, mientras que la soltaba de su agarre solo para deleitarse acariciando su rostro.

“Jerry…yo lo amaba”. Declaro con su voz rota a causa del llanto y del temor.

“Por supuesto que lo hacías, así como el bastardo también a ti.” La castaña no lucho ni quiso correr en el momento en que Jerry la tomo por el cuello, su mirada estaba encendida de una furia incontrolable. “Eres una zorra…te entregaste a él sabiendo que solo me pertenecías a mí.”

Jerry la tomo de la cintura y ella solo se dejo hacer, la inclino poco a poco hasta quedar ambos sobre la hierba que crecía en esa parte. Hermione solo lamentaba ese día en el cual comenzó a guardar aquel terrible secreto. Porque cuando conoció a Jerry, su pelirrojo amigo no se encontraba con ellos en el vagón, y semanas después cuando los conflictos comenzaron entre los tres tampoco quiso empeorar la situación, además de que no creía verdaderamente que una adolescente acertara en todos los síntomas de su mejor amigo. Pero cuando en el pasado ella se mantenía alerta ante el posible y potencial regreso de Jerry, recordaba que su corazón solía acelerarse y detenerse lleno de miedo ante cada dolor de cabeza del ojiverde, cada mirada ausente de éste a lo largo de los años; cada exceso de furia que le recordaba a ese Jerry que vivía en lo profundo de la mente del pelinegro.

Ahora sentía por fin sus manos sobre su cuello, acariciándola y ella veía las estrellas brillando sobre sus cabezas, reprendiéndose por haber callado esa situación, nunca haberla denunciado a los otros, por querer protegerlo de él mismo. Lo cierto era, que ella moría de miedo como para poder tomar las riendas de toda esa confusa situación.

Harry era Jerry y ambos tenían sobre ella un encanto que bueno o malo, no dejaban de aprovechar, Jerry podía tomar todo lo que ya había sido de Harry desde tiempo atrás, pero Jerry se negaba a compartir nada con nadie, por eso había aguardado tanto tiempo para tomar el control de ese cuerpo y gozar de todo lo que Harry nos disfrutaba.

“Te iba a dar el mundo, Hermione… debías amarme a mí y no a ese patético niño que lloraba por las noches por su madre muerta.” Poco a poco las manos sobre su cuello comenzaron a hacer presión y el rostro de Harry se desfiguro hasta verla con un odio más grande que incluso superaba aquellos momentos en el pasado donde el chico hablaba de acabar para siempre con Lord Voldemort.

El aire ya no alcanzaba a llegar a sus pulmones, y el dolor de algo rompiéndose competía con la visión borrosa que comenzaba a tener. Y todo lo que veía eran las estrellas, y esa sonrisa en medio de la oscuridad y mientras la oscuridad y la calma llegaban a su cuerpo los recuerdos de su más grande miedo le acompañaban en esos últimos minutos de vida…. Se iría para siempre con esa última sonrisa marcada en la oscuridad. Porque Harry y Jerry la amaban, pero solo uno la había tenido por completo y ahora era turno de que Jerry tuviera lo que últimamente había añorado en las pesadillas del ojiverde, quitarle la vida.


El Boggart que frente a ella se alzaba tenia la forma de su mejor amigo, pero sus ojos carecían de ese brillo familiar, ahora eran fríos y con un dejo de locura. Y su sonrisa en medio de la oscuridad bailaba en sus labios, pero ese no era Harry…se trataba de Jerry. Y a los pies de éste otro cuerpo atrajo su atención…era Harry quien la veía, sangraba y no se veían las heridas, y sonreía en medio del dolor, entonces Jerry se acercaba a ella diciéndole:
“Ya no existe Harry, ahora soy solo yo.” ”
.



FIN



N/A:No se si se entendió, pero por lo menos cumplí(?) Mientras tanto me voy a sentar y esperar a que los demás cumplan.
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Mrs. Crosszeria » Lun Oct 31, 2011 6:43 pm

Creo que me toca a mí, iba a dejar esto ayer pero quise darle una última revisada a ver si asustaba... no asusta xD así que decidí dejarlo por la paz y aquí me tienen :B

En fin, aquí vamos.

Desclaimer: Ningún personaje me pertenece, todos son propiedad de Jotaká, miren que si fueran míos ese final nunca hubiera salido a la luz y Harry/Hermione estarían juntos, como debe de ser.

Advertencia: Aunque la idea era escribir terror, algunos saben que no es mi fuerte, de hecho esto que estan a punto de leer es un triste intento nada más xD pero la cuestión era cumplir, como sea espero que sea de su agrado :B

El título se lo puse en honor a la canción que me inspiro.

Dedicado a la persona que me ayudo con la canción -sirvió, eso de escuchar música a las 12 de la madrugada es bueno- y a la primera persona que lo leyó :B

Cantidad de palabras: 3136 contando el titulo y el "fin"



The Phantom Agony


Si tuvieras que elegir una palabra para describirlo esa sería…perfección.

Lo conociste un 31 de octubre, lo recordabas muy bien, lo conociste aquella noche que él encontró tu cuerpo, desde entonces por alguna razón te habías sentido atada a él, como si después de tantos años ahora el destino te venía a unir con tu alma gemela.

Aunque era demasiado tarde. ¿La razón? Estabas muerta. Tu nombre era Helena Clawson y esta era tu historia.


Un suspiro escapo de tus labios al ver el interminable papeleo que tenías que revisar, sintiendo el cansancio en cada célula de tu cuerpo retiraste tus gafas y apretaste el puente de tu nariz mientras tus articulaciones crujían, estabas tan cansado, lo único que querías era ir a tu casa y descansar, dormir hasta que no pudieras más.

Pero no podías, por supuesto que no. Ron, aquel amigo tuyo había ese día organizado una fiesta de Halloween, dónde según él vivirían la experiencia más terrible de su existencia, después claro de aquella lucha con Voldemort, ya que según el pelirrojo necesitaban aventura. Apretaste los labios al ver la invitación que esa semana Luna, te había mandado. Era un pergamino negro que en sus letras simulaba tener manchas de sangre, te basto unos segundos descubrir que aquella sangre no era más que una especie de dulce con un toque picante. La última adicción de Luna.

