Gracias a todas por los post que me dejais... los adoro... y gracias tambien por los comentarios que habeis dejado en mi video en Youtube.
Aqui os dejo el capitulo 13 y como siempre deseo que os guste 13. La venganza de LavenderEscondida detrás del árbol, Lavender miraba con rencor como Ron y Hermione se besaban. Con cautela para no ser descubierta retrocedió un poco y echó a correr en dirección al edificio principal lo mas rápido que le permitían sus piernas.
‘Esa es la razón por la que Ron me ha dejado… esta enamorado de Hermione’ pensaba. De sus ojos comenzaron a brotar lágrimas de tristeza e ira
‘a mi nunca me besó así, con tanta ternura… creía que era mi amiga’.Corría tan rápido que parecía que alguien iba persiguiéndola con malas intenciones, tenia que desahogar su pena con alguien, iba a estallar si se lo guardaba para ella sola.
‘Cho’ pensó
‘ella es la única que puede entender lo que siento en este momento’.Cho conversaba animadamente con Luna y Padma, se divertían con alguna ocurrencia de la primera.
- ¡Dios mío! Luna eso que dices es imposible. Ten por seguro que haciendo eso no conseguirás que tu pelo crezca mas rápido – decía Cho entre risas.
Lavender llegó precipitadamente a donde se encontraban ellas provocándoles un gran sobresalto.
- Cho… tengo que… hablar contigo… - respiraba entrecortadamente debido a la carrera - … a solas.
La asiática miró a sus acompañantes, Luna se encogió de hombros y se retiró, pero Padma se levantó alzando la nariz muy ofendida.
- Pensaba que entre nosotras no había secretos Lav – les dio la espalda indignada y se marchó siguiendo a Luna.
- Espero que merezca la pena Lavender, porque tú y yo vamos a tener que darle muchas explicaciones a esa niña para calmar su enfado.
- ¡Pues claro que lo es! Si te cuento lo que acabo de ver y oír no te lo vas a creer.
Lavender intentó tranquilizarse para relatarle a su amiga todo, sin omitir ningún detalle. Cho la escuchaba con mucha expectación y cuanto mas avanzaba la historia mas aumentaba su sonrisa llegando incluso a irritar a su amiga.
- Y luego se volvieron a besar, no pude ver mas porque me fui de allí corriendo… ¿De que te ríes Cho? – dijo Lavender fastidiada – vengo a que me consueles querida, no a que te rías de mi desgracia, pensé que me comprenderías mejor que nadie.
- Por supuesto que te entiendo ¿te recuerdo que pasé por lo mismo cuando Draco me dejó para hacerse novio de esa?
- Entonces ¿que es lo que te divierte tanto?
- Llevo mucho tiempo rezando para que esa comadreja cometa un error, querida tú me lo acabas de servir en bandeja - Cho tomó de la mano a su amiga y la sentó a su lado – se que estás sufriendo, aunque yo nunca entenderé que hizo que te enamoraras de ese Weasley, es tan vulgar – Lavender abrió la boca para defender a Ron pero su amiga continuó hablando – te sientes traicionada porque considerabas a Hermione tu amiga, yo también la consideré un día. Draco se tiene que enterar de esto.
- ¡No! no quiero que nadie más se entere que Ron me dejó por otra.
La joven se había puesto en pie, Cho tiró de ella para que se volviese a sentar.
- De acuerdo entonces los dejamos que vivan felices su amor oculto, mientras tú te conformas y Draco vive sin saber que es víctima de una traición ¿es eso lo que quieres? – Cho tenía una sombra de maldad en su rostro.
- No es justo, yo lo quería mucho – dijo Lavender casi susurrando - ¡No! no quiero que sean felices, me conformé cuando cortamos, porque pensé que estaba pasando un mal momento y necesitaba tiempo, no porque se había enamorado de una de mis mejores amigas – rompió a llorar de nuevo.
- ¿Y vas a pasarte llorando por esa basura pelirroja toda la vida? O ¿Vas ha hacer algo para que sufra igual que estas sufriendo tú? – Cho chantajeaba emocionalmente a su amiga para conseguir su propósito – Lavender – dijo endulzando la voz y acariciándole el cabello – está tan claro querida. El destino te llevó a seguir a Hermione hasta ese árbol y te ha dado la oportunidad de vengarte de ellos. Cuéntaselo todo a Draco, el sabrá que hacer.
