Aqui les vengo con un nuevo fic, que surgió de mi cabezita...
Es un RW/LM
xDD....Ron Weasley y Leah Musen( inventada por mi)....Leah Musen, es Avril Lavigne, para que se hagan una idea, la describiré como alocada, feliz, vivaz, pero sobre todo descarada.
La historia se basará en ellos dos principalmente, y en los tìpicos personajes creados por JK y otros de mi invención...
También escribiré sobre la gran batalla, y después de ella.
Creo que les podrá gustar, y cogerán gusto leyendola...
Sin más, les dejo el primer capitulo.
‘Hogar, dulce, hogar’
Como todos los años desde sus once primaveras, Ron Weasley preparaba su baúl para regresar de nuevo a Hogwarts.
El crepúsculo del atardecer caía sobre el pelirrojo, y su mejor amigo azabache, Harry Potter, coloquialmente conocido como ‘El Elegido’, ‘El niño que vivió’, y por las ediciones publicados por ‘El Profeta’, ‘El Preferido de Dumbledore, Su niño mimado…’…
Sabían de sobra, o por lo menos Harry lo sabía, que este año iba a ser diferente a los otros…Oscuros y terribles sucesos se cernían sobre ellos…Cada año era más y más difícil…
El año pasado, ya había tenido clases particulares con el Profesor Dumbledore, conocía los horrocruxes, su poder, lo que trataba de conseguir Voldemort, el pasado de este…
Aunque todavía desconocía si este año, volvería a recibir más información por parte del anciano Profesor, o por el contrario, se las tendría que apañar solo.
Pero a diferencia que su amigo, Ron, compartía la misma opinión que Harry sí, pero tenía el presentimiento de que este año sería diferente a los demás…Pero diferente, en los buenos aspectos…
Rubia………
La llamada de la Señora Weasley sobre que la cena, ya estaba servida, los sacó a ambos de su ensimismamiento y trabajosa labor.
-*-*-*-*-*-*-*-
A bastantes millas de la acogedora ‘Madriguera’, la familia Musen preparaba la mesa para cenar.
El padre de familia, Jack y su carismática esposa, Samantha, se encargaban de poner los vasos y los platos, mientras que por otro lado, el primogénito, Paul, se dedicaba a cortar unas verduras.
Su novia Natalie, charlaba animadamente con su futura cuñada, Leah, la hija menor de los Musen, sobre cosas de mujeres.
-Te queda fantástica esa mecha rosa Leah- le comentó Natalie
-¿Tú crees? A mi padre no le gusta ni ver, según él, soy demasiado joven para llevar este tipo de cosas…Mejor no le digo que me quiero hacer un tatuaje…-concluye con una sonrisa
-Sí, tu padre está un poco chapado a la antigua… ¿Ya has preparado tu baúl para Hogwarts?
-Sí, tengo unas ganas inmensas de volver, solo de pensar que mañana volveré a entrar en el expreso de Hogwarts…Se me ponen los pelos de punta…
-Ay…Qué daría por volver a Hogwarts de nuevo…-dijo Natalie, soñadora
-¡Oh vamos! ¿Y pasarte otro año estudiando? Debes de tener fiebre…-bromeó Leah
Y después de ese último comentario, la feliz familia disfrutó de una velada tranquila y serena…Aunque la verdad, Leah estuvo un poco ausente durante la cena, pues no dejó de pensar en él único chico que podía quitarle el sueño…
Pelirrojo………
*-*-*-*-*-*-*-*-
La mañana levantaba clara, dejando entrar así, los finos rayos del Sol por la casi inexistente ventana del ático, donde se ubicaba la habitación de Ron.
El moreno, a diferencia del pelirrojo, se encontraba consciente, mas con los párpados cerrados, disfrutando así, de el calor proyectado sobre su blanquecina tez y de la hermosa imagen de cierta pelirroja que le volvía loco, hará ya unos meses…
Los ronquidos de Ron, estropeaban un poco ese magnífico momento, pero tampoco duró mucho…
-¡Levantaros de una vez vosotros dos!-vociferó Hermione, irrumpiendo en el lugar-¡Ron despierta! ¡Tu madre dice que perderemos el Expreso!