Negaste con la cabeza mientras dejabas aquella invitación de lado y dabas un vistazo al reloj, nueve de la noche. Abriste los ojos sorprendido por lo rápido que el tiempo había pasado, tenías solamente una hora para llegar al departamento de Ron y Luna, una vez más la idea de no ir a aquella reunión llegó a tu cabeza, pensabas en aquella posibilidad cuando de la nada sentiste un escalofrió en tu nuca, enarcaste una ceja girando por puro instinto tu cabeza, sin saber la razón tu cuerpo se tensó como sólo lo hacía cuando se sabía en peligro, no entendías.

Y aunque no era la primera vez que aquello te pasaba, aun no descubrías la razón de aquel sentimiento, todo había empezado aproximadamente un año, no podías asegurarlo pero últimamente la situación iba empeorando. Porque ya no eras sólo tú el que sentía aquella sensación, era también, Hermione.

Hermione.

Una sonrisa un poco tonta se dibujó en tus labios al pensar en tu castaña, porque si, era tu castaña, y es que por fin después de tanto tiempo ahora estaban juntos, sintiendo como el nerviosismo aparecía de la nada llevaste la mano al bolsillo de tu pantalón donde pudiste sentir una pequeña cajita, misma que llevaba ahí casi dos semanas esperando, esperando el momento perfecto. Sonreíste de nuevo y suspiraste de pura dicha, tomaste con cuidado y devoción una foto de Hermione que estaba en tu escritorio, acariciaste el rostro de la que fuera tu novia desde hace tiempo y te sentiste inmensamente feliz, fue ahí, fue entonces que la puerta de tu oficina se abrió con un estruendoso ruido, como si alguien la hubiera aventado, sobresaltado diste un brinco poniéndote de pie y tomando tu varita sólo para descubrir que ahí no había nadie.

Una mueca se dibujó en tu rostro, ya que por alguna razón la idea de que todo se trabada de un chiste por parte de Ron, llegó a tu cabeza, maldijiste a tu amigo y con un poco de enojo tomaste la invitación de su pequeña reunión, pero ya te las pagaría ese pelirrojo, tomando tu abrigo y varita abandonaste el ya solitario ministerio, lo hiciste sin percatarte que la foto que hasta hace un momento tomabas con tanto cariño se estampaba contra el suelo y un lamento se escuchaba por la habitación.

— Mío, eres mío.

-OOOoooOOO-


Aquello tenía que ser una broma.

Apenas entraste en la habitación un olor dulzón y algo molesto entro en tus fosas nasales y comenzaste a toser escandalosamente, inmediatamente sentiste un par de manos que te golpeaban la espalda tratando de salvarte de una muerte segura por ahogamiento, cuando pudiste respirar un poco te diste cuenta que a quien debías tu vida no era otra que Hermione, quien, preocupada te miraba preguntándote sin palabras si estabas bien, lo único que hiciste fue asentir con la cabeza y sonreírle un poco mientras tomabas su mano, fue en ese momento que quisiste ponerte de rodillas y pedirle por fin que fuera tu esposa, pero no era el momento, no ahí, no en medio de aquel…. “lugar”.

La sala del matrimonio Weasley-Lovegood se había convertido en un circo, iluminado con apenas unas velas y con incienso apestando todo el lugar, tus amigos, Ron, Luna, Ginny y Neville se encontraban en el suelo alrededor de una extraña tabla, giraste tu cabeza interrogando a Hermione, quién resignada se encogió de hombros.

— No pude convencerlos de que lo dejaran.

Tuviste que morderle los labios para no reírte de la cara de tu novia, era claro que no estaba muy cómoda con la situación, estabas a punto de decirle se fueran de ahí cuando la voz de Luna, los invito a pasar, sabiendo que no te podías salvar de aquella te encaminaste hacía el pequeño grupo y tomaste asiento en el incómodo suelo.

— ¿Y bien? ¿Qué se supone que es esto?

Con tu dedo índice señalaste la irregular y extraña tabla, que en ese momento tus amigos veían con tanta atención, apenas levantaste tu dedo recibiste un manotazo por parte de la rubia.

— No seas irrespetuoso Harry, los espíritus se pueden enfadar.

— ¿Espíritus?

Ojala no hubieras preguntado, la siguiente media hora Luna, se la paso explicándote que aquella tablita era una Ouija y que con ella planeaban invocar unos espíritus para según Luna, saber que les esperaba del otro lado, no es que no creyeras en los fantasmas, pero… aquello era ridículo, estuviste a punto de salir de aquel lugar junto con Hermione, pero Ron, los convenció de que no perdían nada con tratar.

— ¿O acaso tienen miedo?

Esas palabras unidas al hecho de que fueron dichas con burla no ayudaron demasiado. Así que como buen Gryffindor que eras te quedaste a “experimentar” como bien había dicho Ron.

— Bien, empecemos.

No supiste que es lo que paso a continuación, tu cerebro se desconectó mientras te perdías en tus pensamientos, lo único que querías era que aquello acabara para así poder pasar tu tiempo con Hermione. Creíste escuchar palabras que salían de la boca de Luna, mientras Ron, te ordenaba que tomaras la mano de Hermione, y Neville que estaba a tu lado.

Bum!

— Pero que demo…

— Harry, no te sueltes, lo logramos… invocamos a un espíritu.

La voz exaltada de Luna, logro mantenerte en tu asiento del cual habías brincado apenas escuchaste aquel extraño ruido, sabías eso era todo menos la manifestación de un espíritu.

— ¿Nos escuchas? Por favor, manifiéstate.

Ver aquel teatro protagonizado por Luna, era patético.