Lavender no estaba segura conocía al rubio y sabia como se las gastaba, pensó en la cara pecosa de Ron, en Hermione, era su amiga… Pero se estaba besando con su novio… Él la había traicionado…
- Está bien busquemos a Draco, llévame con él – dijo al fin.
Cho soltó una carcajada y agarrando a su amiga de la mano salieron corriendo en busca de Malfoy.
El descanso del recreo había terminado, en la siguiente clase los dos enamorados no coincidían, pero cada uno en sus respectivas aulas no podía apartar de su pensamiento al otro. Hermione intentaba prestar atención a la explicación que estaba dando el profesor Sirius Black, pero su mente estaba en aquel lago y en los labios de aquel pelirrojo al que tanto adoraba, era feliz pero una sombra de preocupación la rondaba de vez en cuando. Con la cabeza apoyada sobre una mano y dando pequeños golpecitos con la punta del lápiz, lanzaba sin parar suspiros de felicidad que comenzaban a poner nervioso a su compañero de pupitre.
- Deja de hacer eso – dijo Seamos molesto.
- ¿El que? – preguntó la castaña despertando de su ensoñación.
- Suspirar como si estuvieses viendo una de esas insufribles películas romanticonas.
Hermione sonrió ruborizándose y pensó
‘ya no necesito ver esas películas porque yo estoy viviendo una de ellas’.En el otro extremo del edificio, el pelirrojo no podía quitarse de la cara una sonrisa bobalicona de felicidad que junto con su hinchada nariz, lo hacían parecer un payaso de circo. Harry no apartó la vista de su amigo durante toda la clase.
- ¿Qué demonios te pasa Ron? – le preguntó al finalizar la última clase.
Su amigo lo agarró de un brazo y lo condujo a un sitio más íntimo para poder hablar a solas.
- Me ama Harry – le soltó de golpe, el moreno no entendía nada – Hermione me dijo que me quería desde que me conoció y me besó.
Harry abrió los ojos como platos sorprendido, Ron al ver que su amigo no decía nada, continuó.
- Soy inmensamente feliz amigo – luego relajando un poco la expresión de felicidad de su rostro dijo – el único problema es que ella no puede dejar a Draco por ahora.
- ¡¿Qué?! – Harry parecía tan indignado como sorprendido - ¿os vais a esconder? ¡Ron! ¿Qué tipo de relación es esa?
- Solo me ha pedido un poco de tiempo para solucionar el problem… - Ron se quedó callado había caído en la cuenta de algo - ¡Julie!... ¡Tengo que hablar con Julie!... ¡Ella lo sabe todo! - Y corrió velozmente hacia Kingsley que había venido a buscarlo, dejando a Harry en medio de una gran confusión.
Lavender y Cho esperaban pacientemente a que Draco terminara su clase de gimnasia. Cuando los alumnos empezaron a abandonar el gimnasio, las dos amigas entraron precipitadamente.
- ¡Draco! – dijeron al mismo tiempo.
- ¿Qué estáis haciendo aquí? – preguntó el chico con indiferencia mientras Dudley le sujetaba las pesas.
Cho dio un pequeño empujón a su amiga para que pasase hacia delante.
- Ella quiere contarte algo.
- ¿Y que te hace pensar que me interesa algo de lo que me vaya a decir, Cho? – no le gustaba un pelo que lo interrumpiesen cuando intentaba muscular su cuerpo – Estoy muy ocupado para tonterías de niñas, Dudley dame las pesas.
- Es sobre Ron Weasley – se apresuró a decir Lavender.
Draco reaccionó al escuchar el nombre del pelirrojo y haciendo un gesto con la boca de repugnancia, alzó una mano para frenar al primo de Harry que venia hacia él con las pesas.
- Déjalo Dudley, vete y espérame fuera, Lavender tiene que contarme algo.
Cuando el vasallo del rubio salio del gimnasio, las dos amigas comenzaron a narrarle todo lo sucedido y este comenzó a ponerse rojo de ira.
- ¿Alguien más sabe esto? – preguntó con los ojos a punto de salírsele de las orbitas.
- Nadie más – le contesto Cho negando con la cabeza y con una sonrisa de oreja a oreja.
- Y así debe ser, gracias Lavender has sido muy buena chica, ya es hora de quitarme del medio a esa basura pelirroja de una vez por todas.
