"Secretos ocultos" RW&HG - HP&GW (TERMINADO)

Aquí puedes publicar todos tus Fan Fictions

Moderadores: Pam., Locurita, * Luna Lovegood *

"Secretos ocultos" RW&HG - HP&GW (TERMINADO)

Notapor Locurita » Mié Abr 02, 2008 2:44 pm

Este fue mi primer fic. Historia centrada en "Ron/Hermione - Harry/Ginny" luego de la batalla de Hogwarts.
Se encontrarán con un personaje inventado más adelante. Con Magia muy oscura también, con alguna cosita OoC (parte de ser un primer fic y empezar con la pierna izquierda), y también sabrán por qué resulté tener un nick así. Siempre imaginando cosas locas.
Es una historia de aventura, amistad y amor, ¿por qué no? Gracias.

Muchos capítulos estaban partidos varias veces, ahora que estoy editando decido ponerlos todos juntos, así que habrá posts míos en blanco, únicamente por eso.


Índice de capítulos:
Capítulo 1: La vida continúa
Capítulo 2: Más que amistad
Capítulo 3: Duelos y pasiones
Capítulo 4: La fecha y la banda
Capítulo 5: La propuesta
Capítulo 6: Voces del más allá
Capítulo 7: El regreso de la risa
Capítulo 8: Una visita inesperada
Capítulo 9: Señales
Capítulo 10: El secuestro
Capítulo 11: El informante
Última edición por Locurita el Vie Sep 30, 2011 3:21 pm, editado 10 veces en total
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
Avatar de Usuario
Locurita
 
Mensajes: 5680
Registrado: Jue Mar 27, 2008 5:39 pm

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor rockergirl » Mié Abr 02, 2008 3:27 pm

waaa


haber como sigue esta historia

me gustó ^^


besos!

♫Y aunque esta rola, no te suene a rock 'n' roll inglés, yo te chamuyo mi lunfardo del revés♪♪♪♪
Avatar de Usuario
rockergirl
 
Mensajes: 485
Registrado: Vie Dic 02, 2005 1:42 pm
Ubicación: Bs. As Argentina

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor Locurita » Vie Abr 04, 2008 3:50 pm

Capítulo 1
La vida continúa.


Luego de la batalla en Hogwarts, Harry, Ron y Hermione decidieron no hablar de lo sucedido, ni confesar lo que habían estado haciendo solos, perdidos por alguna parte del mundo, porque eso implicaría tener que relatar todo el peligro que corrieron y a sus seres queridos no les gustaría nada. Aunque ya sabían que pronto tendrían que revelar muchas cosas de las que los demás jamás se enteraron como, por ejemplo, la búsqueda de los horrocruxes. Cuando se fueron a dormir a sus respectivos cuartos, no sabía que lo harían prácticamente por casi dos días enteros.
Harry sabía que no soportaría una vez más ser nombrado como el elegido pero tenía que admitir que tenían razón en llamarlo así.
El colegio quedó destrozado pero con gran esfuerzo se remodeló de inmediato, ya que cuando Harry despertó y fue directo a desayunar, debido a que estaba muerto de hambre, se encontró con todo el colegio reluciente como él lo había conocido. Cuando entró en el gran salón evitó las miradas de los Aurors que aun se encontraban allí y de toda la orden y el E.D. Principalmente no quería ser abrumado a preguntas, lo cual fue imposible evitar porque apenas entró muchos fueron a felicitarlo y a hablarle muy animadamente. Pero increíblemente no le salían las palabras y para no contestar mal prefirió quedarse callado. Y así, desayunó en silencio y sentándose lo suficientemente alejado de sus compañeros.
Hubiera querido acercarse a Ginny pero se contentó con saber que iba a tener todo su vida por delante para hablar con ella y confesarle sus sentimientos y todo lo que aún la quería.
Todas las miradas se posaban sobre él. Cuando sólo quedaron los Weasley y los del E.D. se armó de valor para contestar a las primeras preguntas. Quien rompió el silencio fue Neville:
—¿Harry, te sientes bien? —dijo Neville.
—Sí, Neville, no te preocupes… Es solo que estoy algo cansado —contestó tratando de no sonar peor de lo que se sentía.
La verdad es que sólo Ron y Hermione sabían cómo se sentía en ese momento, simplemente porque se quedaron de velada toda la madrugada reviviendo las anécdotas y todo lo que pasaron para al final tener éxito en la batalla. Estaba volando en sus pensamientos cuando notó que el único que faltaba de los Weasley era Ron y también su mejor amiga, Hermione.
—Seguro están juntos —dijo Harry en voz alta.
—¿Quienes están juntos? —preguntó George que lo había escuchado al igual que los demás.
—Lo siento, sólo pensaba en voz alta —Harry titubeó un poco, sabía que nadie imaginaría que sus mejores amigos estaban en algo más que amistad entre ellos— no me des importancia.
—¿Cómo no daría importancia a aquel que nos salvó la vida? Además, pensé que me hablabas a mí.
George tenía un tono amargo, aunque quería sonreír para que no se notara. De seguro era por la reciente pérdida de Fred, y sabía que esa tarde sería el velatorio para los caídos en la guerra.
Un grupito de chicas del E.D. miraban a Harry, que pronto se puso colorado al escuchar a unas de las chicas decir que estaba más lindo que antes, y eso lo puso más nervioso. Pero pronto escuchó a otra diciendo que ya estaba en pareja con Hermione, lo cual sobresaltó al chico, pero más aun a Ginny, que estaba ahí.
A ella le interesó la conversación y se puso a comentar con sus compañeras.
—¿De verdad está con Hermione? Es que esa no va a parar hasta tener a todos a sus pies —dijo Lavender.
—Para mí que ella siempre estuvo enamorada de Harry. ¿Viste como siempre lo estaba cuidando y vigilando? —comentó Parvati.
—Sí, tienes razón al menos Ron esta libre, ese sí que esta cambiado, con decirte que cada día que pasa me gusta más. —Ginny ya no aguantó esos comentarios y se volvió para mirar a Harry. Mientras las chicas seguían comentando.
En ese mismo instante, Hermione se despertaba con un humor loco y se dirigía con una sonrisa al baño para ducharse rápidamente. «¡Qué mal que estoy! ¿Cómo voy a besarlo de esa forma y enfrente de Harry?», pensaba Hermione. «Pero él también correspondió el beso, ¿será que me quiere? ¿En qué estoy pensando? ¡Basta, es vergonzoso! Ron es como mi hermano, yo no puedo pensar estas cosas». Mientras pensaba salía de la ducha y se disponía a cambiarse. Suspiró. Le resultaba imposible no pensar en él.
Ron a su vez se levantó de una pesadilla. Soñó, que además de morir Fred, Lupin y Tonks, Hermione estaba en peligro y él no podía ir a salvarla hasta que cuando se libró de lo que lo ataba para alejarlo de ella, había pasado lo peor.
Despertó con lágrimas en la cara pero por más que sabía que sólo era un sueño, no podía contenerlas, y siguió llorando mientras se duchaba y luego se cambiaba. Cuando salió del cuarto aun con los ojos llorosos se encontró con una Hermione algo sonriente esperándolo para hablar con él, pero inmediatamente cambió su expresión al notar la tristeza que se reflejaba en los ojos de su amigo.
—Ron, no llores por favor —dijo Hermione acercándose a él—. Todo va a estar bien.
—Sí, lo sé, no estoy llorando por eso es solo que… —Respiró profundo y continuó— q-que tuve un mal sueño y... se juntó con las cosas que pasaron y... —Ron no pudo continuar ya que estaba nuevamente llorando.
Y Hermione por su parte solo lo abrazó sin importarle lo que podría pasar si se dejaba llevar por los impulsos que tenía hacia Ron.
—Ya, Ron, no te angusties, a mí también me afecta mucho lo que pasó pero sé que ellos están orgullosos de nosotros. Pero más que nada de ti, porque hiciste cosas que ni en un millón de años me imaginaría que serías capaz de hacer. Estuviste increíble y por primera vez usaste tu inteligencia.
—No fue para tanto, sólo hice lo que tenía que hacer —Ron se puso algo colorado sabiendo que estaba hablando muy cerca de Hermione y que seguían con sus manos en la cintura del otro— y por Harry y por ti haría cualquier cosa, porque son mis mejores amigos y… y lo más importante en mi vida.
Hermione sonrió y lo volvió a abrazar pero cuando él ya no podía ver su cara mostro su desilusión.
«Sólo amigos, mejores amigos», pensó Hermione. «Pero al menos después de lo que hice no perdí su amistad».
Se separaron, se miraron a los ojos, y sin una palabra más, salieron de la sala común para ir a desayunar.
En el colegio, no había quedado ningún alumno que no fuera del E.D. o mayor de edad, debido a que todos habían evacuado dejando a los profesores y el grupo ya nombrado además de los de la Orden del Fénix. Decidieron mantener el colegio cerrado hasta nuevo aviso, que podía ser no más de dos semanas, para que las familias se reconstruyan y se velen a los fallecidos, además de tener que atrapar a los mortífagos que se fugaron y rearmar el Ministerio, cosa que ya se estaba llevando a cabo por Kingsley Shacklebolt, el nuevo ministro de magia.
Harry se levantó de su asiento y se estaba yendo cuando se topó con un Ron medio serio y Hermione tratando de demostrar la mejor sonrisa, cosa que le salió muy bien porque de verdad parecía contenta. Lo cual el grupo de chicas interpretó como si le sonriera a él. Eso a Ginny la puso loca y más sabiendo que las chicas podrían llegar a tener razón.
Cuando Harry y Hermione se vieron se pusieron repentinamente más felices que nunca y se abrazaron como si no se hubieran visto hacía mucho tiempo. Ron no se sorprendió porque sabía que ellos se querían como si fuesen hermanos, sólo se molestó un poco pero inmediatamente Hermione lo agarró de la mano y lo llevó al lado de los dos e hicieron que él participe de ese abrazo también. Esto llamo la atención de todos los presentes. Sabían que se querían mucho pero fue un abrazo raro, muy emotivo y sobre todo los sorprendió que duraran tanto, luego empezaron a susurrarse cosas que generaban un hormigueo divertido en sus estómagos, la esperanza de sobrevivir y seguir allí, con esa amistad de años, resultaba ponerlos de muy buen humor.
—Chicos, mejor salgamos de aquí esto es vergonzoso —sugirió Hermione mientras se reía muy tentada al igual que ellos.
—Por favor, Hermione, siempre tan valiente —se burló Harry.
—Bueno, yo no sé que piensen ustedes pero a la de tres directo a la salida —completó Ron.
—Bien, estoy como nueva —admitió Hermione.
—Ok… como quieran. —aceptó Harry todavía riendo de la situación— 1,2,…3 —dijeron ambos tres y salieron corriendo y a la vez riendo sin parar.
Todos se quedaron estáticos. No sabían porque ellos actuaban así.
—Tan maduros que parecían y sólo por un abrazo salen corriendo —dijo la señora Weasley— pero de algo estoy segura, volverán o al menos Ron porque él jamás se perdería un desayuno.
Todos rieron por las ocurrencias de Molly.
Cuando los chicos salieron del gran salón se dirigieron a los terrenos del castillo. Aun seguían corriendo porque Ron sugirió una carrera entre los tres hasta llegar a la cabaña de Hagrid, y por supuesto los otros sin haber aceptado salieron disparados hasta la meta.
Como era de esperar Ron llegó último pero casi alcanzó a Harry, ya que este era el más cansado de los tres y Hermione que siempre fue más veloz fue quien ganó y comenzó a burlarse y juguetearles a los chicos. Harry ni se inmutó y se dirigió a la cabaña, entrando en ella para que Hagrid le diera algo de beber, pero Ron siguiendo el juego de Hermione, la tomó por la cintura, la tiró al piso y comenzó a hacerle cosquillas en el estómago. Ella no se quedó atrás y le pagó con la misma moneda dejando a Ron también en el piso y muerto de risa.
Cuando terminó la guerra de cosquillas se dieron cuenta que los dos estaban abrazados y acostados en el pasto húmedo. Volvieron a mirarse fijamente pero no pudieron sostener la mirada mucho tiempo más, así que la desviaron. Ron se paró y la ayudó a levantarse. Fue cuando se decidió a hablar del día anterior.
—Hermione, ¿te puedo preguntar algo? —dijo Ron.
—Ya lo hiciste —le contestó aun con alguna risita.
—Jajá, qué graciosa. No, de verdad, yo quería hablar contigo un momento… ¿Te parece después de hablar con Hagrid?
—Sí, no hay problema —aceptó nerviosa por lo que de seguro iban a hablar—. Mejor entremos.
—Bien —terminó Ron y entraron.
Cuando entraron, Hagrid le echó una mirada cómplice a Harry y éste se la devolvió. Ellos habían visto todo lo que pasó afuera, aunque por supuesto no hicieron comentarios.
—Hola chicos, ¿cómo están? No se ven muy cansados por lo de la batalla. Durmieron bastante —comentó Hagrid.
—Pues créeme que hemos estado mejor, bueno yo por mi parte no me siento muy bien de ánimos pero físicamente estoy genial —contestó Ron con mucha naturalidad.
—Sí, a mí me pasa lo mismo, pero es extraño, hace mucho no dormíamos, ni comimos bien y sin embargo estamos perfectos, con heridas sí, pero sin dolor —completó Hermione.
—Pues debe ser que tuvieron mucho entrenamiento, no solo en clase sino fuera de ella, más cuando hacían cosas que no debían y rompían innumerables reglas. —Los miró a los ojos y agregó— Además supongo que se adaptaron al exterior fácilmente y ahora tienen mucha resistencia a los cambios de clima, al movimiento continuo, a sobrevivir sin ayuda alguna y más que nada a los hechizos que recibían.
—Tal vez tengas razón, pero aun así es algo raro, ¿tú qué opinas Harry? Estás muy callado —preguntó Hermione.
—Sí, yo también estoy bien, bueno en realidad estoy cansado, no lo niego, pero es que si me ponen a correr y perseguir mortífagos o a hacer cualquier otra cosa creo que no voy a sentirme mal, es más me sentiría mejor haciendo algo, en vez de estar aquí sentado —aseguró Harry.
Siguieron conversando un buen rato hasta que decidieron ir todos a la despedida de Fred, Lupin, Tonks y otras personas que también eran veladas ahí.
Cuando estuvieron ahí escucharon las palabras de adiós del ministro que fue quien habló primero y luego pasaron aquellas personas que querían despedirse en voz alta para que todos los presentes escucharan, los que querían dedicarles un gran homenaje a todos los valientes que lucharon hasta el final y para que todos sepan lo importantes que fueron para esa persona.
Harry vio llorar mucho a Ginny. Quería ir y abrazarla pero Ron fue en su lugar dejando a Hermione con Harry y estos no dudaron en abrazarse para darse fuerzas.
Ron lo notó pero estaba muy mal para pensar en Hermione. Ya hablaría con ella porque no le quedó tiempo luego de ir con Hagrid.
Por otro parte, Hermione no le preocupó que Ron se fuera con su hermana, ya que comprendía la situación. Sabía que Ginny lo necesitaba más que ella.
Cuando todo estaba por terminar, muchos de los presentes pidieron las palabras de Harry, cosa que le sorprendió mucho.
—Harry, no tienes que hacerlo si no quieres —le susurró Hermione.
Pero Harry ya se había adelantado, nervioso pero decidido.
Ginny lo miraba de reojo, y le puso mucha atención a lo que estaba por decir. Pareció que Harry empezaría a hablar pero como no lo hacía, algunos se preocuparon por él.
—¿Harry estás bien? No es necesario que digas nada, ¡eh! —le dijo el señor Weasley, despacio.
Pero Harry no hizo caso y al fin comenzó a hablar.
—Creo que ya muchos de ustedes dieron las palabras correctas para despedir a estos grandes hombres, mujeres y jóvenes que cayeron en esta guerra a causa de la fuerte oposición que pusieron hasta el final, no se dejaron vencer por el miedo, y fueron capaces de dar sus vidas para que hoy todos estemos aquí, yo no soy quién para hablar, ni dar un adiós general a todas estas personas pero …—se empezaron a notar en sus ojos unas pequeñas lagrimas— … pero sí creo que estaría bien pedirles disculpas, sobre todo a Fred, Tonks y Lupin, por no haber podido protegerlos…, yo les agradezco haberme ayudado y les prometo a ustedes Dora y Remus —dijo señalándolos pero mirando hacia otro lado— que voy a cuidar de Teddy desde ahora y para siempre —Y añadió luego de unos minutos de silencio—. Y para los que lo necesiten, en el colegio o fuera de él, siempre van a obtener mi ayuda cuando se requiera, gracias. —Gran cantidad de aplausos resonaron en los terrenos de Hogwarts, y muchos lloraban sin poder contenerse.
Harry inmediatamente cuando terminó el discurso, se fue fuera de la vista, hacia los alrededores. Se sentó bajo un árbol y en instantes sintió como una mano cálida se posaba sobre su hombro.