Fue entonces que por alguna extraña razón, ese conocido estremecimiento en tu nuca se hizo presente, giraste como ya era costumbre tu cabeza buscando algo, algo que por supuesto no encontraste, pudiste sentir como Hermione, apretaba tu mano.

Un viento helado llegó a tus mejillas, supiste que no solo tú lo habías sentido ya que Ron, soltó un gritito de miedo puro.

— Luna, ¿Qué fue eso?

Neville, hizo la pregunta que todos temían hacer.

— No lo sé, ¿Una manifestación, tal vez?

Ante tal respuesta escuchaste un bufido por parte de Hermione, y esto te tranquilizo un poco, si ella no creía en eso, tú tampoco lo hacías.

— Por favor, danos otra señal.

Bum!

El crujido de una puerta se dejó escuchar, después de eso sin saber de dónde venía sentiste un aliento frio sobre tu nuca, podías escuchar un murmullo, un murmullo que no sabías a que se debía, nervioso dirigiste tu mirada hacia el grupo que al parecer no se percataba de nada de lo que ahí pasaba. Tragaste saliva.

— Por favor, manifiéstate.

¡Crac!

Un estruendoso ruido los hizo brincar a todos del suelo, incluso Hermione, quien veía con incredulidad a Luna, como si todo aquello estuviera ensayado. Tardaron un segundo en darse cuenta que aquel ruido se debía a una de las ventanas, que sin razón aparente se había abierto de manera brusca, estrellándose con la pared más cercana, después de aquel extraño fenómeno, un viento helado comenzó a circular por la habitación apagando las velas que les brindaban la poca y escasa iluminación, escuchaste un extraño lamento mezclado con los lloriqueos de Ron.

— ¡Mío, mío… mío!

Una puerta se azoto y en ese instante sentiste que Hermione, jalo tu mano y rápidamente te pusiste de pie junto con ella.

— Lumus.

— ¡Hermione! ¿Qué haces? No debes interrumpir el…

— Basta ya Luna, creo que ya tuvimos suficiente.

— ¿Suficiente? Pero de que hablas, yo no…

— Creo que esto se terminó, ya se divirtieron, nos vamos.

Luna, iba a decir algo mas pero Hermione no la dejó, arrastrándote tu novia te saco de aquel departamento mientras aún se escuchaban los reclamos de Luna. Una vez que estuvieron fuera del alcance de aquel circo, detuviste a Hermione y le pediste una explicación con la mirada. Ella simplemente se encogió de hombros.

— Alguien tenía que terminarlo, debiste ver la cara de Neville, estaba blanco como la cera.

— ¿Estas bien?

— Si, perdón por comportarme así pero, eso fue demasiado, inventar todo eso sólo para querer asustarnos, no pensé que fueran tan…

— Es Luna.

Ante tu respuesta, tu castaña sonrió y asintió con la cabeza.

— Tienes razón, pero ahora porque no mejor vamos a casa, la verdad estoy muerta.

— Vamos entonces.

Le diste un corto beso en los labios y la abrazaste como si tu vida dependiera de ello, fue ahí que por alguna razón sentiste de nuevo aquel aliento helado sobre tu nuca, casi podías jurar que escuchaste un lamento. Negaste con la cabeza y apretaste más a Hermione contra tu cuerpo. Sin duda necesitabas un urgente descanso.

-OOOoooOOO-


La habitación quedo sumida en una total y profunda oscuridad, por alguna razón sentiste el impulso de dejarla prendida, no sabías porque pero por algún motivo sentías que te daba seguridad, tal vez, después de todo Ron y Luna habían cumplido su propósito y te habían asustado un poco, sonreíste de medio lado tratando de convencerte que no era así, pero la verdad era de que ese aliento helado que sentías en tu nuca aun te inquietaba, y es que desde que habían abandonado el departamento de sus amigos, aquella sensación de sentirte vigilado… acompañado, se había incrementado.

— ¿Harry, estas bien?

La voz de Hermione, llamándote en la oscuridad te dio un poco de la seguridad perdida, no había duda que ella era tu mundo, todo para ti, sonreíste como tonto y suspiraste también, fue ahí que comprendiste no podías esperar más para hacerla tu mujer, bien no podía ser el ambiente más romántico, pero supiste tenías que hacerlo ya, aun sin contestarle a tu castaña a tientas buscaste aquella cajita que aún se encontraba en tu pantalón, cómo pudiste la tomaste entre tus manos y te encaminaste a la cama, donde pudiste ver la sombra de Hermione, enderezarse.

— ¿Harry?

— Hermione, yo…

¡Bum!

— ¿Pero qué demonios?

¡Bum!

¡Bum!

¡Bum!


Te pusiste de pie rápidamente, incluso la cajita con el anillo de compromiso que planeabas darle a Hermione, cayó al suelo, aquel extraño ruido venia de planta baja de la casa, tomaste tu varita y rápidamente te dirigiste a la puerta.

— Harry, espera yo…

— No, quédate aquí, iré a ver qué pasa.

Hermione, te quiso reclamar pero no se lo permitiste, antes de que pudiera decir algo saliste corriendo de la habitación y bajaste corriendo las escaleras. Apenas bajaste el último escalón sentiste un escalofrió recorrer tu desnuda espalda, de nuevo pudiste sentir aquel gélido aliento en tu nuca, alguien estaba detrás de ti.

Tragaste saliva y en un rápido movimiento giraste tu cuerpo sólo para ver ahí no había nadie. Enarcaste una ceja mientras invocabas un lumus, con la luz que tu varita te brindaba fuiste caminando lentamente por cada rincón de la casa, al llegar a la sala para tu sorpresa descubriste que todo estaba destrozado, los cojines estaban por el suelo mientras las lámparas estaban hechas pedazos, era un caos total.

Tap, tap, tap.

Te pusiste en guardia cuando escuchaste aquellos pasos, venían de la cocina. Rápidamente te encaminaste ahí, apenas pusiste un pie en aquel lugar, una de las ventanas se abrió como hasta hace unas horas había pasado en la casa de Ron.

— ¿Quién anda ahí?