Y diciendo esto se colocó la camiseta sobre lo que antes había sido un sudado torso desnudo y salió del gimnasio chasqueando los dedos para que el primo de Harry lo siguiera, dejando a Cho especialmente satisfecha y a su amiga pensando, no muy orgullosa, en lo que acababa de hacer.
Ron llegó a su casa atropelladamente y llamando a Julie a voces. Minerva salió escandalizada para ver que ocurría.
- ¡Santo Dios! Muchacho cálmate y dime que quieres.
- ¿Dónde esta mi madrina? – preguntó impaciente el pelirrojo.
- Ha llegado hace poco de la oficina y esta dándose un baño, querido ¿Qué te pasa?, ¿puedo ayudarte yo? – se ofreció el ama de llaves ante la desesperación del chico.
- Ojala pudieras Minerva querida, pero lo que necesito saber solo me lo puede decir Julie, esperaré en mi habitación a que termine su baño. Avísale cuando salga que estaré esperándola allí y que es muy urgente, por favor – le dio un beso en la mejilla a la mujer y subió por las escaleras mucho más sosegado rumbo a su dormitorio.
Minerva se había quedado tremendamente preocupada, así que no esperó que Julie terminara su relajante baño y la interrumpió para avisarla. La joven se tapó precipitadamente con una pequeña toalla, ya que con las prisas no encontró el albornoz y salió del baño con el pelo empapado y descalza. Iba colocándose bien la toalla cuando tropezó con Matthew que recién salía de su habitación. La colisión fue tan grande que la toalla resbaló por el cuerpo de Julie hasta sus pies, dejando al descubierto algo que jamás se hubiese podido ver en otras circunstancias. Matthew soltó una risa y Julie toda roja se agachó por la toalla volviéndose a tapar.
- Existe un tipo de toalla llamada albornoz, que además de cubrir un poco más que esa que llevas tú, tienen un cinturón que evita este tipo de accidente – dijo sonriendo y sin dejar de mirar a su madrastra.
- Tenía mucha prisa y no lo encontré así que… - Julie se justificaba innecesariamente presa de los nervios y de lo embarazoso de la situación – si no te importa, ¿Me dejas pasar? Tengo que hablar con Ron… Por favor.
Matthew se hizo a un lado, pero no demasiado por lo que la joven tuvo que pasar casi rozándose con el cuerpo de él, que volvió a soltar una risa. Julie no pudo más que sonreír también, aquello era tan absurdo y excitante a la vez. Caminó rápidamente hacia el dormitorio de Ron y antes de entrar se giró para mirar a Matthew, que seguía sonriendo en medio del pasillo sin dejar de observarla.
Ron estaba tumbado en la cama intentando concentrarse en sus estudios cuando oyó entrar a Julie. La miró extrañado, el agua le caía por el pelo mojando el suelo y llevaba una toalla alrededor del cuerpo que sujetaba con fuerza con ambas manos.
-¿Quieres hablar algo muy urgente conmigo verdad? – preguntó mirando de vez en cuando hacia la puerta – ¿Te ha sucedido algo cariño?
- No nada es solo que… ¿Qué haces mojada y medio desnuda? – el pelirrojo no salía de su asombro, Julie era muy celosa de su intimidad.
- Minerva me ha hecho salir del baño porque según ella, tenías algo muy importante y urgente que no podía esperar porque estabas muy nervioso y parecías desesperado.
- Si es urgente, al menos para mí, pero podía esperar a que terminaras de bañarte. No era a vida o muerte – Ron rió pero se apresuró a decirle algo de aquello tan urgente, porque su madrina comenzaba a dar muestras de impaciencia – Hoy he hablado con Hermione y me dijo que tu tenias algo que contarme y que te libera de la promesa que le hiciste.
Julie suspiró profundamente, se acercó a la cama del muchacho y se sentó a los pies. De pronto como si se le hubiese ido la cabeza comenzó a reír descontroladamente. Ron no esperaba esa reacción y se preocupó.
- Me habéis asustado mucho – dijo entre risas, dándole una colleja en la cabeza a su ahijado – ¿Sabes lo que me acaba de pasar?, pues que he salido del baño tan precipitadamente que no encontré el albornoz y tuve que colocarme esta ridícula toalla, tropecé con Matt en el pasillo y la toalla fue al suelo, dejando ver cosas que él no debería haber visto nunca – seguía riendo, el muchacho rió también – he pasado el mayor bochorno de mi vida, dejando que mi hijastro me viese desnuda y a ti no te pasaba nada, ¡Dios mío voy a matar a Minerva!.