***

Estoy editando un poco la ortografía del fic aunque no mejoro su calidad. Me sorprende lo feo que estaba y lo que mejoré ahora xD.
Última edición por Locurita el Vie Sep 30, 2011 3:06 pm, editado 5 veces en total
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
Avatar de Usuario
Locurita
 
Mensajes: 5680
Registrado: Jue Mar 27, 2008 5:39 pm

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor ryh4e! » Vie Abr 04, 2008 6:35 pm

olaa
soy nuevaa lectoraa

aiii q lindooo

proo q misteriiooooo

q haran estos tres , buenoo me voy y publica prontooo bye 8)


Fan de Luciana-autenticaalocuraa
♣[eres lO maximO amiga sigue asi]♠
ryh4e!
 
Mensajes: 91
Registrado: Dom Oct 07, 2007 7:52 pm
Ubicación: en peru!!!

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor rockergirl » Vie Abr 04, 2008 10:58 pm

jaja
me mato la ultima parte
(=


seguiilooo!

besos
P.d: Sos argentina, no?
jejej

♫Y aunque esta rola, no te suene a rock 'n' roll inglés, yo te chamuyo mi lunfardo del revés♪♪♪♪
Avatar de Usuario
rockergirl
 
Mensajes: 485
Registrado: Vie Dic 02, 2005 1:42 pm
Ubicación: Bs. As Argentina

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor Locurita » Sab Abr 05, 2008 5:28 pm

Me alegro mucho que les guste .. voy a seguirlo en cuanto pueda!!
y si, soy argentina !
bsoss y sigan comentando..!
:)
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
Avatar de Usuario
Locurita
 
Mensajes: 5680
Registrado: Jue Mar 27, 2008 5:39 pm

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor Amanda. » Dom Abr 06, 2008 2:36 pm

[b]Olaaaa!!! nueva lectora ^^
jejeje muy bueno el fic...
Hermione que lanzada!xDxDxDxD
Espero que dentro de poco surga el amor entre Ron y Hermione
P.D: Que buena la ultima frase de Harry jajajaxD
1 besazo!
o..0* * GiorgiaGinevraBlack* *0..o

By Twin €=

"A veces tienes que pensar en algo más que tu propia seguridad, a veces tienes que pensar en el bien mayor" (Harry Potter)
Avatar de Usuario
Amanda.
 
Mensajes: 677
Registrado: Mié Mar 12, 2008 2:11 pm
Ubicación: En el lugar donde todo el mundo miente...

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor rockergirl » Dom Abr 06, 2008 3:13 pm

siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii


[*]PUBLICÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀÀ

jejeje

besoss (=

♫Y aunque esta rola, no te suene a rock 'n' roll inglés, yo te chamuyo mi lunfardo del revés♪♪♪♪
Avatar de Usuario
rockergirl
 
Mensajes: 485
Registrado: Vie Dic 02, 2005 1:42 pm
Ubicación: Bs. As Argentina

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor Locurita » Dom Abr 06, 2008 6:44 pm

Capítulo 2
Más que amistad.