Si, era un tanto estúpido preguntarlo, pero tenías que hacerlo. En ese instante sentiste como un viento gélido despeinaba tus cabellos y te hacía estremecer, fue entonces que un lamento se dejó escuchar por la habitación, era un llanto… el llanto de una mujer.

— ¿Hola?

Los sollozos continuaron mientras inspeccionabas cada rincón de la cocina no encontrando nada ni a nadie.

— ¿Por qué?

Trataste de ignorar aquel escalofrió que recorrió tu columna al escuchar aquella espectral voz, era la misma que había proclamado como suyo algo en aquella estúpida sesión espiritista de Luna.

— ¿Por qué? Yo te amo… por qué me haces esto.

Tragaste saliva, aquella situación te estaba poniendo nervioso.

— ¿Hola? ¿Quién…?

— Harry, ¿Por qué? Tú me salvaste… por qué me haces esto…

Sabiendo que no podías tentar más a la suerte, prendiste de una buena vez la luz de aquel lugar, lo primero que viste fue como todo estaba hecho un desastre, diste un rápido vistazo no encontrando nada, apenas pensabas todo había sido producto de tu imaginación cuando girando hacia la puerta la viste.

Era una chica, una chica que te veía con la decepción grabada en el rostro, tardaste un segundo en darte cuenta que ella flotaba. Un fantasma. Pero no se parecía para nada a aquellos fantasmas de Hogwarts, ella podía pasar por viva si no fuera porque sus pies no tocaban el piso. Ella te sonrió tristemente.

— ¿Me recuerdas?

Enarcaste una ceja confundido ¿Se supone que tú la conocías? Ella, pareció ver la duda en tu rostro porque sus facciones cambiaron de tristeza a furia.
— Helena Clawson, me encontraste un 31 de octubre… tú me salvaste.

Imágenes sin sentido llegaron a tu cabeza, ahora lo recordabas, un equipo de aurores y tú habían encontrado el cuerpo desmembrado de aquella joven en algún callejón de Londres, había sido brutalmente asesinada por uno de los tantos Mortífagos que aun hacían de las suyas. Apenas ibas a abrir la boca, cuando ella lo hizo primero.

— ¿Por qué? Tú eres mío… ¿Por qué?

La miraste sin entender, no sabías a que se refería exactamente, pero ella pareció entenderlo todo, ya que viste en su rostro la comprensión y como elevaba la vista.

— Ella nos separa.

— ¿Qué…?

No pudiste completar la pregunta, en ese instante Helena, desapareció, sacudiste la cabeza pensando que tal vez todo lo habías soñado cuando un grito en la parte de arriba te trajo de vuelta a la realidad, tardaste sólo unos segundos en reaccionar, para cuando lo hiciste lo más rápido que pudiste y pegándote con cosas que estaban tiradas por cualquier lado subiste las escaleras y faltándote el aire llegaste a la habitación donde estaba tu Hermione.

Abriste la puerta sin consideración alguna, inmediatamente llamaste a Hermione, pero ella no contesto, trataste de encender la luz pero por alguna razón no pudiste, así que prácticamente a ciegas buscaste a Hermione en la oscuridad. La encontraste donde la habías dejado, estaba acostada en la cama y apenas suspirabas de alivio cuando bajaste tu mano y sentiste algo tibio sobre las sábanas. Temiendo lo peor buscaste la varita de Hermione ya que habías perdido la tuya en el camino.

Rojo.

Sangre.

Mucha sangre.

Con el terror en cada célula de tu cuerpo tomaste el cuerpo de Hermione y lo levantaste, tenías que descubrir de donde venía tanta sangre… un ser humano no podía tener tal cantidad de aquel liquido en su cuerpo, al menos no Hermione, no ella que era tan pequeña y delicada… no ella que era tu muñeca, tu tesoro.
Sintiendo como aquel líquido se pegaba a tu pecho, en segundos descubriste una herida en el cuello de tu castaña.

Tenía que ser una maldita broma… sintiendo como las lágrimas llegaban a tus ojos y viajaban sin pena alguna por tus mejillas en un inútil intento de parar la sangre que salía a borbotones del cuello de Hermione, tapaste la herida con tu mano, en tu pecho algo se rompía… algo dejaba de tener sentido. Fue ahí que sentiste aquel conocido escalofrió en tu espalda, un susurro en tu oído reclamándote como suyo, sentiste la furia en tu interior, pero no pudiste girar porque en ese momento sentiste un duro golpe sobre tu cabeza, después de eso, todo se volvió negro, de lo único que eras consciente era del lacerante dolor en tu interior.

-OOOoooOOO-


Un extraño olor inundo tus fosas nasales, un extraño recuerdo… rojo por todos lados, un extraño dolor en tu cabeza, ¿Dónde estabas?

En un segundo todos los recuerdos de aquella noche llegaron a tu cabeza, te enderezaste de un solo movimiento y esto logro que todo te diera vueltas, a tu alrededor todo era oscuridad, moviste tu mano descubriendo que estabas en la cama, seguiste buscando y entonces sentiste una mano… el recuerdo del cuerpo ensangrentado de Hermione llegó a tu cabeza logrando que un desgarrador grito escapara de tus labios, lágrimas salían sin control de tus ojos, tu corazón agonizaba sin importarle hacerte daño en el proceso. Instantes después la luz de la habitación se hizo presente y casi te da un ataque al ver a Hermione a tu lado, bien… viva.

— ¿Harry, estas bien?

Te veía con esa ya conocida preocupación, a ti no te importo más y te lanzaste sobre ella cobijándola en un urgente y necesitado abrazo, todo había sido un tonto sueño, sentiste como la vida volvía a tu cuerpo y agradeciste a merlín que eso fuera así, aun podías sentir la sangre de Hermione bañando tu cuerpo. Le diste unos besos cargados de necesidad y desesperación, los cuales ella correspondió un tanto sorprendida, así pasaron unos instantes hasta que te sentiste seguro y te quedaste ahí abrazándola, fue entonces que ella dijo algo que te confundió.