Dicho esto, y muy a su pesar, Ron se incorporó y comenzó a vestirse. Ni siquiera se ducharon, pues ya no disponían del tiempo suficiente como para eso.
Unas apetecibles manzanas rojas fueron su único desayuno. Ya casi no quedaba tiempo, y como siempre, aprisa y corriendo, optaron por los polvos flu, que los condujeron hasta al estación 9 y ¾.
Ya se divisaba el humo de la locomotora, y al parecer, a la Señora Weasley se le pasó el enfado, y le dio a cada uno, unos abrazos de osos, típicos en ella. Se despidieron de ella y del Señor Weasley, y se encaminaron a dejar sus baúles y subir al tren.
*-*-*-*-*-*-*-
-Terrible….-susurró Leah, con las manos en la cabeza-…Paul eres un mal hermano…
-¿Qué? ¿Yo por qué?-inquirió el aludido, abriendo mucho los ojos
-Porque soy tu hermana pequeña, y los buenos hermanos no les dan alcohol a sus hermanas…
-¡Ah! ¿Lo dices por eso?.....Fue culpa tuya, tú me obligastes….Te advertí que luego te dolería la cabeza…-dijo despreocupado
-¿Dolerle la cabeza? ¿Pero que dices Paul?- preguntó Samantha, entrando a la cocina
-¡Nada!-respondieron sus retoños, como niños inocentes
Aún quedaban tres cuartos de hora, para que saliera directa a Hogwarts, por lo tanto, Leah subió a su habitación a ‘despedirse’ de sus preciados instrumentos.
El Colegia de Magia y Hechicería, no permitía ningún objeto muggle en el lugar, así que a menos que no estuviese en la Sala de los Menesteres, la rubia no podía disfrutar de su música…
El mayor sueño de Leah era ser cantante profesional. A su vera, tenía una buena voz, y su familia opinaba que cantaba de maravilla, y algún día, conseguiría realizar su sueño. Pero todavía le falta ese pequeño empujón….Ese apoyo que nadie conseguía transmitirle…
Acarició despacio su guitarra negra, con detalles en blanco, se sentó en la cama y, pensando en Ron Weasley, a quién iba dirigida esta canción, comenzó a afinar las cuerdas, consiguiendo así, una suave melodía.
Carraspeo para afinar sus cuerdas vocales y sin más preámbulos, empezó a cantar.
Waking up I see that everything is ok
The first time in my life and now it's so great
Slowing down I look around and I am so amazed
I think about the little things that make life great
I wouldn't change a thing about it
This is the best feeling
This innocence is brilliant, I hope that it will stay
This moment is perfect, please don't go away, I need you now
And I'll hold on to it, don't you let it pass you by
I found a place so safe, not a single tear
The first time in my life and now it's so clear
Feel calm I belong, I'm so happy here
It's so strong and now I let myself be sincere
I wouldn't change a thing about it
This is the best feeling
This innocence is brilliant, I hope that it will stay
This moment is perfect, please don't go away, I need you now
And I'll hold on to it, don't you let it pass you by
It's the state of bliss you think you're dreaming
It's the happiness inside that you're feeling
It's so beautiful it makes you wanna cry
It's the state of bliss you think you're dreaming
It's the happiness inside that you're feeling
It's so beautiful it makes you wanna cry
It's so beautiful it makes you want to cry
This innocence is brilliant, it makes you want to cry
This innocence is brilliance, please don't go Hawai
Cause I need you now
And I'll hold on to it, don't you let it pass you by
This innocence is brilliant, I hope that it will stay
This moment is perfect, please don't go away, I need you now
And I'll hold on to it, don't you let it pass you by
(Avril Lavigne=Innocence)
-Leah, es hora de partir-le informó su padre, asomando su cabeza por el hueco de la puerta.