Cuando Harry se fue, todos quedaron en estado de shock. Nunca nadie había adoptado unas palabras tan sinceras ni emotivas. Estaba claro que eso sólo podía lograrlo Dumbledore. Se notaba todo lo que éste era para Harry, y todo lo que le había enseñado.
Hermione estaba a un costado junto con Neville y Luna, cuando Ron se les unió.
—¿Y tu hermana? Deberías estar con ella apoyándola —le dijo su amiga.
—Sí, lo hice y lo hago cada vez que puedo, pero ella decidió salir detrás de Harry y me parece lo mejor, tiene que olvidar todo lo malo y seguir con su vida —Hermione lo miraba asombrada por la forma en que Ron hablaba. Después de todo lo vivido había madurado mucho. Ron notó su mirada y se sonrojó enseguida—. Bueno, mejor vamos chicos, no está bien lamentarse por lo que no se puede recuperar. Valió la pena y es lo que más importa —A Ron se le escapó una lágrima pero continuó—. Ellos van a estar bien a donde sea que hayan ido.
—Sí, tienes razón, Ron, y seguro están orgullosos de nosotros y más de Harry, Hermione y tú —dijo Luna dándole un abrazo, cosa que molestó un poco a Hermione y más cuando Ron correspondió el abrazo. Luego de ese episodio, entraron al castillo porque la Orden quería reunir a todo el Ejército de Dumbledore y realizar una reunión con ellos.
Por otro lado, Harry se encontraba bajo un árbol sentado, y en ese momento una mano se posó sobre su hombro. Él se dio vuelta despacio y vio a Ginny que se sentó a su lado.
—Harry, fue muy lindo lo que dijiste allí, ¿sabes? —comentó Ginny.
—Sólo dije lo que me parecía correcto, hablé con la verdad. —La miró a los ojos— Pero no lo hubiese dicho si no supiera que eso esperaban escuchar.
—Créeme que nadie te imaginó diciendo esas cosas y tampoco pensaron que en verdad hablarías.
—Tal vez me juzgan demasiado y sin conocerme.
—Sí, tal vez, pero es que fue raro, hablaste como Dumbledore —Ginny lo tomó de la mano—. Harry yo necesito que confíes en mí, ¿me lo prometes?
—Yo confío en ti, Ginny. —Hizo una pausa y continuó— Es sólo que ya no sé cómo actuar con las personas, un día te odian y al otro te aman y ellos son los que me hacen la vida imposible y me persiguen por todos lados. —Dio un gran suspiro— Tú no te das una idea de cómo ansío ser un chico normal, me gustaría pasar desapercibido, pero sé que es algo imposible… y tenían razón, al fin y al cabo soy el elegido.
—Harry, tú eres normal, pero a la vez muy especial porque eres el mejor mago de todos los tiempos, ¿sabes? Y tienes mucho poder pero no te vuelves loco por tenerlo sólo lo usas para hacer el bien. Ese es el por qué las personas te valoramos tanto. Por tu valentía, tu honestidad, eres justo y tienes un corazón enorme. Sin mencionar que eres un amigo de oro. —Se acercó más a él y le dijo— Sabes que te quiero mucho, ¿no?
—También yo, Ginny. —En ese momento sintió unas ganas terribles por besarla pero se contuvo. Sabía que aún no quería problemas y tener novia sin poder decirle la verdad no era la mejor idea— Gracias por venir aquí, me hizo muy bien hablar contigo. —Y entonces la abrazó. Por lo menos serían amigos hasta que sea tiempo de empezar de nuevo.
Una vez dentro del castillo se juntaron todos en el Gran Salón para la reunión. Allí asistieron los profesores de Hogwarts y la Orden del Fénix, quienes reunieron a todos los alumnos del Ejército.
Los últimos en llegar fueron Harry, Ron, Hermione, Ginny, Neville y Luna que se habían encontrado en la puerta y se pusieron a hablar entre ellos. Y entonces la reunión dio comienzo.
La primera en hablar fue la profesora McGonagall. Todos hicieron silencio menos varios chicos del E.D. que pronto callaron por la mirada severa de ésta.
—Nos reunimos aquí para comentarles que tenemos una nueva misión que cumplir antes de comenzar las clases. —Todos observaban atentos a Minerva— La verdad yo no quería que ustedes participaran pero… antes de que lo hagan ilegalmente, comandados por Harry, Ron y Hermione o también podría ser por Ginny, Luna y Neville… —Los chicos querían protestar pero la profesora los interrumpió— No me digan que no lo harían porque los conozco, Harry, Ron y Hermione ustedes si podrían porque están en la Orden y además son mayores pero los demás no, y no nos pidan que los unamos porque hay que obtener mucho merito para ello. —Miró de reojo a todos— Cuando llegue el momento se les avisará. Bueno, por lo pronto la misión será la investigación y allanamiento en los lugares en donde puedan encontrarse los mortífagos que están fugitivos de Azkaban.
—Y díganos profesora, ¿Quiénes son los que escaparon? —preguntó Hermione.
—Pues no estamos seguros pero se cree que Greyback, Selwyn, Yaxley y Scabior, entre otros aún más peligrosos que ellos —contestó McGonagall con preocupación.
—Pero Neville y yo derrotamos a Greyback, no es posible que no lo hayan atrapado —dijo Ron más preocupado que los demás. Estaba claro que tenía miedo que le hiciera daño a Hermione porque la última vez en la Mansión Malfoy casi se la devora sin antes cortarla en pedacitos.
Hermione se dio cuenta de su preocupación y sonrió a gusto.
—¿De qué te ríes? —le susurró Harry.
—Nada, no es nada —contestó aún con una gran sonrisa en los labios.
Cuando la reunión cesó todos fueron saliendo para ir hasta sus respectivas salas comunes, pero un Gryffindor se quedó en el pasillo esperando a que pasaran sus compañeros. Ron se quedó hasta que vio última a Hermione, lo cual era una suerte así nadie lo veía hablando con ella. La tomó de la mano sin que ella se percatara de su presencia y la llevó hasta la sala de menesteres.
—¡Ron! ¿Qué haces?… Suéltame —le pidió Hermione.
Se separó un poco de él y no llegaron a ingresar en la sala, simplemente se quedaron allí afuera.
—Lo siento, Hermione pero, ¿recuerdas que me dijiste que ibas a hablar conmigo luego de ir con Hagrid? —Ella asintió— bueno ahora sí hay tiempo así que podremos hablar.
—Bueno pero, ¿para qué me traes hasta aquí? ¿Qué no se puede hablar en cualquier lado?
—Sí, pero yo prefiero hablar más tranquilo.
—Bueno y… ¿De qué quieres hablar?
—De lo que pasó la otra noche. —Sintió como se ponía rojo, pero no más que ella— Es que quisiera saber por qué lo hiciste, ¿sabes a que me refiero, verdad?
—Eso creo… Mira Ron yo se que fue muy desubicado pero es que… es que no quería morir sin haber hecho eso.
—¿O sea que tú querías besarme?
—En realidad, no fue eso lo que quise decir. Ron, ¿por qué tardas tanto en darte cuenta de las cosas? —Hermione no sabía cómo decirle la verdad y se moría de vergüenza— Yo, bueno y-yo… S-sí, quería b-besarte.
—Ah, y… ¿por qué? —preguntó Ron nervioso pero divertido por ver a Hermione en esa situación.
—Ay, Ron, tú haces demasiadas preguntas, ¿por qué mejor no lo dejamos así? —Se movió para escaparse pero él la detuvo con fuerza y la acorraló contra la pared, quedando muy cerca los dos, cara a cara. Podían sentir la respiración del otro.
—Sólo quiero saber por qué lo hiciste, no es una respuesta muy comprensiva un ¡porque quería! —dijo Ron casi susurrándole al oído—. Hermione dímelo, no va a pasar nada malo, no vamos a dejar de ser amigos por más que me des la peor respuesta del mundo. Si sabes que te quiero mucho.
—Pero yo no te quiero, Ron —Él se sorprendió al escuchar esto y más aún cuando Hermione derramó una lágrima— Tampoco quiero ser tu amiga…
— ¿Y se puede saber por qué? —preguntó molesto.
—Por esto… —Y lo besó. Más apasionadamente que aquella noche y más segura que antes. Lo besó hasta que se le acabó el aire.
Ron la miró fijamente y antes de que ella volviera a hablar la besó también más seguro de sí mismo. Pero al instante se separaron porque escucharon unos pasos que venían hacia ellos.
—Chicos, ¿qué hacen aquí? —preguntó Harry un tanto extrañado.
—Estábamos hablando de… d-de lo que vamos a hacer para investigar sobre los mortífagos —dijo Hermione muy sonrojada—. ¿Y tú no fuiste con los demás a la sala común?
—La verdad es que no tenía ganas de quedarme sólo con ellos. Es raro pero me pongo muy nervioso porque sé que me van a pedir que les cuente bien la historia, ya que casi nadie entendió lo que hablé con Voldemort antes de que todo acabara.
—Bueno Harry, entonces iremos contigo así nadie te pregunta nada y si lo hacen nosotros estaremos ahí para evitar que tú tengas que contestar —aseguró Ron.
—Gracias Ron, tú sí que eres un gran amigo —dijo Harry dándole un buen abrazo y unas palmadas en la espalda—. Eres como un hermano.
Y Hermione se quedó encantada con la imagen de ese abrazo.
—¿Por qué mejor no vamos a comer algo? Muero de hambre —sugirió Ron.
—Tú siempre mueres de hambre, Ronald, sin embargo aún estás respirando —rió Hermione.
—Bueno pues tal vez sea que no tengo ganas de morir y dejarlos aquí solos —contestó Ron— porque sin mí no habría diversión en sus vidas.
—Jajá, ya deja de hacerte el payaso y vamos —terminó Hermione.
Llegaron al comedor, y como estaba vacío llamaron a Kreacher para que les preparara algo simple y rápido. Luego de picar lo que el elfo doméstico preparó, le dieron las gracias y salieron para la sala de menesteres. Se quedaron ahí por dos o tres horas. En ese tiempo todos los buscaron porque tenían que almorzar pero ellos ya no tenían hambre, estaban muy entretenidos solos. Vaya uno a saber lo que esos tres hacían.
En el salón se discutía el tema de cómo hacer para encontrar a los mortífagos y en grupos de cuantos se iban a separar. También debían estar equilibrados. Los mejores magos con los más débiles, aunque todos eran bastante buenos, y más sabiendo que habían resistido la muy reciente batalla en Hogwarts.
—Chicos, ¿no sienten curiosidad por saber en dónde se metieron Harry, Ron y Hermione? —preguntó Dean.
—Sí, pero lo que más me gustaría saber es qué hacen tanto tiempo solos ¿Qué no se aburren de ser siempre ellos tres? —contestó Lavender expresando sus dudas.
—No lo sé, pero será mejor que averigüemos… no vaya a ser que quieran atrapar a los mortífagos ellos solos —dijo Neville.
Para cuando todos estaban terminando de almorzar, se adentraron en el comedor un morocho, un pelirrojo y una castaña, que pronto atrajeron la atención de todos por su atuendo muggle. Era ropa simple, como la que usaban fuera de Hogwarts, pero el verlos mejor después te tanto tiempo, los hizo parecer más grandes, y en verdad habían crecido. En lugar de sentarse siguieron de largo hasta la otra punta del gran salón y se pusieron encima de la mesa de profesores que estaba desocupada. Pero no fueron para comer sino para que todos supieran que no les había pasado nada en su ausencia.
—¿Ustedes creen que nos estaban buscando? —preguntó Ron a Harry.
—Tal vez, pero no importa, siempre supimos mantener bien nuestro secreto en el mundo muggle, no veo por qué no en el mundo mágico.
—Sí, Harry tiene razón, pero igual es obvio que pronto tendremos que dejar de escondernos para hacer lo que más nos gusta —dijo Hermione.
—Todo bien por mí, pero prefiero primero decir la verdad a los muggles —les confió Harry.
—Será lo mejor —aseguró Ron.
—Ok, pero ahora, ¿podemos acercarnos a los chicos?, ya nos están mirando raro, y se nota que quieren saber por qué los excluimos —sugirió Hermione.
—Pero Hermione, nosotros somos tres nada más, eso significa: no excluimos a nadie porque ellos son más —contestó Ron.
—Bueno pero eso no tiene nada que ver Ron, yo mejor voy hacia allá para que nadie piense algo malo —terminó Hermione.
—Precavida… —murmuró Ron, y Hermione volteó un segundo para fulminarlo con la mirada.
Se fue a la mesa con sus compañeros. Se sentó al lado de Ginny y ésta la miró algo extrañada y triste.
—Ginny ¿te pasa algo? —preguntó Hermione.
—No, nada, es sólo que no evito pensar en algo que me dijeron —contestó Ginny.
—¿Y se puede saber qué es?
—Sí, pero mejor vamos a la sala común, no quiero que nadie más se entere de esto —Y sin más se fueron.
Una vez ahí las dos jóvenes tomaron asiento en sus sillones preferidos y se dispusieron a hablar.
—Bueno Ginny, ahora sí dime qué sucede.
—Es que las chicas estaban hablando el otro día y yo no pude evitar escucharlas. —La miró a los ojos y continuó— Ellas dijeron que tú estabas… saliendo con Harry y que… siempre fue obvio que estabas enamorada de él —terminó muy nerviosa por la respuesta que no deseaba escuchar.
—¿Pero de dónde rayos sacaron esa estupidez?, sabes muy bien que yo no estoy con Harry. Si eso pasara algún día, sería porque me volví loca —aseguró Hermione—. Además, Harry es como un hermano para mí, siempre lo fue, al igual que Ron… —Al decir esto se ruborizó notoriamente.
—Vamos, Hermione, si yo sé muy bien que a Ron no lo quieres como a Harry, a mí no me mientas. —Al ver que no contestaba siguió hablando— Supongamos que te creo, entonces, ¿por qué ellas aseguraron eso?
—Pues, porque es obvio que se dieron cuenta que estabas escuchando y te quisieron poner celosa, además… Ginny, tú sabes que jamás te sacaría a tu chico —dijo Hermione guiñándole un ojo—. ¿No recuerdas cómo te ayude para que él se fijara en ti? Si yo estuviera enamorada de él nunca te hubiese ayudado —afirmó.
—Bueno, te creo, pero ya que te conté lo que me pasa, ahora te toca a ti hacerlo, porque hace mucho que no hablamos. Estuvieron todo el año en busca de esos misteriosos objetos, de la nada llagan a Hogwarts y se arma la revolución, para al fin obtener la victoria —relató Ginny— ¿Puedes contarme tú qué es lo que pasa que desapareces con los chicos por horas y cuando vuelven ni siquiera nos hablan? ¿Qué están tramando? ¿Por qué se los nota preocupados? ¿Qué te pasa que estás tan perdida últimamente? —preguntó Ginny sin poder contenerse.
—¡Para Ginny, una por vez! La primera no te la puedo contestar. No es el momento. Además debería consultarlo con los chicos; la segunda: no, no tramamos nada, sólo estamos investigando un poco como nos lo encargaron, cosa que todos deberían hacer, y entrenamos con prácticas de hechizos, eso es normal en nosotros; la tercera… —Pero Ginny la interrumpió.
—¿Cómo haces para acordarte de tantas preguntas? —preguntó Ginny riendo, pero al ver la mirada de su amiga se calló y Hermione continuó.
— La tercera: estamos preocupados por algo que tiene que ver con la primer pregunta y que no lo podemos decir por ahora, además de estarlo por los mortífagos que no fueron atrapados aún; y la cuarta: estoy perdida porque no me puedo sacar de la cabeza a tu hermano. —Se tapó la cara con las manos por lo que acababa de confesarle.
—Wow… ¿Estás hablando en serio? —preguntó Ginny.
—Lo siento, jamás tendría que haber dicho eso. —Hizo una pausa y continuó— Ginny creo que me gusta Ron, y no me pasa desde hace poco.
—¿Por qué no lo dijiste? Yo sabía que no lo sentías como a un hermano —aseguró Ginny.
—Es que me di cuenta muy tarde de esto, si tú supieras lo celosa que me puse por Lavender el año anterior… Pero hace dos noches cuando sabía que podíamos morir en cualquier momento no pude evitar besarlo y… bueno.
—¿Lo besaste? —preguntó Ginny sorprendida, y Hermione asintió—. Pero y ahora, ¿en qué quedaron? Porque yo vi que siguen siendo amigos.
—Sí, bueno, pero no terminé, porque hoy no me pude aguantar. Él me llamó para hablar, para preguntarme por qué lo besé y le contesté de nuevo con un beso, pero fue distinto, esta vez fue un beso… d-diferente, y cuando nos separamos, le iba a explicar pero el que me besó fue él nuevamente, hasta que escuchamos que alguien venía —terminó su relato algo avergonzada.
—¿Pero no te das cuenta? Él te quiere, sino, no te hubiera besado ni correspondido tu beso. Además es obvio que lo que tuvo con Lavender fue específicamente para darte celos. No lo puedo creer, ¿Quién se iba a imaginar que íbamos a ser cuñadas? —dijo Ginny en tono de burla y la charla quedó ahí, ya que Hermione no quería soportar las bromas de una Weasley.
Al mismo tiempo, en el gran salón Harry y Ron habían agarrado un pergamino cada uno y se pusieron a escribir. Actuaban de forma muy extraña porque nunca habían hecho una tarea y menos escribir algo por diversión. Sobre todo Ron que era el más vago de los dos. Luego de escribir por unos minutos y terminar ambos su redacción, la revisaron y las intercambiaron.
Harry se impresionó por lo bien que había escrito Ron. «Tantos años al lado de Hermione algo se aprende», pensó.
Por su parte a Ron no le pareció tan buena la de Harry y le introdujo algunos cambios.
—¿Por qué la cambias? ¿Qué? ¿Por besar a Hermione te conviertes en ella? —preguntó Harry divertido por la cara que puso su amigo.
—Shhh… cierra la boca, ¿qué quieres, qué te escuchen? —dijo Ron avergonzado.
—Vamos Ron, nadie puede oírnos hasta acá. —Lo miró fijamente con sus ojos verdes— Y ¿no me vas a contar qué hacían los dos antes de que los encontrara en la puerta de la sala de menesteres?
—Está bien, pero cierra la boca, ¿ok?... —cedió Ron— Bueno yo la acorralé para que me dijera por qué me había besado y me dijo que no me quería, que no quería ser mi amiga y me besó de nuevo y después la besé yo —le contó Ron brevemente casi susurrando—. ¿Tú qué opinas de eso?
—Pues la verdad creo que los dos están locos. Se besan y aún no pueden decirse que se quieren.
—¿Y quién te dijo que ella me quiere? Si me dijo que no me quería.
—Es obvio, Ron, que seguro no la dejaste terminar, pero cuando te lo diga, te vas a acordar de mí —terminó Harry, sonriendo.
Última edición por Locurita el Vie Sep 30, 2011 3:07 pm, editado 8 veces en total
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
Avatar de Usuario
Locurita
 