— Eres mío Harry, mío.

Abriste los ojos sorprendido y fue cuando te percataste de una pequeña cajita que estaba en el suelo… te separaste de Hermione y te pusiste de pie, tomaste la delicada caja entre tus manos y te perdiste en tus pensamientos, trataste de convencerte que todo era un absurdo sueño, una jugarreta de tu mente… eso era todo, te pusiste de pie y encaraste a Hermione, al verla hubo algo que no te gusto, algo era diferente en ella, era tal vez su mirada, su sonrisa… había algo que no te acababa de gustar.

— Mío Harry, eres mío.

Fin

Y eso es todo por hoy ¿Qué les parecio? Yo se en verdad que no asusta nada xD pero con que les haya gustado me doy por bien servida, ahora en un rato voy a leer los que ya publicaron, los que faltan, vamos!!! queremos leer :B un saludo para todos
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor *pequeña Her » Lun Oct 31, 2011 8:23 pm

Bien pues aquí traigo mi parte xD Ya lo tenía pero yo se los dije...no me puedo pasar en fin de semana.
Palabras: 2404 contando el título.
Canción para leer (?) si hay una igual y los mete más en la historia. Es un soundtrack, DeadSilence dejo link http://www.youtube.com/watch?v=Wfp2KkDioi8

Dedicado a la APHH y en especial a Majo. Tenía que dedicarle un Harmony y aprovecho para hacerlo ahora ^^
Discleimer: Los personajes de HP así como la trama original no me pertenecen. Son propiedad de J. K. yo simplemente los utilizo para crear una historia nueva y diferente sin ningún fin lucrativo.