La rubia, se levantó de inmediato y se encaminó hacia la puerta. Pero antes de irse pensó:
*-Puede que no pueda llevarme los instrumentos... ¿Pero quién dijo que no pueda llevarme mi reproductor de música? Al fin y al cabo, soy suficientemente inteligente como para engañar a Filch y a su estúpido detector…-*
Decidida, se acercó a la cama y escondió el reproductor en su bolsillo, con un simple y práctico hechizo empequeñecedor. Se miró una última vez en el espejo, se mesó su dorada cabellera, echó un último vistazo a su apacible habitación y siguió a su padre.
Los Musen eligieron la desaparición como modo de transporte hasta King Cross.
Ya maravillada, con tan solo ver el rojo color de la locomotora, Leah se volteó hacia sus padres y se despidió de ellos.
-Aunque no lo creas, te voy a extrañar-le dijo su hermano, mientras la abrazaba
-Yo también te voy a echar de menos, rubio de mi corazón-le contestó ella, emocionada
Con un simple hechizo locomotor, la maleta ‘volaba’ hacia el portaequipajes del expreso. Pero al ir a dejarla en su respectivo espacio, algo ocurrió……
*-*-*-*-*-*-*-*-
A diferencia de Ron; Harry, Ginny y Hermione, ya habían depositado sus maletas y se encontraban buscando un compartimento libre donde poder sentarse.
El pelirrojo acababa de dejar su maleta, se volvió y de repente, todo ocurrió muy rápido.
Colisionó con alguien que no esperaba ver, o no por lo menos en esos momentos…
Leah Musen, a causa del choque entre ambos, caía hacia el suelo, pero el pelirrojo pudo sujetarla a tiempo.
Un brazo se apoyó sobre la cintura de ésta, y con el otro libre, sujetó su maleta.
Como si fuera cámara lenta, Ron dejó la maleta con cuidado en el suelo, sin soltar a la rubia. Con sumo cuidado, tomó el brazo ahora ya libre, y lo pasó también por su cintura.
Poco a poco, la atraía más hacia él, y sus miradas se cruzaron en algún momento. Sus celestes cielos, chispeaban de la emoción. Eran conscientes de lo que iba a ocurrir. Eran conscientes de que cada vez estaban más juntos. Eran conscientes de que sus alientos casi se rozaban. Eran conscientes de que sus respiraciones eran agitadas. Eran conscientes de que su corazón iba a mil revoluciones por segundo……
Y saltó la chispa….Esa chispa que terminó de enamorarlos…
Sus labios ya casi estaban unidos, pero entonces…
-¡Venga Ronald! ¡El tren está apunto de salir! ¿Qué se supone que hac…?- interrogó Hermione, que acababa de asomarse por la entrada. Pero su pregunta se la llevó el viento, pues un fuego interno se apoderó de ella.
Ron, y Leah Musen (una slytherin, que levantaba pasiones) estaban a punto de besarse.
Gracias a Merlín, o eso pensó ella, pudo evitar que ocurriese.
Ron, se separó de ella al instante, y ahora era difícil distinguir su tez de su cabello. Y Leah, decepcionada y furiosa, le reprochó a Hermione:
-¡Tu siempre estropeándolo todo Granger!
Ambas chicas eran enemigas por excelencia. Ambas eran muy inteligentes, guapas y por qué no, el sueño de muchos chicos. Pero también era cierto que por todas esas cualidades, eran rivales en todo…Incluso por el pelirrojo…
Aún así, decidida, se acercó a Ron y le susurró al oído:
-Me encantaría encontrarme así contigo todos los días…Pelirrojo...
Ron se quedó estático, y no hubo pelo de su nuca que no se erizara al suave y placentero aliento de ella…
Río descaradamente y le guiñó un ojo. Y con ese aire altanero que la caracterizaba, subió al tren, y Ron, se quedó embobado mirándola…
*-*-*-*-*-*-*-*-
Ya era bien entrada la tarde, y el estómago de Ron pedía a gritos unos ‘superinchables’.
-¿Quieres hacer el favor de levantarte y comer algo del carrito? Los ruidos de tu barriga no me dejan concentrarme-le espetó la castaña, mientras leía un libro. Pero la verdad era que si podía concentrarse, solo que seguía molesta por el suceso acontecido anteriormente.