Mensajes: 5680
Registrado: Jue Mar 27, 2008 5:39 pm

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor rockergirl » Jue Abr 10, 2008 8:50 pm

:shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock: :shock:

ohh jesussss!

q no se enojenn!
es más
q le cierre la boca de un beso
ahh re
xD

dale publicaaaaa

i si
está interesante este ;)

jejejejej

daaaale (=

publicà

besos che
q andes de 10

♫Y aunque esta rola, no te suene a rock 'n' roll inglés, yo te chamuyo mi lunfardo del revés♪♪♪♪
Avatar de Usuario
rockergirl
 
Mensajes: 485
Registrado: Vie Dic 02, 2005 1:42 pm
Ubicación: Bs. As Argentina

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor Locurita » Vie Abr 11, 2008 4:36 pm

...
Última edición por Locurita el Mié Ene 05, 2011 3:01 pm, editado 7 veces en total
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
Avatar de Usuario
Locurita
 
Mensajes: 5680
Registrado: Jue Mar 27, 2008 5:39 pm

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor rockergirl » Vie Abr 11, 2008 11:19 pm

aiiiiiiiiiiiiiiii

seguí!!

besos

♫Y aunque esta rola, no te suene a rock 'n' roll inglés, yo te chamuyo mi lunfardo del revés♪♪♪♪
Avatar de Usuario
rockergirl
 
Mensajes: 485
Registrado: Vie Dic 02, 2005 1:42 pm
Ubicación: Bs. As Argentina

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor Locurita » Dom Abr 13, 2008 1:04 pm

El tercer capítulo. Lo dejo, gracias.