Ready or Not, Here I come.
Caminas por el pasillo desierto. Llevas buscando a tus amigos más de diez minutos pero tu búsqueda está resultando infructuosa hasta el momento. Tus pasos resuenan en las paredes. Afuera ha comenzado a llover y el sonido de los relámpagos se junta con el de la lluvia. Comienzas a preocuparte demasiado y no es solamente porque no encuentras a tus amigos sino porque no encuentras a nadie. Ningún alumno, ningún profesor, ningún fantasma se ha cruzado en tu camino. Te abrazas a ti mismo pues has comenzado a tener escalofríos pero sabes bien que eso no se debe al frío sino a la incómoda sensación que lentamente invade tu cuerpo. Aquel sentimiento simplemente corresponde al nombre: miedo.
Ni siquiera cuando te enfrentaste a Voldemort por primera vez llegaste a sentir algo tan profundo. Ni siquiera estar cara a cara con un Dementor te hizo temblar de la manera en que lo estás haciendo. Al principio creíste que tus amigos se habían decidido a jugarte una broma pero ahora esa idea se ha ido directamente a la basura. Te encantaría encontrarte con alguien, incluso si ese alguien fuese Draco Malfoy o el profesor Snape. Una capa de sudor frío ya cubre tu frente pero no te molestas en quitarla.
Desenfundas la varita por precaución aunque no sabes a que te enfrentas, de hecho ni siquiera sabes si te enfrentas a algo. Regresas sobre tus pasos hasta llegar a la sala común de tu casa. Cruzas el retrato de la dama gorda que se encuentra abierto. Observas la imagen por un par de segundos pues alcanzas a notar una diferencia. La Dama Gorda no se encuentra en su respectivo cuadro. Asustado observas las pinturas que te rodean. Están vacías. Tu piel se eriza, quieres salir corriendo pues por primera vez en tu vida Hogwarts ya no te parece para nada seguro. Es como una trampa mortal.
Subes corriendo las escaleras hasta llegar al dormitorio de los hombres. Tu respiración se dificulta por el esfuerzo. Apenas puedes divisar algo en la penumbra de la habitación. Es casi media noche faltarán algunos minutos. Tu corazón recupera un poco de paz al entrever un cabellera pelirroja oculta entre las sábanas de la cama de tu amigo. Te acercas a él con más confianza. Te alegra ver a alguien de nuevo.
-Ron. – Intentas despertar a tu amigo pero él no reacciona. – Ronald. – Estás a dos pasos de su cama y te detienes en seco. Algo no anda bien. Hay demasiado silencio incluso si el joven Weasley está dormido. Tus dedos tiemblan cuando te acercas y lo tocas. Lo giras lentamente para que su cara te sea visible.
No puedes gritar. Te has quedado atónito. Ron está muerto. Su cuello ha sido cortado y sus ojos aún siguen abiertos. La última expresión de tu amigo es de terror absoluto. Su boca está abierta como si hubiese querido llamarte antes de morir. El pijama está empapada en sangre y desgarrada. Entre la tela hecha jirones se puede apreciar una inscripción. Apartas un poco la prenda para apreciar mejor lo que dice. Es un número. Un diez está marcado a fuego en la pálida y fría piel del que fue tu mejor amigo.
Sales de la habitación bajando nuevamente a la sala común. No puedes hablar ya que un nudo se ha formado en tu garganta dificultando el hecho de respirar. Estás a punto de salir de la sala cuando divisas una nueva cabellera pelirroja en una de las esquinas. Te acercas con más temor que antes. Es Ginny. Su mirada está fija en las llamas de la chimenea. Levantas su rostro tomándola de la barbilla sin embargo su cabeza cae a un lado de su cuerpo. Ella también está muerta. Ahora que la miras otra vez, su expresión es similar a la de su hermano. Terror. El mismo que ya sientes. En una de las blancas manos de la menor de los Weasley se encuentra también un número, sólo que ésta vez es un nueve.
Comprendes que es una cuenta regresiva. Corres saliendo de la sala común. Tus pasos no tienen una dirección concreta pero sabes que alguien debe estar vivo. Sabes que alguien todavía no ha sido marcado. Los costados te duelen pues has corrido escaleras abajo. Giras en un pasillo y un cuerpo te detiene. Crees haber chocado con alguien, en verdad lo hiciste solamente que no está en el estado en el que te hubiese gustado. Esta vez es Luna quién ha muerto. Su cuerpo se encuentra colgando. Hay una soga atada a su cuello. Aquella expresión ya la conoces. Tus amigos han fallecido luego de presenciar algo realmente terrorífico. Algo que inclusive a Luna Lovegood le ha causado un inmenso temor. El número ocho se muestra brillante en uno de los pies descalzos de la rubia. Estás desesperado, quieres tirarte y llorar sin embargo aún hay personas vivas. Eso es lo que quieres creer.
Dedicándole una última mirada al cuerpo de la ojiazul reanudas la carrera. No quieres encontrar otro cadáver sin embargo tu deseo no es escuchado. Al abrir una de las puertas el cuerpo sin vida de Draco Malfoy cae en tus brazos. Sientes un líquido tibio empapar tus manos. Dejas el cuerpo de tu enemigo en el suelo para darte cuenta de que en efecto, aquella sustancia es sangre. Sangre pura. Dejas de respirar por varios segundos pues te has llenado de horror. Ni siquiera te puedes mover. Es casi como si te hubiesen lanzado un “Petrificus Totalus”. El vientre de Malfoy está abierto. Fueron sus intestinos los que te llenaron las manos y la ropa de sangre. Inclusive su corazón es visible. Ahí es donde el número siete se muestra en color negro. También ha sido marcado a fuego. Te limpias las manos en la ropa para volver a correr. Las lágrimas de desesperación e impotencia ya surcan tu rostro.
Estás cerca de la enfermería cuando tropiezas. Te giras para ver cuál ha sido el obstáculo que te ha impedido continuar corriendo. La profesora McGonagall está en el piso. Sabes que está muerta y aunque te causa un gran temor la situación te acercas para ver cómo murió. Aparentemente no está sangrando. Su boca también está abierta. Enciendes la varita para observar un poco mejor. No entiendes demasiado hasta que ves su lengua. Negra como el carbón. El número seis se ha marcado en la frente de tu profesora de transformaciones. A pesar de ser la muerte menos violenta comprendes que el asesino es un ser completamente trastornado. Desde Ron hasta la profesora. Todos han sufrido una muerte sumamente dolorosa. Ron murió desangrado. Ginny sufrió el dolor de decenas de cortes hasta que su cabeza al fin cedió. Luna sintió la desesperación de ahogarse. Malfoy probablemente vio el interior de su cuerpo antes de perecer. La profesora murió envenenada. El dolor debió ser insoportable.
-¿Tienes miedo? – Una profunda voz se escucha no muy lejos de tu ubicación. Corres con dirección a ella ignorando tu sentido de auto supervivencia. Cuando llegas no encuentras a nadie. Al menos de primera instancia. En el suelo observas lo que es un brazo. Recorres el suelo encontrando rápidamente más extremidades. Forman un círculo y en medio se encuentra una cabeza. La de Neville. Sus labios están firmemente cerrados a pesar de que sus ojos se muestran abiertos con terror. En los morados labios se encuentra el seis. No eres lo suficientemente fuerte para soportar la escena por lo que tu estómago se vacía. - ¿Tienes miedo? – De nuevo la voz. Corres olvidándote por un segundo de tu compañero. Corres a la máxima velocidad que tus piernas te permiten. Puedes escuchar aún el eco de la macabra voz sin embargo al llegar solamente encuentras dos cadáveres más pero no puedes identificar a alguien que pueda ser el culpable. Te acercas a los cuerpos para identificarlos.
Fred y George Weasley, semidesnudos. La piel de sus cuerpos en un color enfermizo. En el tono rojizo que solamente se obtiene después de exponerse por un largo periodo de tiempo ante el fuego. Los números cinco y cuatro. La cuenta rápidamente se acerca a su fin. No puedes imaginar quién será el siguiente. Solamente esperas encontrar a la joven que te ha ayudado a salir adelante durante todos los años que has estado en Hogwarts. Deseas desde lo más profundo de tu corazón que ella no forme parte de aquella cuenta regresiva. Tus piernas te conducen escaleras arriba hasta llegar a la torre de astronomía. No entiendes a que se debe pero el instinto te ha guiado hasta ese lugar. Sin necesidad de escuchar la voz te encuentras ante un nuevo cadáver. Es alguien a quién no esperabas ver ahí. Cho Chang.
Sus manos se mantienen apoyadas en su garganta como si no pudiese respirar. Comprendes a la perfección lo que significa. En sus costados hay dos pequeños agujeros. Sus pulmones fueron perforados por lo que la acción de inhalar se volvió imposible. La muerte fue por asfixia. En su abdomen el número tres brilla con la escasa luz de luna que logra filtrarse por una de las ventanas. Ya no puedes soportarlo. Minuto tras minuto has soportado estoicamente la muerte de tus amigos. Caes de rodillas pero el ímpetu de encontrar a Hermione te levanta de nuevo. Con pasos cansados y la cabeza gacha bajas las escaleras llegando a la entrada del gran comedor. Ante las enormes puertas de roble se encuentra otro cuerpo. Cabellos de oro. No puedes identificarla a la distancia pues la única persona que conocías con el cabello rubio era Luna y ella seguía colgando en uno de los pasillos.
Te acercas llegando junto al cuerpo. Tomas la cabeza intentando descubrir el rostro. Los ojos azules se abren y ella te regala una diminuta sonrisa. Su cuerpo está amoratado pues la intención era matarle a golpes destruyendo toda la belleza que su herencia genética podía entregarle.
-Fleur. – La francesa apenas podía mantenerse consciente.
-Debes ir pog ella. Está en la sala de los menesteges…Hegmione te está esperando. Eges su última esperanza. – Luego de darte esa valiosa información la Veela deja el mundo para entrar en una dimensión a dónde solamente algunos muertos pueden acceder. Con ánimos renovados subes hasta encontrar la puerta de la sala multipropósito. Entras con varita en mano intentando descubrir al asesino pero ahí no hay nadie más que Hermione. Aún está a salvo pero sus manos y pies están atados a una silla. Sus mejillas están húmedas pues el llanto las ha bañado minutos antes. La desatas con prisa para salir inmediatamente del lugar. Estás cansado sin embargo lo único que quieres hacer es salvarla.
Salen del castillo sin importarles que esté lloviendo. Quieren huir. Despertar de la pesadilla. Se internan en el bosque prohibido pensando que así podrán escapar de aquel ser que ya ha matado a todos tus seres queridos. El camino se hace cada vez más difícil. Caes un par de veces pues tus piernas ya no tienen la fuerza para mantenerte en pie. Sueltas su mano por una milésima de segundo y ahí ocurre todo.
En frente de ti aparece una mirada. Un par de ojos rojos que fácilmente podrían reflejar las llamas del infierno. Una sonrisa también aparece. Lanzas un hechizo para desarmarle pero el rayo rojo simplemente atraviesa la nada. No es una persona, no es un fantasma. Es como una mortal ilusión.
-No seas tonto Potter. No podrás vencerme como venciste a Voldemort. Estoy tan cerca de ti, lo he estado durante todos estos años que ni siquiera te has dado cuenta. – La mirada se acerca a ti. Te empuja apartándote de su camino. Te estampas contra un árbol quedando semiinconsciente. Lo último que puedes ver es el terror en el rostro de Hermione mientras aquel ser infernal marca en su mejilla el número uno. Ella era el objetivo final para tu destrucción. Sin ella no vale la pena vivir. Cierras los ojos implorando morir también. Salvaste al mundo mágico de Voldemort pero esa cosa te venció en menos de media hora. A lo lejos se escuchan las campanadas que anuncian la media noche. Noche de brujas.