-Si insistes…-le respondió él, con una mueca
Ni siquiera habían llegado a Hogwarts y ya habían discutido. Después del encontronazo con Musen, no había parado de decirle todos sus defectos. Defectos que, en su punto de vista, todavía la hacían más especial.
¿Por qué simplemente no podía dejarlo en paz ni un momento? El año pasado, se comportó de igual manera cuando él salía con Lavender Brown. ¿Qué le importaba a ella, con quién salía o dejaba de salir? ¿Qué le importaba a ella la vida amorosa del pelirrojo? No lo entendía, aunque la respuesta era bien clara…
Hermione estaba enamorada de Ron desde finales de cuarto año…O eso creía ella, pues en realidad, Hermione no amaba a Ron, solo ansiaba tenerlo…Su único objetivo era fastidiar a Musen de cualquier forma, y esa era la vía más exacta…
Ron abrió la puerta de su compartimento y se dirigió hacia el carrito para coger sus dulces.
Acercó sus largos dedos hacia los ‘superinchables’ y éstos tocaron otros dedos finos y delicados, de una suavidad increíble…
Alzó su rostro y la vio de nuevo, bella y perfecta…
No lo pudo evitar, y no le importó en absoluto si le miraba descaradamente, algo inapropiado en un caballero como él…Tuvo que mirarla de arriba abajo para poder contemplarla y aunque fuera interiormente, alabar su belleza…
En esta ocasión, llevaba su pelo liso, de un rubio envidiable y de largura impresionante, pero había algo diferente en ella…Se había teñido una hebra de su cabello al color fucsia…Sin duda, le quedaba estupenda.
Sus brillantes ojos celestes, en los que le encantaba perderse…
Su pequeña y cuca nariz…
Sus apetitosos labios…Que le volvían loco…Solo pensaba en atraparlos de una vez por todas, en saborearlos y desear que solo fueran suyos…
Un leve maquillaje completaba su rostro.
Vestía con una camiseta de tirantes, larga hasta las caderas, con un dibujo de un micrófono, acompañada con una torera (chaqueta con mangas largas hasta la parte del pecho) amarilla, atada con un lacito.
Un pantalón pitillo negro, con una cadenas a los costados de los bolsillos, y unas all star (converses) amarillas.
Volvió a mirarla a los ojos, y pudo observar como se mordía el labio inferior y le dedicaba una mirada cargada de deseo.
-Puedes quedártelas tú, en realidad…-comentó Leah
-No, por favor. Cógelas tú-se las ofreció él, como todo un caballero
*Típico Gryffindor*……
-Si insistes…-cedió ella
No pudo evitarlo, su corazón actuó antes que su mente…Le acarició la mejilla y le alborotó más su cabello rojo fuego.
Él cerró sus ojos, y disfrutó de aquél magnífico momento…Deseando que nunca acabase…
-Adiós, pelirrojo hermoso-se despidió ella, ante la inquisitiva mirada de Granger
El pelirrojo se volvió, para observar que miraba ella con tanta aprensión…
Mierda……-balbuceó, en un susurro bastante audible
-Nos toca vigilar los pasillos-le dijo ella fríamente, sin dejar de mirar a Musen
-Ya lo sé, no soy idiota-le contestó él, enojado
*-*-*-*-*-*-*-*-
Leah, paseaba por los pasillos del expreso, pues ya se había aburrido de estar sentada, y la verdad era que, en esta ocasión, Luna Lovegood no se interesaba mucho en entablar conversación, estaba más que enfrascada en la lectura del Nº 326 del ‘Quisquilloso’.
Al parecer, las mordeduras de gnomos, con sus dones creativos, le resultaban mucho más interesantes que hablar sobre sus vacaciones con ella.
Leah Musen no compartía amistades con los de su casa, a menos que se hablase de chicos. Aparte de ellos, no tenía amistades con ninguna Slytherin de su curso, dado que todas eran las perritas falderas de Pansy Parkinson, y ellas dos, eran rivales desde que entraron a Hogwarts.