Capítulo 3
Duelos y pasiones.


En ese momento las chicas volvían al gran salón y se sentaban con los demás. Harry le guiñó un ojo a Ron y se acercó a ellas.
—¿Todo bien? —les preguntó.
—Sí, todo bien, eso creo —dijo Ginny que miró de Harry a Hermione.
—Bueno, me alegro. Hermione, ¿quieres venir un momento? ¿Necesito mostrarte algo?
—Sí, ahí voy. —Y se fue rápido porque estaba intrigada.
Se dio por terminado el almuerzo y la profesora McGonagall les indicó a los alumnos que fueran a sus salas comunes y que por la tarde volvieran para comenzar a practicar defensa.
Harry había llevado a Hermione al baño de prefectos, ya que nadie iría ahí por más que no estuvieran en temporada de clases.
—Hermione, Ron me contó lo que pasó entre ustedes —empezó Harry pero Hermione lo interrumpió.
—Pero, ¿es que Ron no se puede callar un segundo? —preguntó alterada.
—Ay Hermione, si sabes que si no me lo decía él, tú me lo ibas a contar igual, siempre me cuentas todo, eso hacen los amigos y hermanos, y Ron también es como un hermano para mí —terminó Harry.
—Bueno, no me digas así que me voy a poner celosa, yo era tu hermanita preferida —dijo sin reprimir su sonrisa.
—Tienes razón, pero nadie dijo lo contrario y ahora, ¿no me vas a contar qué es lo que te pasa? —preguntó Harry.
—Pues, supongo que lo debes saber. Es que estoy confundida. De un día para el otro, creo que me gusta Ron. Bueno en realidad de un día para el otro, me di cuenta, pero desde hace tiempo que me pasa esto, Harry, desde hace años.
—Lo sabía —afirmó.
—¿Qué?
—Que desde la primera vez que se vieron, se enamoraron el uno del otro, fue amor a primera vista, Hermione, yo vi como se miraron esa vez, y hasta el día de hoy se siguen mirando así —le aseguró Harry, pero no la dejo hablar—. Son totalmente opuestos y se atraen mutuamente.
—No somos totalmente opuestos, también tenemos cosas en común, como tener tu amistad, nos gusta la misma música, somos testarudos, nos encanta pelear y a la vez no soportamos estar lejos. —Se puso un poco triste y dijo— O al menos yo no soporto tenerlo lejos.
—Pues, que bueno que te diste cuenta porque creo que llegó la hora de que se enfrenten y se digan lo que sienten y no que lo beses y ya —dijo provocando que Hermione se pusiera colorada.
—Sí, lo sé, pero yo le iba a decir y él fue el que me besó después y luego apareciste tú…
—Lamento haberte interrumpido, de verdad, no tenía idea de que iba a encontrarlos ahí, pero como una buena Gryffindor, tienes que darte valor y decirle lo que sientes. Aparte, los dos se quieren Hermione, no es un amor no correspondido —completó Harry.
—Ah bueno, ¿y desde cuando das lecciones de amor, doctor corazón? —se burló Hermione.
—Ya, ¿sí?, no es un chiste —dijo enojado.
—Sí, lo sé y te agradezco todo lo que haces y dices para que me sienta mejor —dijo Hermione tomándolo de la mano—. ¿Te cuento algo que me dijo Ginny? —preguntó sin esperar respuesta— Escuchó que muchas chicas piensan que salgo contigo y ella casi que lo cree, y se puso celosa y yo tuve que contarle todo lo de Ron.
—¿De verdad eso creen? ¿Qué clase de idiota dice semejante estupidez? —preguntó el chico de ojos verdes.
—Bueno yo reaccioné de la misma forma, pero de todos modos después me creyó y ya tienes esperanzas de que se acerque a ti.
—Entonces, ¿qué se supone? ¿Que tengo que agradecerte? —preguntó Harry.
—No, pero cambiando de tema, ¿no ibas a mostrarme algo o sólo era para sacarme de ahí y venir a hablarme de Ron?
—En realidad, quería mostrarte esta redacción que escribió Ron. —Se la pasó y ella comenzó a leerla— Es una canción que se puso a escribir hoy cuando te fuiste a hablar con Ginny. Yo también escribí una y me la corrigió. Creí por un momento que te había tragado —dijo sonriendo—. Pero quería que la vieras porque me parece muy buena y creo que es para ti.
—No puede ser de Ron, está muy prolija y casi no tiene faltas, sin mencionar la madurez con la que está expresado el significado de la canción. —Hermione estaba muy sorprendida.
—Bueno Hermione, pero este año no asistimos al colegio, no lo vimos escribir y pudo haber cambiado, es muy posible —le dijo Harry también sorprendido pero asombrado por la inteligencia que había desarrollado su mejor amigo.
—Igual no importa eso ahora, tenemos que concentrarnos en nuestra misión y luego averiguaremos esto —terminó Hermione muy cortada.
En la sala común de Gryffindor se encontraban los chicos reunidos hablando y riendo de los chistes de Ron, cuando abruptamente se callaron todos porque alguien venía. Harry y Hermione entraban por el agujero del retrato de la señora gorda. Todos los miraron como si no los conocieran menos Ron que se había quedado paralizado por Hermione.
—Ron aquí estabas, te estuvimos buscando —dijo Hermione.
—Ah, que coincidencia, nosotros también a ustedes —contestó Ron en tono normal.
—Pues, estábamos hablando en el baño de prefectos, en el quinto piso y cuando veníamos hacia acá, escuchamos que la Orden está organizando unos duelos para que podamos practicar. Es ridículo, ¿no? —expuso Harry.
—La verdad es un asco, además podríamos lastimarnos entre nosotros por una tonta práctica —admitió Ron.
—Eso es exactamente a lo que íbamos. No está bien pelear entre nosotros y por eso intervenimos en la conversación y sugerimos que vengan invitados a practicar contra nosotros —dijo Hermione.
—¿Qué tipo de invitados? —preguntó Ron.
—Bueno eso no lo sabemos todavía, pero sí tomaron muy en cuenta nuestra opinión y dijeron que la próxima nos llamarán para que demos ideas, ya que también somos parte de la Orden del Fénix —terminó Harry.
—¿Y ustedes qué hacían? —preguntó Hermione al verlos reunidos.
—Nada, sólo nos reíamos mucho de las cosas que cuenta Ron —dijo Seamus— Es que eres demasiado gracioso Ron, yo no sé como sobrevivimos sin tus chistes todo el año.
—Si hubiese estado aquí este año no creo que se me hubiese dado bien contarte un chiste, Seamus —contestó como restándose importancia—. ¿Bajamos? Ya van a ser las cinco. —Y sin más todos se fueron. Pero Ginny se quedó sentada.
—¿No vienes? —preguntó Harry.
—Sí, sólo estaba pensando un poco. Creí que ya te habías ido —contestó Ginny.
— Sí, pero esperé a ver si salías y como no lo hiciste decidí volver, además creo saber en qué estás pensando —dijo causando curiosidad.
—¿Y en qué estoy pensando entonces?
—Estás pensando en mí, y también estás dudando de si creer o no en lo que Hermione te aseguró.
—¿Y tú cómo sabes? ¿Qué ahora resulta que lees los pensamientos?
—Aún no, pero cuando sea Auror tal vez necesite aprender —dijo con naturalidad.
—Bueno pues entonces ahora adivinaste. ¿Serías capaz de sacarme mis dudas?
—No, porque lo que ella te dijo es verdad, sólo te queda confiar en tu futura cuñadita.
—Ah, entonces ¿tú también sabías lo de Ron?
—Sí, por supuesto, los dos son como mis hermanos, pero antes que nada mis mejores amigos y ellos me lo contaron cada uno por su lado, pero es difícil su situación porque los dos tienen miedo de perder su amistad sólo por confesar lo que sienten, y yo quisiera decirle a Ron que ella lo ama y a Hermione que él la ama también, pero no puedo porque ellos tienen que poder, tienen que vencer sus miedos solos —dijo muy convencido.
—¿Y tú desde cuándo sabes que ellos…, bueno que sienten eso? ¿Es desde hace mucho?
—Sí, creo que viene desde siempre. En cuarto Ron se puso celoso de Viktor, y en quinto fue más tranquilo, pero sexto, con Ron y Lavender de novios fue terrible, Hermione estallaba de celos —dijo Harry dando lugar al recuerdo.
—Bueno pues ahora sí estoy convencida. ¿Por qué no bajamos?, no me quiero perder la práctica por nada del mundo —sugirió Ginny.
—Sí, mejor bajemos. Quisiera saber a quién invitan a practicar —dijo esto pero en realidad prefería mil veces quedarse con Ginny y poder hablar de ellos y no de sus amigos.
Cuando todos llegaron al Gran Salón ya no estaban las cuatro mesas, solo quedaba la de los profesores. Ahí se ubicó la Orden mirando hacia los alumnos y pasaron a explicar. El que habló fue Arthur Weasley.
—Bueno ahora que estamos todos quisiera comentarles que hemos decidido prepararlos en defensa con unos duelos entre nosotros. Todos los presentes vamos a poner nuestros nombres en esta vasija y de ahí saldrán al azar dos nombres juntos, para saber quiénes se batirán a duelo. Pero también gracias a unas sugerencias muy particulares —dijo esto mirando a Hermione porque Harry estaba más lejos— decidimos invitar a otros magos a ayudarnos a practicar. Ellos son los muchachos de Durmstrang que vinieron aquí hace tres años en el Torneo de los tres magos. Recíbanlos con un fuerte aplauso, ya que nos vinieron a ayudar sin pedir nada a cambio.
Entraron diez muchachos por la puerta, uno más corpulento que el otro. Eran menos que en el torneo ya que no se solicitaban tantos. Entre ellos estaba Viktor Krum. La cara de Ron era todo un poema. No lo podía creer. Otra vez tenía un rival, pero esta vez iba a luchar por lo que quería. No dejar que nadie que no fuera él volviera a tocar a su castaña.
—Bienvenidos amigos de Durmstrang —recibió el Señor Weasley—. Estamos muy contentos de tenerlos acá. Ahora todos pongan sus nombres en un pergamino y métanlo en la vasija.
Todos lo hicieron, incluso Arthur— Deben saber que cualquiera, ya sea más grande, más chico, más fuerte, o menos fuerte, peleará contra cualquiera y no deben preocuparse por las lesiones que puedan sufrir porque tenemos a Madame Pomfrey a nuestro servicio por si algo sucede. Y como ejemplo les podría suceder que tengan que pelear con algún profesor —Al decir esto los alumnos se entusiasmaron mucho—. Bueno que comience la elección. ¡Ah casi lo olvido! Nadie va a pelear con varitas en la clase de hoy, tendrán que defenderse como muggles, porque si están en una situación de riesgo y no tienen varita por algún motivo, razón o circunstancia, entonces sabrán pelear manualmente o con cualquier objeto que encuentren en el momento. Ahora si los primeros serán…
—Cho Chang y Ginevra Weasley. No olviden que no pasa nada si se lastiman —terminó para hacerse a un lado y dar comienzo.
—Tuvimos suerte de que tocaran dos chicas y con dos años de diferencia.
La pelea fue algo agresiva. Parecían tener algo personal. Y era cierto. Las dos querían matarse y se agarraban de los pelos, se pateaban, hasta que Ginny le dio un empujón a Cho y esta cayó para atrás golpeando su cabeza en el suelo. Pero se levantó y quiso golpear a Ginny de un puñetazo en la cara, ésta lo esquivó y la tumbó al suelo nuevamente de un saque.
Los señores Weasley estaban orgullosos. Al menos Ginny era capaz de defenderse.
Luego tocó Seamus y un chico de Durmstrang que lo molió a golpes. También Neville cayó ante otro búlgaro, pero después llegó el turno de Hermione que le tocó con un mayor. Tuvo que pelear contra el ministro Kingsley.
Hermione se defendió bien, Kingsley no podía más del cansancio. Los movimientos rápidos de ella lograban desestabilizar a cualquiera. Y a todos les sorprendió su poco interés por atacar, pero si su manera de debilitar al oponente. Para finalizar con la pelea ella lo empujó suavemente hacia atrás y el ministro cayó vencido al suelo pero sin lastimarse, parece que eso era lo que Hermione estaba buscando, ganar sin necesidad de herir.
Esa pelea fue genial y todos la felicitaron. Incluso se acercó Viktor Krum y Ron se interpuso rápidamente dándole un dulce beso en la mejilla. Hermione se puso colorada pero luego le sonrió.
La siguiente pelea fue graciosísima. La señora Weasley y la profesora Sprout. También peleó Viktor contra Bill, quien cayó en instantes, y George contra Fleur que ganó porque él se dejó vencer, sino seguro Bill lo mataba.
Pasaron unas tres horas a todo esto y se dio por terminado el día. Todos fueron a ducharse y cambiarse para ir a cenar. Hermione fue la primera en terminar así que bajo al corredor del primer piso, donde supuso que se encontrarían los que también terminaron rápido como ella.
Para su mala suerte, Viktor Krum había terminado y quería hablar con ella. Se le acercó y la saludó con un gesto.
—¡Hola Viktor! ¿Cómo estuviste todo este tiempo?, luego del casamiento de Bill y Fleur no te pude saludar —le dijo sonando muy simpática.
—Sí, con el lío que se armó, ustedes desaparecieron y no nos vimos más. Yo estuve bien, siempre rezando para que no te pase nada, como anduviste con esos dos locos que siempre buscan los problemas… —dijo pero ella lo interrumpió.
—Esos dos locos son mis mejores amigos y me encanta meterme en problemas con ellos. —Lo miró muy decidida.
—Bueno no pretendía hacerte enojar sólo digo lo que me parece…
—No hay problema, Viktor, no me enojé, pero es que ellos son mi familia y me pongo muy a la defensiva si hablan mal, porque son unas excelentes personas.
—Eres muy buena con ellos, se nota que los quieres mucho —le dijo y esperó su respuesta.
—No, mucho debe ser poco, con ellos compartí cosas que ni imaginas —pensó unos segundos y agregó— como por ejemplo, entrar en Gringotts sin que nadie se percatara.
—Sí, supe de eso. Al principio no lo creí, pero después pensé que te habían hecho un imperius, ¿tu robando?, no te imagino —le dijo sonriendo.
—Bueno pero fue por una causa justa, si no hubiéramos robado esa copa Voldemort seguiría entre la gente —aseguró satisfecha.
—Creo que en verdad cambiaste mucho, no eras tan revelada.
—El tiempo cambia a cualquiera y el entorno también tiene mucho que ver.
—¿Y ahora estás sola o qué? —preguntó Krum
—¿Sola en qué sentido?
— Tú sabes, ¿no tienes novio?, lo digo porque en la fiesta te vi muy divertida con tu amigo, el tal Ron.
—Ah… Ron, no yo estoy sola, ya sabes tengo mis cosas bien ocupadas como para andar saliendo con alguien —dijo Hermione sin preocupación, lo que no sabía era que justamente ese Weasley bajaba las escaleras y había escuchado esto último.
—Bueno me alegra que estés bien Hermione, nos veremos luego, adiós.
—¡Adiós!
—¿Disculpa? —dijo Ron acercándose a Hermione—. ¿Dijo que se verán luego?
—Ron, no es de buena educación escuchar conversaciones ajenas —dijo Hermione nerviosa—, además es como un “hasta luego”.
—¿Y se puede saber por qué si estás tan ocupada como dices, me andas besando por cualquier parte? —le preguntó enojado.

