por •ηeReeα_|L/J|• » Jue Jun 12, 2008 4:59 pm
Hola!
Aqui vuelvo con mi segundo One-Shot!
Este me costo muchos días escribirlo porque lo empecé un dia que no me encontraba bien emocionalmente, y si lo seguía estando de buen humor no me quedaría igual.
Tuve que esperar semanas para volver a tener uno, y finalmente ayer lo conseguí.
No me quedo como esperaba pero ahí va.
Solo Dos Palabras
-¿Quién crees que puede quitarle ese dolor? Él.
-Lo sé...pero ¿qué se puede esperar de alguien que la dejó tirada?
-Si ella le quiere nadie se va a impedir nada.
-Nadie habla de impedirle algo, lo que pasa es que no quiero que vuelva a sufrir.
-¿Sufrir? ¿Realmente se puede sufrir más de lo que ha sufrido ella?
-No lo entiendes.
-....
Como todos los días, se habían quedado hablando de mí en la cocina, como si yo no fuera a escuchar nada. La puerta cerrada no impedía que el sonido de los gritos y las protestas, se filtraran por debajo de la puerta, impidiéndome escapar de esa tortura.
Y estaba harta. Harta del mundo, harta de verlo todas las mañanas como si no hubiera pasado nada, harta de tener que ir con la cabeza alta solo por el estúpido orgullo de mi familia...
Y lo que más dolía era saber que él había cambiado por mí.
Escuchar las voces de mis padres, no ayudaba mucho. Ninguno de los dos estaba de acuerdo en que volviera con él, pero a diferencia de mi madre, mi padre sabía cuanto lo amaba.
Se empeñaban en ganar la discusión, todos los días.
Ya fuera después de cenar o de comer. Me echaban de la cocina y mi madre pronunciaba esa frase que me sabía de memoria. <<No voy a dejar que esto se quede así. >>
¿Por qué? ¿Por qué no dejaban la situación en paz?
Si volvía a pasar sería mi problema, solo mío.
En los últimos meses había sabido calmarme. Y con toda mi fuerza de voluntad, salía a la calle con una sonrisa en la cara.
Una máscara que había ido perfeccionando desde pequeña, esa máscara que ponía en los malos momentos, tan fuerte que no se rompió, a pesar de todo el dolor que tenía dentro.
Pero esa tarde, me permití abandonar esa faceta de felicidad, dejando mostrar lo que sentía, lo que verdaderamente quería.
Llorar
Eso era lo único que me apetecía, gritar, llorar, correr lo más rápido posible, pegar patadas, destrozar cosas....solo quería desprenderme de toda la furia que llevaba dentro.
Las sillas de la cocina hicieron un estrepitoso ruido, dejándome claro que por hoy habían terminado de discutir.
Salieron los dos al mismo tiempo por la gran puerta de madera. Solían irse cada uno por un lado con una expresión enfadada, pero mi padre se detuvo al verme. Sentada en los últimos escalones con el rostro entre las manos.
-¿Te encuentras bien?
Pero la voz sonó muy lejana y lo último que recuerdo fue verlo todo de negro.
..........
Me encontraba muy bien allí, aunque no sabía muy bien en que sitio estaba. Seguía siendo todo negro, pero una suave brisa se deslizó por encima de mi cara, haciendo que sintiera cosquillas.
No sabía cuanto tiempo llevaba así. Tal vez semanas, meses...lo único que sabía era que no quería despertar o lo que fuese que tenía que pasar.
Entonces identifiqué un ruido como el abrir de una puerta, lo que no sabía era donde estaba.
Ni un poco de luz llegaba hasta mis ojos. Intenté mover la cabeza, pero me pesaba demasiado y temía despertar al intentarlo, por lo que me limité a prestar atención.
-¿Cuándo crees que despertará?
-No lo se. Lleva así dos semanas... ¿Y si no despierta?
-Despertará, no te preocupes.
¿Dos semanas? Entonces ¿qué me pasaba?
¿Estaba en una especie de coma? ¿O simplemente en un sueño mitad pesadilla?
Tenía que despertar, por su bien. Pero prefería quedarme en mi estado, calmada, no quería sentir ese peso que había llevado todos esos meses dentro de mí. Me sentía libre.
-Ese chico...no me acuerdo como se llamaba...ha venido a visitarla.
-¿Cuándo?
-Esta fuera, esperando.
-No quiero que la vea. Todo esto es por su culpa.
-Solo déjale un momento...
Pero ya no prestaba atención. Las voces cada vez se oían más fuerte, no sabía si estaba despertando o ellos estaban gritando. Pude sentir como me empezaba a doler todo, ¿qué había sido de esa calma y bienestar que había sentido?
Un cosquilleo recorrió mi columna y de repente abrí los ojos.
Todo era blanco y amarillo. Pero conforme pasaba el tiempo, pude distinguir sombras de personas que se movían que resultaron ser los sanadores.
Lo que más molestaba era sentir dolor constantemente pero no pude abrir la boca, ni moverme. Me pesaban los ojos, y cansada, los volví a cerrar.
Me encontraba en una pradera llena de flores y árboles de todos los tamaños.
El cielo era de un azul intenso, pero no se veia el sol por ninguna parte.
Sentía algo que me impulsaba a andar entre los árboles.
Comencé a andar con cuidado mirando a mí alrededor.
Los animales correteaban como si yo no estuviera delante, sin miedo; el río que atravesaba el bosque, tenía el agua más limpia y transparente que jamás había visto y los altos árboles no impedían que entrara la luz.
Era simplemente, perfecto.
¿Qué había sido de ese dolor y agonía?
Pero vi una cosa, que hizo que esos pensamientos desaparecieran.
A lo lejos, se podía divisar una luz con una potencia que nunca había visto.
Los rayos que salían de ella, enfocaban a todos los elementos del bosque dándole vida.
Y entonces, allí estaba.
Noté que el corazón se me paraba. Que dejaba de respirar y que esa luz que había visto no era nada comparada con él.
A pesar del tiempo, no había cambiado.
Sus ojos grises brillaban como nunca lo habían hecho y su cabello caía despreocupadamente por su frente.
Me quedé petrificada.
¿Qué hacía allí?
Pero fue él quien avanzó hacia mí. Despacio pero a la vez deprisa.
Colocó su mano cálida sobre mi mejilla.
-Te amo, Hermione.
-Te amo. Draco.
Y esa fuerza que había sentido antes me impulsó hacia la luz.
Dejándolo atrás mientras me miraba feliz. Y yo también lo era.
Había escuchado dos palabras; dos palabras que quería escuchar de su boca.
Y caminé hacia la luz sin miedo.
Posteadme que quiero saber vuestra opinion aunque sea mala.
Última edición por
•ηeReeα_|L/J|• el Sab Jul 05, 2008 6:50 am, editado 2 veces en total