Sus amistades se encontraban repartidas por las demás casas. Ashley Williams, Diana Thomas(hermana melliza de Dean), los gemelos Weasley(ambos ex-alumnos), y Jazmin Williams(nueva este año, y prima americana de Ashley), (Gryffindors); Susan Bones,Ernie McMillan y Hannah Abbot, (Huplepuffs); Luna Lovegood y Padma Patil (Ravenclaws); Theodore Nott y Blasie Zabbini (Slytherins).
La rubia era simpática y extrovertida, ella poseía muchísimos más amigos, pero esos eran a los que más estimaba. Por no hablar de sus muchas conquistas…Y de todos sus amigos muggles, que había hecho durante todos los años que había estado de intercambio estudiando la lengua española.
Se dirigía al lavabo, a retocar su maquillaje y aprovechando, a ponerse su nueva túnica de gala, para comenzar un buen año en Hogwarts.
-¿Qué es eso que llevas en el bolsillo Musen?-inquirió Hermione Granger, quién justamente vigilaba ese pasillo
-Esto, es un reproductor de música. Los muggles utilizan estas cosas inepta, tú mejor que nadie deberías saberlo-le espetó ella
-Sé muy bien lo que es un reproductor de música, gracias-le dijo mientras le bloqueaba la entrada al baño
Harta de su actitud, la rubia se apoyó en la pared y le preguntó:
-¿Qué es lo que quieres ahora?
-No se pueden entrar aparatos no mágicos al colegio, me veo obligada a confiscártelo
Bufó exasperada, mientras Malfoy observaba la escena desde su compartimento.
-¿Tú a mí? ¿Y cuántas más?
-Es mi obligación como prefecta…-comenzó su perorata, pero fue interrumpida
-Es mi obligación como prefecta…-dijo, imitando su tono de voz-No me das ningún miedo Granger, y no te pienso dar el reproductor
-Entonces me veré obligada a usar la magia
-¡Ja! Atrévete y verás lo que te pasa-le desafió ella
Al mismo instante, las dos sacaron sus varitas, y Malfoy actuó de inmediato.
-¿Qué pasa aquí?-preguntó, saliendo de su vagón
-Piérdete Malfoy-espetó la rubia-Esto no va contigo
Él hizo caso omiso de sus palabras.
-¿Qué te crees que haces Granger? Los prefectos no pueden usar la magia contra los alumnos
-Veo que este año te has dignado a leerte el manual
-Yo leeré lo que me dé la real gana y cuando quiera-le dijo con desprecio-¿Qué pasa aquí?-preguntó de nuevo
-Aquí, tu amiga se las da de durita, y no me quiere entregar el reproductor de música
-Primero: no es mi amiga. Segundo: hace bien en no dártelo, yo tampoco lo haría. Y tercero: si se lo tendría que dar a alguien sería a mí, yo también soy prefecto, por si no lo recuerdas
-Yo tengo el mismo derecho a quitárselo-repuso ella, cada vez más nerviosa
-Si lo haces, yo me encargaré de fastidiar y castigar a Potter y a Weasley durante todo el año
Se instó el silencio.
-¿Qué pasa? Por una vez, ¿te has quedado sin argumentos? Me decepcionas sangre sucia…
Leah alzó el rostro, muy ofendida. Su madre era sangre pura, pero su padre era sangre mestiza.
-No te saldrás con la tuya siempre, Malfoy- y se marchó, sin objetar nada más
La rubia, que ya se disponía a entrar al baño, fue sujetada por la mano de Draco.
