Psss nada... Aquí con un desvarío de hace poco xD!
Es una tontería y no es mi mejor trabajo, pero por alguna extraña razón creo que es merecedor de subirlo al Foro xD!
Diganme ustedes =P
Bien, si importaba a él le interesaba una soberana mierda y si existía un límite, haciendo honor a su casa ya lo había rebasado y seguramente había prodigado las maldiciones de todo un mes o más en los quince minutos que le había tomado el recorrido desde su habitación en las mazmorras hasta su ahora habitual y alejado lugar en la mesa Slytherin.
En el trayecto había maldecido todo y a todos, desde el último de sus ancestros sangre limpia de cuya existencia conocía, hasta al mismísimo Lord Voldemort, pasando por el fundador de su casa hasta al bastardo viejo decrépito que estaba sentado justo en el medio de la mesa de profesores que se empeñaba en mirarlo con benevolencia.
¡Cómo lo odiaba!
¡Cómo odiaba que fuera tan difícil asesinarlo!
¡Cómo odiaba a cada uno de los presentes! ¡A cada uno!
Observar como todos charlaban, bromeaban y seguían con sus patéticas y normales vidas lo asqueaba, le daban náuseas, le repugnaba. Sentía un insano deseo de ver a cada uno de los presentes muertos, en ese mismo lugar a causa de su propia varita. Tal vez así lograría, después de eliminar a todos los alumnos del colegio, reunir el suficiente coraje para asesinar a Dumbledore.
- Malditos – Masculló por lo bajo.
Miró con odio como los de su casa, particularmente ese día, estaban muy activos, asquerosamente animados, como si fuera el mejor día de sus miserables vidas. Mientras él… ¡Todo era una mierda!
- ¡Malditos! – Gruñó.
Miró de nuevo la mesa de profesores y el viejo bastardo le guiñó el ojo. Draco Malfoy tensó la mandíbula y cerró los puños con fuerza apartando la mirada.
¡Se estaba burlando de él, lo sabía, se burlaba de su impotencia!
- Maldito, maldito – Respiró profundo. No podía perder el control, no ahí.
Su mirada vagó por el gran comedor sin ver a nadie, hasta que se detuvo en la mesa del lado opuesto a la suya. Miró con odio a los desagradables Griffindor que ese día, al igual que el resto de los bastardos, parecían más felices de lo normal. No, parecían mucho más. Frunció el ceño.
Su mirada se clavó en tres leones particulares. En ese preciso momento observó que Potter le susurraba algo al oído a Granger y esta instantáneamente desplegaba una sonrisa. En ese instante, en esos precisos segundos, sólo en esos en que una sonrisa aún es verdadera y llena de sinceras emociones, y no solo una mueca vacía en los rostros humanos… Por esos brevísimos segundos en que sus ojos acompañaron la sinceridad que solo por momentos posee una espontánea sonrisa, sus miradas se cruzaron y el Slytherin sintió como era dirigida hacia él, pura, sincera. Para que luego ella la dirigiera con naturalidad hacia Potter, como si nunca hubiera visto en su dirección, esbozando exactamente la misma sonrisa, pero diferente.
¿En realidad lo vio a él? Nunca lo sabría.
Draco se levantó en silencio y con andar aristocrático salió por la puerta del gran comedor, fue entonces que permitió a su azorado corazón latir a sus anchas y aparentando con la naturalidad de la que solo es capaz un Malfoy, continuó erguido su camino. Esbozando una furtiva sonrisa que nadie vio, y que respondía a la que había robado segundos atrás y a los sentimientos que no eran para él. Una verdadera.
Tal vez no todo era una mierda.
Muajajajajaja!! xD
¿Que tal?
Valió la pena?? xP
Comenten, comenten!! ^-^
Cya
♠ Dori ♠























solo Draco podría pensar eso.