- ¿Te ha visto desnuda? ¿Y que ha dicho? – Ron no podía parar de reír imaginándose la escena.
- Da igual, pero te apuesto lo que quieras que sigue clavado en el mismo sitio todavía.
Ron se levantó de la cama de un salto y corrió para abrir la puerta, se asomó y efectivamente, Matthew seguía en el mismo sitio sonriendo. Saludó con la mano al muchacho al verlo y el pelirrojo le devolvió el saludo, riendo sin parar cerró la puerta.
- ¡Sigue ahí!
Julie movió la cabeza con resignación y le indicó a Ron que se sentara a su lado, el chico la obedeció y comenzó a narrarle todo lo que Hermione le confesó aquella tarde. Ron ya no tenia ganas de reír, pensaba que no podía odiar mas a los Malfoy y a medida que su madrina avanzaba en su historia, éste notaba que el sentimiento de odio crecía más y más.
- Lo siento cariño no tuve mas remedio que callar lo que sabia, se lo prometí.
- ¿Qué vamos a hacer? – preguntó Ron dándole pequeños golpecitos a Julie en la mano haciéndole saber que lo comprendía.
- ¿Vamos? – Exclamó sorprendida por la pregunta – Nada Ron, eso no es asunto nuestro.
- ¿Qué? No, estas equivocada, ¡También es asunto mió, yo amo a esa chica y ella me corresponde, me lo confesó hoy! – Ron se puso de pie alzando la voz.
Julie se pasó la mano por el rostro con preocupación, era muy difícil luchar con el amor de una pareja de adolescentes, a esa edad mandaba el corazón sobre la cabeza. Ron andaba de un lado a otro de la habitación nervioso.
- Tiene que haber una solución, alguien que saque a su padre de su apuro y que no sean los Malfoy.
- No Ron, no la hay – Julie trataba de ser lo mas sincera que podía, para intentar que el chico pusiese los pies sobre la tierra – Nadie en su sano juicio invertiría en una empresa en Bancarrota a menos, como en el caso de la familia de Draco, saquen algún beneficio a cambio.
El pelirrojo miró a Julie suplicante, la joven comprendió al instante aquello que trataba de decirle.
- Olvídalo, nosotros no podemos, no somos lo suficientemente poderosos para sacar a ese hombre de la ruina. ¿Crees que no lo he meditado?, Además sabes que tenemos que contar con el consentimiento de Matt y él no nos lo va a dar, y en este caso es comprensible – Julie se afligió al ver la cara de tristeza de Ron – el único que podría acabar con esta pesadilla es su mismo padre, el señor Granger.
- ¡MALDITA SEA! – exclamó Ron sabiendo que esa posibilidad era imposible y sin mirar a su madrina para no llevarse una reprimenda por la expresión, se quedó callado un momento, de pronto se le encendió una lucecita en su cabeza – ¿Y el padre de Luna, Xenophilius Lovegood?, Él es tan rico como lo Malfoy e incluso más, podríamos hablar con él.
- ¿Lovegood?, olvídalo Ron. Lovegood no invierte en empresas, las compra. No se asocia con nadie y el Señor Granger no es precisamente alguien que le dé confianza – Julie tomó la mano de su ahijado y le dijo con todo el amor del mundo sin desear hacerle daño – Ron, creo que lo mejor para todos es que te olvides de Hermione, vais a sufrir mucho, hay muchas cosas que se interponen en esta relación.
El pelirrojo se quedó de piedra pensaba que contaba con el apoyo incondicional de su madrina y retiró su mano de entre las de ella defraudado.
- Nunca voy a olvidarme de ella, Julie te quiero y lo sabes, pero en esta ocasión, o estás con nosotros o estás contra nosotros.
Julie miró a Ron con desesperación, sabia que todo aquello no iba más que hacerlos sufrir.
- A Matthew no va a hacerle ninguna gracia, lo sabes – suspiró -… Pero yo siempre os apoyaré en todo.
Ron abrazó a su madrina buscando protección y ésta lo apretó fuerte contra su pecho, presintiendo que una sombra de desgracia empezaba a cernirse sobre sus cabezas.
Besosssss a todas x por acompañarme en esta aventura
chao!!!!!
pronto seguiré publicando!!!CAPITULO 14 pulsa aquí