-¿Ya ni siquiera me lo agradeces? Te he librado de una buena Leah…
-No tengo nada que agradecerte, yo lo podría haber solucionado sin tu ayuda-le respondió, todavía dolida por su comentario
-¿Qué es lo que te pasa?-inquirió él, sin más rodeos
-Veo que sigues con los mismos perjuicios que siempre…Ni siquiera sé porque hablas con una sangre sucia como yo…
-¿Te ha molestado lo que he dicho? No pretendía ofenderte…
-Siempre lo haces, de una manera o de otra…Estoy cansada de esto Draco. Todos los años es lo mismo…Cuando estás con tus amigos, me tratas como basura, en cambio, cuando no tienes nadie alrededor que te ría las gracias, todo esta bien…
-¿Y qué esperabas? Sabes porque tengo que actuar así, y también sabes que nada me gustaría más que no hacerlo…Sabes el motivo Leah…
Claro que lo sabía…Sus padres lo obligaban a comportarse así con todo el mundo que no tuviera sangre pura…Tenía que aparentar, algo que en realidad dejó de ser hace muchos años…
Pero vivían tiempos difíciles, y el Señor Tenebroso ya estaba lo bastante enfadado con su padre como para darle más motivos…
-Lo siento-dijo al fin-Ya sé que no te gustaría comportarte así…
-Tú no tienes la culpa…Y siento hacerte pasar por todo esto…
-No importa, me basta con saber que no crees en todo lo que dices o haces…Y ahora, si no te importa debo ir a cambiarme, y tú deberías regresar…Parkinson se está poniendo celosa…
Volteó e hizo una mueca. No soportaba los celos de Pansy…
*-*-*-*-*-*-*-*-
El apogeo de la muchedumbre que se formaba al salir del tren la agobiaba, así que decidida, y con cuatro empujones a los de primer año, se apresuró a salir la primera del tren y saludar a su gran amigo el guardabosques.
-¡Hagrid!
-¡Leah! Vaya, estás guapísima…-le dijo mientras le daba un gran abrazo, que casi la deja sin costillas
-Gracias, yo te veo muy guapo también…
Hagrid se sonrojó al instante. La rubia se dedicó a reírse.
-Iré a verte en cuanto me sea posible, pero ahora me voy. No soporto a los mocosos de primero…
-Tú también lo eras hace seis años…
-¿Yo? No…Yo era especial-repuso ella con una sonrisa, mientras se marchaba
Cuando llegó a los carruajes tirados por thestrals, ya había alguien más esperando.
Se paró a la altura de Nott, y le dijo:
-Este año sigo sin poder verlos…Hola azabache-dijo, con una gran sonrisa. Se alegraba mucho de ver otra vez a Theodore
-Hola descarada-respondió él, con una pequeña sonrisa en su rostro
Theodore Nott, siempre había sido un muchacho, sombrío, inteligente y solitario. Por eso la gente no acostumbraba a hablar con él, ni siquiera a mirarle.
Aunque Leah era la excepción. Ella lo conocía bien, y sabía como tratarlo.
Viajaron juntos en el trayecto de Hosmade-Hogwarts. No hablaron de nada, pero se alegraban de volver a verse y estar juntos de nuevo. Tan solo la compañía de la rubia, bastaba para que Theodore sonriera, de vez en cuando.
Llegaron a la entrada del colegio, y allí estaba Filch esperándolos con su detector. Hasta se podía observar como sus pequeños ojos de gato brillaban de la emoción.
Theodore pasó sin problemas, y sin detenerse, siguió su caminó hasta el Gran Comedor.
Leah se acercó hacia Filch, y esté pasó su detector un montón de veces, hasta comprobar que no tenía nada con que detenerla esta vez…Su hechizo había funcionado a la perfección.
-No te preocupes Argus-dijo, mientras le palmeaba la espalda-Seguro que durante todo el año, tienes muchas ocasiones de pillarme con las manos en la masa…Estoy segura de que no has perdido el toque…y la Señora Norris tampoco…
Sin más preámbulos, pasó al lado de Filch, y al poner los pies en las primeras baldosas de piedra de Hogwarts, sé sintió plena y satisfecha.
-¡Hogar, dulce hogar!-exclamó, llena de dicha
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Y bienn? Acepto críticas y demás.....De todas formas, creo que terminara gustandoles
Si tienen alguna duda sobre el texto, me la ponen en un post.
Besotessss!!!!
Am! Se me olvidaba, les invito a este forito de HP:http://www.forohogwarts.com/forum.htm
Allí también podrán leer más fics míos y de gente que tiene mucho talento.
Ya ahora si nos les molesto mas!:)