Te despiertas sobresaltado. Intentas ubicar en dónde te encuentras. Lentamente recuerdas lo que ha sido realmente de tu vida. Has tenido una pesadilla. Ninguno de tus seres queridos murió. Ron, Ginny, Luna, Neville, los gemelos Weasley y por supuesto Hermione están vivos. Siguen siendo tu familia. La castaña descansa sobre tu torso desnudo después de haber hecho el amor ya que después de todo están en su luna de miel. Acaricias sus definidos rizos y ella se despierta con una sonrisa observándote a los ojos.
-¿Estás bien? – No puedes hablar. Simplemente asientes ligeramente con la cabeza antes de besarla. Ella vuelve a acomodarse en tu pecho acercándose un poco más a tu oído. No notas que el color de sus ojos lentamente se va oscureciendo. De miel a marrón y de marrón a rojo. En sus labios se forma una malévola sonrisa y ella susurra en tu oído con una voz profunda. – Cero. No importa cuánto huyas Potter, estés listo o no iré por ti. – Observas a Hermione con horror pero esa no es tu Hermione.
-¿Qué es lo que quieres? – Con el paso de los años has desarrollado un inmenso valor pero en ese instante temes por tu vida. Alguien se ha introducido en el cuerpo de tu esposa.
-Matar…te. – Tragas con dificultad. Estás acorralado entre su cuerpo y la cama.
-¿Qué debo hacer? – Ella sonríe. Se acerca peligrosamente a tus labios pero no llega a besarte.
-Nada, sólo morir. – Sus labios se unen en un cálido gesto. Sientes como las lágrimas corren por su rostro. Adentro de aquella mujer se encuentra Hermione Jane Granger, la mujer a la cual amas, la mujer a la que le diste tu vida. Ella se encuentra en las profundidades sin tener armas para luchar contra algo que es miles de veces más fuerte que ella. Con sus lágrimas te demuestra su dolor pues ella jamás te haría daño. En cada una de las gotas saladas te pide perdón a la vez que las palabras “te amo” van impregnadas en el beso. Sus manos se colocan sobre tu cuello apretando con fuerza. Más de la que podrías esperar. Pronto ya no puedes respirar y segundos después tu cuello se parte matándote en un beso de amor y sangre.


Fin.
Espero les haya gustado aunque sinceramente no creo que asuste a nadie. ¬¬
Última edición por *pequeña Her el Mar Nov 01, 2011 2:35 pm, editado 1 vez en total


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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor MizzBellamy » Lun Oct 31, 2011 11:44 pm

Un atento aviso a todos:
Iva publica mañana, sigue sin internet ...pero de que lo publica lo publica.
Porque ya tiene todo listo :B

Si no lo sube, hare que le den pesadillas :roll:
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor blue mint » Mar Nov 01, 2011 1:53 am

Vaya ke deja buen sabor de boca el no equivocarse!
con respecto a las participantes, felicidades por su cumplimiento al dia de HOY 31 de OCTUBRE del 2011.
No creo esperar más de lo que ya se ha subido.
ahora a lo que voy....




Wow prima, Carly me has dejado con un indudable y agradable sabor de boca.
La musica y el texto corren con gran sincronia. Excelente.
No es, "ke tanto temor puedas infundir" pero si es genial la velocidad con que envuelves al lector en la trama. Casi perfecta.
Me pongo de pie. Me gusto mucho. Majo tendrá que leerlo y quedar satisfecha. aunke no sé si ella hubiera kerido una trama como esta (?) xDDD
Esto me recordó unas cuantas películas y una serie de terror... así ke es genial, y reintero, la música es fascinante.
Este es el mejor relato de todos los que subieron sin duda alguna y sin ofender a nadie.

Como cada vez, se ve el avance de cada escritor como tal.




Nadia es obvio ke naciste bajo la estrella del drama y la creación de historias bastante agradables al leerlas.
Algo largo para un one (?) aunque suene hipócrita viniendo de mi.
Muy bueno, solo que no asusta. No hay remedio, quien nace para maseta no pasa del corredor (?) xDD en fin...
Felicidades.