—No quise decir eso, Ron, sólo quería contestar lo más rápido posible con lo primero que vino a mi mente para sacármelo de encima —le explicó Hermione más nerviosa que antes—. Además, yo no te besé como dices… ¡Tú me besaste y eso fue porque te gustó mi beso!
—No, a ti te gustan mis besos y encima juegas conmigo, porque si estás tan ocupada entonces jamás vas a tener tiempo para mí —le gritó Ron y la tomó de las muñecas—. Pero ¿sabes qué? —inquirió y la acercó más contra su cuerpo—, yo ya me canse de jugar. —Sin poder contenerse, con la respiración agitada, se besaron manteniendo unidos sus cuerpos a través de un abrazo, y después de un largo rato se separaron dándose cuenta de que alguien había observado todo.
Eran los padres de Ron y la profesora McGonagall, que se paralizaron con la escena. Hermione y Ron se pusieron mas colorados que un tomate y para no mirar a los demás se tuvieron que mirar ellos.
«Di algo rápido, Ron», pensó a mil y no le salía nada. «¡Ay trágame tierra, por favor!»
«Piensa, piensa, piensa». La cabeza de Hermione estallaba… «Ya sé, no va a quedar otra.»
—Sí, e-es lo que ven —admitió Hermione— Me e-enamoré de su hijo y voy a pelear por él hasta el final —terminó de decir esto y agarró a Ron de la mano y se lo llevó bien lejos del lugar.
—¡Demonios, Hermione, tu sí que sabes improvisar! Porque no hablabas en serio, ¿no? —le preguntó Ron.
—¿Cómo crees que diría eso a tus padres?
—Bueno pero ahora vas a tener que fingir todo el tiempo.
—No, ya te saqué de esa situación patética, ahora te tienes que arreglarlo solo, porque todo esto es tu culpa.
—¿Qué me vas a decir, que yo te besé esta vez?
—Sí, fuiste tú el que no me soltaba.
—Por favor, por una vez en la vida reconoce lo que te pasa, además por si no te diste cuenta, los dos nos besamos.
—No sé cómo puede estar pasando esto, ¿puedes dejar el jueguito para después? Necesito aire y tú me lo quitas, no sé si estás entendiendo —le dijo Hermione sin pretender herirlo, pero no lo logró.
—Lo único que entiendo es que te odio cuando te pones así, te odio cuando te alejas, te odio cuando estás cerca, te odio más cuando me dejas con muchas dudas porque nunca me hablas directo y te odio por todo, ¿lo puedes comprender? —Hermione se había largado a llorar— Pero a la vez te amo cada día un poco más y no te das una idea de lo mucho que te pienso, que te extraño cada vez que te vas y aún cuando estas cerca, mi corazón se parte al medio porque no te tengo y te necesito tanto. Te necesito, Hermione. —Ron estaba cada vez más cerca y cuando quedaron cara a cara él se alejó y se fue corriendo a su cuarto. Le molestó tanto que ella no le dijera lo mismo o al menos lo contrario. Para semejante confesión el esperaba una respuesta. Quizás un… «¡No siento lo mismo que tú!»
El día terminó muy pesado para los dos, tanto que no fueron a cenar ni hablaron con nadie, sólo se durmieron, uno pensando en el otro.
Harry había logrado quedar con Ginny para cenar y se reunieron con los otros, que se extrañaron por la casual ausencia de Ron y Hermione. Harry y Ginny se miraron en complicidad y lograron que los demás se percataran de esto.
—Harry, ¿qué pasa que no vienen los chicos? —preguntó Luna.
—Ron está con dolor de cabeza creo y se durmió enseguida, pero a Hermione no la vi —contestó amargamente.
La cena fue muy aburrida porque todos estaban muy cansados, los duelos fueron agotadores y además, no estaba Ron para hacer sus chistes. Luego de un rato salió una charla interesante entre George y los chicos del Ejército, sobre sus nuevos inventos y surtidos salta clases.
Hermione estaba acostada en su cama pensando en todo lo que Ron le había dicho. Pero principalmente cuando le dijo que la amaba. «¡Un momento, ¿me dijo que me ama?!». Lo pensaba y no se lo podía creer, Ron le había confesado lo que sentía y ella se había quedado parada y sin decir nada como una tonta. Se terminó quedando dormida.
Ron por su parte, había llorado tanto que su almohada parecía una esponja. «¿Por qué se quedó callada y no me dijo lo que sentía?, yo le abrí mi corazón, ¿y no fue capaz de decirme, al menos que no me ilusione, ni que no tengo esperanzas?», se preguntó una y otra vez. «Desde ahora no pienso hacerme daño pensando en ella. No más. Nunca más. Acostúmbrate a pensar que es tu hermana y que está prohibida para ti. Es imposible. Mi amor imposible» Y se durmió pensando en ello.
A la mañana siguiente un pelirrojo amanecía de muy buen humor y haciendo de las suyas desde tempranito. Harry no sabía qué había pasado pero se puso contento por su mejor amigo y se limitó a no preguntar nada. Ginny no podía creerlo. Hermione que siempre era la primera en todo, se había quedado dormida y no tenía intenciones de levantarse.
—¡Vamos! ¿Qué te sucede, Hermione? ¿No comiste anoche y hoy no piensas desayunar? —le repitió Ginny.
—No me siento muy bien y no quiero bajar, de verdad es sólo eso —respondió Hermione.
—Pero no es muy casual que Ron tampoco haya bajado.
—Ah… no sabía, bueno él debe tener sus razones ¿no?
—Sí, seguro, pues si no me vas a contar me voy.
—Lo siento, Ginny, pero es que ni yo puedo creer lo que pasó.
—¿Y qué pasó?
—Tu hermano, primero me dijo que me odiaba y… y después me dijo…
—¿Qué?
—Que me ama y que está todo el tiempo pensando en mí —confesó con tristeza.
—Pero eso es genial, Hermione. ¡Él te ama!
—Sí, ahora lo sé, pero es que me hubiera gustado decirle que yo también, y en lugar de eso me quedé sin habla, no supe que decir.
—Bueno pero lo importante es que te quiere y tú a él, ahora tienes que pelearla, ¿lo prometes?
—Sí, lo prometo —afirmó y se abrazaron.
Por otra parte del castillo, se desataba una pelea. Ernie Macmillan estaba discutiendo con Neville Longbottom y terminaron en una pelea de manos. Todos estaban presentes cuando la pelea empezó menos Ginny y Hermione que llegaron más tarde. Cuando ya se habían golpeado demasiado, Ron entró en el medio de la ronda que se armó y los separó.
—¡Cálmense! —gritó— El enemigo está allí afuera, si quieren golpear a alguien para descargar su bronca, salgan a buscarlos, yo los acompaño; prefiero eso antes de ver a dos amigos pelear.
—Lo siento, Ron, tienes razón, no volverá a pasar —dijo Neville—. Perdón.
—No me tienes que pedir disculpas a mí, sino a él. Y tú lo mismo. Y ya dejen las tonterías para otro día, vamos a desayunar que estoy desnutrido —terminó Ron causando más risas que nunca.
—Ron me sorprende cada día más —comentó la señora Weasley—. De un día al otro es todo un hombre maduro.
—No querida, de un día al otro no. Estuvimos todo el año sin verlo y con todo el peligro que estuvo rondando, debe haberlo cambiado mucho —le dijo el señor Weasley—. Y también creo que algo tiene que ver con Hermione.
—Sí. No lo dudo.
El desayuno estuvo tranquilo, pasaron el tiempo hablando como siempre y algunos estaban nerviosos por saber con quién le tocaría pelear en la tarde de hoy. Según los adultos, iban a haber complicaciones en los duelos e iban a aportar objetos para la defensa personal.
Luego de tanto hablar y comentar, a la profesora McGonagall se le ocurrió una brillante idea. Harían partidos de Quidditch para practicar el vuelo en escobas, claro estaba que el que no deseaba participar, no estaba obligado a hacerlo.
También se sugirió hacer una fiesta. Al fin y al cabo el Señor Tenebroso ya estaba destruido. Pero aún no estaba decidido el día en que se realizaría. Después de todo, es algo que requiere una preparación.
Pasaron las horas de la mañana viendo posibles hechizos de ataque en una clase teórica que dio Arthur y Molly Weasley. Pero la clase pasó a ser práctica, dejando un espacio en el medio para que alguien se batiera a duelo.
Entonces el Señor Weasley eligió a Harry y a Hermione para el duelo de varitas.
—Bueno, ¡comiencen ya! —indicó.
Hermione atacó primero con un Expelliarmus, al que Harry hizo rebotar con el Protego. Los dos tuvieron buenos movimientos y no podían vencer al otro, cuando Hermione sorprendió con un hechizo no hablado que hizo que Harry saliera despedido hacia atrás chocándose la cabeza con un banco. Pero rápidamente se paró. Estaba sangrando pero igual seguía listo para defenderse.
—¿Qué hechizo usaste? —le preguntó mientras se ponía de pie.
—Desmaius —contestó la castaña—. Mejor terminamos con esto.
—Sí, aunque quisiera no te lastimaría, siempre fuiste mejor que yo y ahora sé que lo sigues siendo.
—Bueno muchachos será mejor que se retiren ahora. Tienen libre hasta la tarde. Harry, Hermione excelente pelea —finalizó el Señor Weasley.
—Gracias, señor —dijeron los dos al unísono.
—Harry —lo llamó Ron.
—Dime Ron, ¿qué pasa? —le preguntó.
—¿Vamos al campo de Quidditch a jugar un rato?
—No, Harry no puede ir, ¿no, Harry? —Hermione lo miró significativamente. Harry no supo qué decir—. ¿No habías dicho que querías hablar con el padre de Ron? —le guiñó un ojo—. Además debes ir a curarte esas heridas.
—Sí, mamá —se burló Harry.
—Bueno entonces yo voy solo, adiós —dijo Ron dando la vuelta algo desilusionado.
—Hermione, ¿por qué no quieres que vaya con él? —preguntó Harry.
—Porque debo hablarle y este es un buen momento, ¿no te enojas, verdad?
—No, para nada. Bueno entonces suerte con Ron.
—Gracias. —Le dio un beso en la mejilla y se fue por donde Ron había desaparecido.
El pelirrojo estaba volando muy cerca de los aros, cuando vio como se acercaba la chica de sus sueños, la persona que mas amaba pero que no le correspondía.
—¿Ron puedes bajar un segundo? —gritó Hermione porque estaba lejos.
—¿Qué quieres? ¿No ves que estoy practicando? —le dijo Ron de mala forma.
—Sí, ya veo. Es solo un minuto.
—Antes era un segundo, ahora un minuto, ¿y luego qué? ¿Una hora?
—¿No te das cuenta que eres ridículo? ¿Cómo es que puedes practicar solo?
—Se puede y punto. Por primera vez la sabelotodo no entiende nada.
—Si no bajas, voy a subir y no te conviene porque no sé volar bien y si me caigo y me pasa algo grave, vas a tener la culpa.
—Ah bueno, ¿y eso es una amenaza?
—Tómalo como quieras, ¿vas a bajar o no?
—Y… si no me queda otra. —Ron bajó y esperó a que ella hablara.
—Bueno yo quiero saber si…
—No para. Vos eras la que ibas a hablar, ahora no me preguntes nada.
—Ah pero…
—Sin peros.
—Está bien… solo venía a decirte que a mí me pasa exactamente lo mismo que tú dijiste anoche, pero si no quieres hablar…
—¿Y qué te pasa? —La miró directo a los ojos, y se acercó un paso más hacia ella.
—Ya te dije, lo mismo…
—¿Qué? —preguntó Ron impaciente.
—Ah… que… no te saco de mi cabeza y que…
—Mira a mí no me mientas más. Ya está, déjalo así. Sigamos como siempre. Tú haces tu vida y yo la mía, y va a estar todo bien…
—Bueno como quieras, pero cuando te arrepientas no vengas a buscarme —dijo esto pensando en lo contrario. Ya estaba por ir cuando Ron la detuvo agarrándola del brazo y tirándola encima de él.
—Ya me arrepentí —aceptó y la besó muy intensamente. Ella se sorprendió pero rápidamente se acomodó y le pasó las manos por el cuello, y él las posó en su cintura. Se besaron tanto que cuando se soltaron, se quedaron sin habla, y cayeron en otro dulce pero muy apasionado beso.
Había pasado media hora desde que Hermione se fue a hablar con Ron, y Harry no sabía qué hacer. Ella le había dicho que sólo tardaría unos minutos pero que no se preocupara, si tardaba más. Aunque él sabía que algo raro pasaba y solo había dos opciones; o estaban peleando o por fin se estaban diciendo lo mucho que se amaban. Pero una pelirroja lo sacó de sus pensamientos.
—¿Qué haces? —preguntó Ginny.
—Solo pensaba —contestó.
—¿Tú piensas? —dijo Ginny muy sonriente.
—¡Qué graciosa, Gin! —le dijo sin reprimir una sonrisa.
—¿Desde cuándo me dices Gin? —preguntó sorprendida.
—No lo sé, desde ahora.
—Bueno al menos no me disgusta. ¿Harry, te puedo hacer una pregunta? —Harry asintió—. ¿En qué quedó lo nuestro?, digo porque quiero saber si puedo esperarte o tengo que buscarme otro chico.
—Jajá, hoy estas demasiado bromista, la verdad aún no medité la situación, déjame pensar —Se tomó la cabeza, puso cara de estar pensando y dijo— No, no te vas a librar de mí tan fácilmente. No puedes salir con nadie que no sea yo, porque en mi opinión, soy alguien inolvidable y además si por alguna razón me olvidaras, voy a buscar mil formas para enamorarte de nuevo.
—¿Y cómo sabes que estaba enamorada?
—Porque, aunque no lo creas, te conozco muy bien y además tú me hiciste sentir algo que nunca pensé, sería capaz de sentir y me enseñaste a amar Ginny, y por eso y mucho más te amo y nunca voy a dejar de amarte.
—Yo pensé que tal vez tú ya no… —Harry le puso el dedo índice en los labios.
—Shhh… no digas nada, Ginny. No te das una idea de cuánto te extrañé, de cómo te lloré y la alegría que me dio volverte a ver. No sabes las veces que me quise morir, que quise ser otro para no tener la carga de ser el elegido… ¡Y no te das idea de lo feo que fue enterarme de que finalmente estaba destinado a morir y que no ibas a estar conmigo! Cuando me enteré no tuve miedo a la muerte, sólo tenía miedo de que mi muerte no sirviera para derrotar a Voldemort. Y de todas formas me dirigí hacia el bosque con mi capa de invisibilidad y pase por tu lado… Hubiera querido despedirme pero si me quedaba ahí, tal vez el miedo me traicionaba, así que seguí mi camino y en el bosque…
—¿Qué fue lo que pasó Harry? ¿Por qué estás tan mal? —preguntó Ginny, viendo su reacción al hablar de aquello.
Harry estaba llorando y temblaba, pero continuó… necesitaba desahogarse con alguien más que no fuera Ron y Hermione.