Monze, tu ortografía deja algo ke desear [si, lo sé la mia, es peor (?) xD], yo beteo aunke no sea de forma oficial, por si acaso un dia lo deseas.
pero es sin duda un muy buen intento de hitoria de terror, más con el payaso.
Al final creo ke se pierde un poco la idea pero es buena la ambigüedad en todo caso.
Posiblemente con el tiempo, llegues a crear geniales historias de este género. Felicidades por tu participación y por ke cumpliste.




Diana.... según leí... no sé si es tu nombre real (?) se ve que son tus inicios o no lo sé, kisas soy mala crítica xD
cuida tu ortografía, casi es perfecta.
Una idea simple y una historia sencilla, pero no deja de ser rosa.
Las explicaciones a mi gusto personal de la última parte de este tipo de tramas, sobra.
Ese "te asusto, pero me disculpo" no me cuadra. Aun así felicidades por participar y cumplir.




mmm... Light, no sé tu nombre... en fin como ya lo dije,
se nota, el tiempo de una persona que empieza en las letras y alguien que lleva más ... años (?)
te recomendaría un "muy buen beta" y alguien ke te asesorara sobre las aclaraciones de POV y el uso de todo tipo de referencias al lector.
Eso hará que tus lecturas sean más amenas al lector.
sigue creciendo, supongo ke podras llegar a tener buenas letras en un futuro.
felicidades.

saludos para todas.
y felicidades a las participantes cumplidas.
xao!
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Iva » Mar Nov 01, 2011 8:18 am

MizzBellamy escribió:Un atento aviso a todos:
Iva publica mañana, sigue sin internet ...pero de que lo publica lo publica.
Porque ya tiene todo listo :B

Si no lo sube, hare que le den pesadillas :roll:


Gracias preciosaaa!! *__*
Te debo unas varias xD
Tamos listas entonces, deuda saldada(?)

¡¡Felicidades a todas las participes por Cumplir el Reto!!
Recuerden que la meta de todo esto era revivir el club, que anda muriendo porque lo tenemos abandonado D:

Les confieso que aun no los he podido leer ninguno, porque ando con el problema del Inter, pero ya los guarde para leerlos en casa con calma. Mis felicidades nuevamente a todas por cumplir, son chicas cumplidoras *__* -Les da estrellita-
En lo que pueda les dejo sus debidos posts.
Un beso a las participes ;)
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor megafanHP » Mié Nov 02, 2011 1:03 am

holaaa
como andan?
yo empezare a leer./....que bien..

Iva .....que bromita tan..pesada..de George......que bueno..que no me la hizo a mi....que yo si lo mato.....
gracias..por compartir..lo...esta bueno....comedia-terror..una rara mezcla......pero bueno....

ahora..a seguir leyendo... 8) 8) 8) 8)
editado--------------------
Light ...a que pelirrojos...taaaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnn....sonrientes....pero que bromas...se les ocurren....Harry..estuvo..apunto de lastimar..a Hermione........ :cry: :cry: :cry:
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Disumo » Mié Feb 15, 2012 10:33 pm

Bien, si esto no fue leído estando en la sección general, menos ahora que está en la de retos y torneos. :roll: Tenía que decirlo.

Respondo a... Blue Mint:
Diana.... según leí... no sé si es tu nombre real (?) se ve que son tus inicios o no lo sé, kisas soy mala crítica xD
cuida tu ortografía, casi es perfecta.
Una idea simple y una historia sencilla, pero no deja de ser rosa.
Las explicaciones a mi gusto personal de la última parte de este tipo de tramas, sobra.
Ese "te asusto, pero me disculpo" no me cuadra. Aun así felicidades por participar y cumplir.

Lo siento, no sé tu nombre. D: Pero sí, me llamo Diana *¡Mucho gusto!*
No, nena, no son mis inicios. xD Ni mucho menos. :lol: El one es el resultado de hacerlo con el único objetivo de darle vida al club. Soy malísima para el terror... Le tengo terror. :roll:
Estoy experimentando con ese género, para algo que tengo planeada, pero no me considero buena para ello, ni mucho menos. Por eso les advertí que no buscaran el humor, para nada el terror porque jamás lo encontrarían. Igualmente, gracias por leer y ser la única en comentar. :lol:

Bueno, ahora además de quitar el polvo y las telarañas del tema ¬¬ empezaré a darles mis comentarios a mis compañeras de reto. ;) Haré spam: será en otro post.
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Re: "Retos Terror" (Harry/Hermione)

Notapor Disumo » Jue Feb 16, 2012 12:48 am

Y empiezo a comentar. Los pondré por nombre de One, por aquello de los cambios de nick.
Prometí comentarlos todos, iré poco a poco...

Sueño Inducido: Lo primero que pensé al comenzar a leerlo fue "Oh, típico de Ginny hacer pánico por nada". xP Razón tiene Hermione con lo de "absurdo". Aunque en el texto dice que no valía la pena parar a imaginarse a Neville vestido de Albus Dumbledor... ¡lo confieso! Tuve que imaginarlo. :lol:
Ah, sí, Harry andaba por ahí. Tan obtuso como siempre y con Hermione haciéndole competencia. :roll: Tórtolos.
Me ha gustado mucho como mezclaste lo cómico con el suspenso. Luna, con todo y su forma de ser "despistada" fue la primera en comprender lo que pasaba: muy buen detalle. Luego, eso de Draco preguntándole a Hermione qué más podía sacar de su vestido... :lol: Y la forma en que mostraste a Ron tan... Ron, me encantó.
Ginny toda desquiciada luego. :shock: Algo que nunca había visto. Bueno, no estaba loca y siempre supe que acabaría matando a Harry (?) pero igual parecía escapada de San Mungo.
¡Y el final! Un giro completamente inesperado. Excelente. Aunque yo también podría matar a George por eso. xD

Halloween de diversión: bueno... normalmente no comento a menos que me guste lo que leí... Sólo puedo decir que estoy de acuerdo con el consejo de blue mint, acerca del beta, y opino que no lo entendí.


Por ahora eso es todo, pronto comentaré los demás (que debo leerlos de nuevo, porque los leí hace meses :P).
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