—En el bosque, descifré la clave de la snitch que Dumbledore me dejó en su testamento. Dije “estoy a punto de morir”, la snitch se abrió a la mitad y encontré en ella la piedra de la resurrección, una de las tres reliquias de la muerte. Con ella obré milagrosamente y a-aparecieron mis padres, Sirius y Lupin, hablé con ellos y me dieron fuerzas para seguir. —Cada palabra le costaba pronunciarla— Y luego encontré a Voldemort. Hagrid estaba ahí y me dijo que estaba loco, que me fuera, pero no le hice caso, solté la piedra sin que nadie lo notara, calculo que ahora debe estar ahí y luego él alzó la varita y me miró como si esperara que me defendiera, mis padres, Sirius y Lupin desaparecieron cuando solté la piedra y en ese momento pensé… —Harry titubeó un poco— Sólo pensé en ti y… vi como Voldemort me lanzaba el maleficio, la luz verde, con la que tantas pesadillas tuve, y todo se apagó. —Seguía temblando pero ya no lloraba y Ginny lo abrazó fuerte.
—Pero no te fuiste, estás aquí y todo está bien —lo tranquilizó.
—No era a la muerte a quien le temía, sino que temí por ti, Ginny yo de verdad no puedo evitar temer por el peligro de los que quiero y amo tanto como a ti, nunca temí por mi vida —le aseguró un poco más calmado.
—Harry, ¿esto sólo lo saben Ron y Hermione, verdad?
—Sí, no creo estar preparado para que los demás sepan… además es una parte de la historia que para ellos mucha importancia no tendrá…
—Pues lo de las reliquias creo que deberían saberlo, porque al final eres el amo de la muerte como le dijiste a Voldemort, creo que nadie entendió muy bien lo que pasó esa noche, ni yo entiendo bien y me acabas de contar cuando moriste y aún estás aquí, imagínate ellos que no saben nada.
—Bueno pero ya habrá tiempo para eso… ¿Ahora puedo preguntarte algo?
—Sí, te escucho.
—¿Quieres volver a ser mi novia? —le preguntó algo nervioso.
—S… no sé, tengo que pensarlo… — Al ver la cara de pobrecito que puso, dijo— Claro que sí, ¿cómo no voy a querer? Eres lo que más quiero en la vida…
—Te amo —le dijo dándole un beso.
—Y yo a ti, Harry. Te amo —respondió Ginny con más y más besos hasta que decidieron parar por si alguien los veía. Pero George había escuchado de principio a fin todo lo que dijeron. Y antes de ser descubierto se desapareció rápidamente.
Por la tarde se encontraron nuevamente todos en el Gran salón. Los duelos de hoy serían grupales. Esta vez, a Harry y Ron les tocó pelear, ya que, la clase anterior, ninguno de los dos fue nombrado por la vasija. En el primer grupo peleó Neville, Luna y Parvati contra los búlgaros, Seamus y Cho. El vencedor fue este último y Parvati resulto herida en la rodilla izquierda. Esa pelea duró unos quince minutos. Luego pelearon cinco contra cinco. Ginny, Harry, Ernie y dos búlgaros contra Padma, Katie, (del equipo de Quidditch), George, Terry Boot y otro búlgaro. Duraron media hora peleando ya que los búlgaros, George y Harry no se rindieron muy fácilmente. Al final quedó Harry contra un musculoso moreno de Durmstrang del lado contrario y éste terminó en el suelo, no mal herido, pero inconsciente por un golpe de parte del niño que vivió. Por supuesto la batalla fue ganada por el grupo de Harry.
La última pelea iba a dar que hablar. Ron y Lavender, contra Hermione y Viktor.
Por la mente de Ron pasaron un sinfín de cosas. Sabía que había llegado la hora de poner en su lugar a Krum, pero si le ganaba y Hermione era más que seguro que acabaría con Lavender, él tendría que pelear contra ella.
Por otro lado, la castaña pensaba lo mismo, pero no se preocupaba tanto, ya que no sabía si Ron podría ganarle a Viktor o no. Krum era más grande y fuerte, aunque Ron había desarrollado un muy buen físico durante los dos últimos años, pero sobre todo ese último que no asistieron al colegio y se dedicaron a sobrevivir solos y sin ayuda.
La pelea comenzó y Ron sin saber por qué, se tenía demasiada confianza. Sabía que si peleaba le iba a ganar, entonces empezó a dejarse vencer. Le dio mucho espacio a Krum y éste lo aprovechó lo mejor que pudo. Lo golpeó tanto que ya él mismo sentía dolor en sus manos pero Ron seguía de pie sin mostrar ni una mueca de dolor.
Por parte de Hermione, se cubrió muy bien de los malos movimientos de la rubia y luego por ver cómo le iba a Ron se distrajo y Lavender la golpeó en el estómago.
Ron tenía ganas de matarla pero para su desgracia, estaba en su equipo. Entonces escuchó los comentarios de los espectadores mientras seguía dejándose golpear.
—Míralo, es un tonto, no es capaz ni de intentar golpearlo —dijo Dean a Seamus.
—¿Por qué se dejar ganar? ¿Qué le pasa? —preguntó el señor Weasley.
—¡Ay… esto es el colmo, así no se comporta un Weasley! —gritó Ginny.
Harry sin saber cómo entró en la cabeza de Ron y le repitió varias veces. «¡Vamos, amigo, tu puedes, demuestra quien eres y luego déjate ganar frente a la persona que amas, no frente a él, justo él!» No supo cómo lo hizo pero pareció funcionar.
Cuando Ron iba a recibir otro duro golpe en la cara, con un rápido movimiento levantó su mano derecha y tomó la de Viktor retorciéndola fácilmente. Este gritó con violencia por el dolor que le provocó eso. Ron le había doblado el brazo y luego, muy tranquilo, le dio tres golpes en seco en el torso, lo que hizo que su oponente escupiera sangre por la boca, y luego lo golpeó con más fuerza en la cara y lo dejó tumbado en el suelo.
Hermione estaba tan contenta que no se dio ni cuenta de otro golpe de Lavender. Ni le dolió y luego en un abrir y cerrar de ojos la noqueó de una puñetazo entre el ojo izquierdo y la nariz de la rubia, eso la hizo sentir aún mejor de lo que se había sentido esa vez en tercer año cuando golpeó a Draco Malfoy.
Cuando quedaron Ron y Hermione se miraron a los ojos y luego Ron habló:
—Si me vas a golpear hazlo, yo no pienso lastimarte —admitió con una débil sonrisa, la cual hizo que ella se derritiera por dentro.
—No, gracias. Ya recibiste muchos golpes. —Ella le devolvió la sonrisa.
—Bueno —dijo el señor Weasley, alzando las cejas ante la sorpresa— creo que no podemos obligar a dos personas que se quieren tanto a pelear. —Cuando terminó esta frase los dos se pusieron rojos de vergüenza. No sólo por lo que había dicho el padre de Ron sino porque el día anterior los había visto besándose apasionadamente.
Última edición por Locurita el Vie Sep 30, 2011 3:01 pm, editado 5 veces en total
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
Avatar de Usuario
Locurita
 
Mensajes: 5680
Registrado: Jue Mar 27, 2008 5:39 pm

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor rockergirl » Lun Abr 14, 2008 12:17 am

jajaja
estuvo bueno el final (=

dale, espero que puedas seguirlo pronto

besos!

♫Y aunque esta rola, no te suene a rock 'n' roll inglés, yo te chamuyo mi lunfardo del revés♪♪♪♪
Avatar de Usuario
rockergirl
 
Mensajes: 485
Registrado: Vie Dic 02, 2005 1:42 pm
Ubicación: Bs. As Argentina

Re: Secretos Ocultos/R-Hr & H-G

Notapor HPFAN_MAR » Lun Abr 14, 2008 1:09 pm

HOLA LULU, GRACIAS X TU COMENTARIO Y X PASAR X MI FIC. YA LEÍ EL TUYO Y DEJAME DECIRTE QUE ME GUSTARON MUCHO LAS PARTES DE RON Y HERMIONE Y HARRY Y GINNY. ME GUSTÓ TU FIC. SÍGUELO PRONTO.
CIAO
http://harrypotter.lsf.com.ar/despues-gran-batalla-t45296.html
M_Potter_Ravenclaw

MI FIC, "DESPUÉS DE LA GRAN BATALLA" ;)!!!

http://harrypotter.lsf.com.ar/despues-gran-batalla-t45296.html

ONE SHOT SORPRESA:
http://harrypotter.lsf.com.ar/one-shot-ultimo-ano-hogwarts-t53982.html

I DARE YOU NOT TO FELL IN LOVE WITH EDWARD CULLEN
TE RETO A NO ENAMORARTE DE EDWARD CULLEN
HPFAN_MAR
 
Mensajes: 151
Registrado: Sab Abr 12, 2008 9:46 pm
Ubicación: LA TORRE MÁS ALTA EN UN RECÓNDITO LUGAR DE MI IMAGINACIÓN

Siguiente

Volver a Sección General

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados

Avisos online gratis - Project Management - Libros en Español - Traducciones - Publicar libros - Weather and Directions