Capitulo VI: una verdad oculta (Parte V)Hermione salio corriendo hacia el tejado y en su camino le llego aquel aroma que tanto le caracterizaba a su muchacho misterioso y si lo pensaba bien a los hermanos Malfoy también, miro a su alrededor pero había demasiada gente para fijarse. Continuo su camino hasta aquel tejado donde podía hablar sin ser rechazada, se sentó y como no había nadie, se puso a contemplar la puesta de sol.
-Ya has venido.-decía Hermione sin mirar hacia atrás.
-¿Cómo sabias que estabas aquí? He sido muy sigiloso.
-Si, es cierto pero tu olor te delata.
-¿Mi olor?
-Si, es muy característico, solo conozco a dos personas aparte de ti que lleven ese perfume y no creo que pertenezcas a la familia Malfoy.
-Tengo un regalo para ti, me gusto mucho el mío.
-¿Un regalo para mi?-En ese momento giro la cabeza y tomo una cajita, la cual abrió, era un pequeño anillo de oro blanco (el oro blanco apenas tiene valor, esta por debajo del oro y la plata y por encima del cobre, aun sigue siendo bastante caro).-Pero esto es muy caro, no puedo aceptarlo.
-Recuerda que no vale lo mismo en este mundo.-Hermione lo coloco en el collar, junto al anillo de Draco.
-Oye, puedo contarle a Ginny y a Luna todo lo relacionado contigo y conmigo, ya se que dijimos de no contar nada pero es que son mis amigas y no puedo mentirlas.
-¿Son de mucha confianza?
-Si lo son, te lo aseguro.-Dijo dándole un beso en la mejilla “postiza” y marchándose por donde había venido hace un rato.
-De nada mi querida Hermione.-Decía el muchacho con su verdadero rostro al descubierto.
Hermione se apresuro en busca de sus amigas para contarle todo aquello que no podía contar antes. Entro en el Gran Comedor, busco a su amiga en la mesa de grifffindor, todos la miraron con cara de odio y decepción. Hermione saludo por cortesía a Neville y a los hermanos Weasly que le devolvieron un saludo un tanto seco, agarro a Ginny del brazo y luego en la mesa de rawenclaw y atrapo a Luna, las arrastro hasta el baño de Mirttle la llorona, sabia que allí no habría nadie (¿Quién querría hacer sus necesidades con un fantasma al lado llorando?).
Una vez dentro, les contó todo lo ocurrido con Draco y el chico misterioso, con Draco y las vacaciones, las dos muchachas estaban estupefactas, era increíble, querían hacerle miles de preguntas cuando oyeron a Mirttle hablar para sí.
-Otra vez escabulléndose a hurtadillas ese Malfoy.-Todas miraron por la ventana.
-¿A dónde ira a estas horas?- Pregunto la pelirroja.
-Ni idea, no hace mas que infringir la normas todas las noches.-Mirttle se desesperaba cada vez que le veía salir, le odiaba porque le hacia la vida imposible a Harry. Seguían mirando para ver si descubrían adonde se dirigía, cuando divisaron la figura de Hermione saliendo, no se habían percatado que hacia rato que no estaba allí, había cambiado y eso se notaba ahora nadie sabia lo que pensaba, era sigilosa como Draco, con la excepción de que ella todavía mantenía su corazón puro.
La figura de la castaña se difuminaba conforme se iba alejando.
Hermione intentaba averiguar donde pasaba las noches, desde aquel “incidente” en la habitación con Pansy, dio por sentado que todas las noches las pasaba con ella. Fue adentrándose en la oscuridad, no veía nada todo estaba demasiado y encima no se le había ocurrido llevar su varita, siguió caminando hasta que tropezó con una roca, con tan mala suerte que fue a parar al lago, era lo suficientemente profundo como para empaparse entera. Hacia mucho frío, todo él iba entrando hasta sus huesos, no podía mas se desplomo, un muchacho salido de la nada la recogió, la traslado al escondite del sauce llorón, una vez allí la deposito, la cubrió con unas cuantas mantas, necesitaba mucho calor, el muchacho recostó su cabeza en un sillón verde, cayendo en los brazos de Morfeo. Llevaba tres horas durmiendo cuando Hermione se despertó, al principio no sabía donde se encontraba a causa de todas las mantas que no la dejaban ver, poco a poco llegaron a su mente todos los recuerdos de lo acontecido la noche anterior, se despojo de todas las mantas y poco después se acerco hasta su salvador.
-Draco, cómo puedes ser tan bueno a veces y cambiar tanto….- Tomo una de las mantas y se la coloco, se acerco a sus labios y le beso, Draco le contesto el beso, la muchacha tenia muy claro que lo hacia en sueños pero no le importo.
Eran las siete de la mañana, Hermione se desperezaba en su cama, se sentía realmente mal, le dolía demasiado el pecho pero no le tomo importancia y con una gragea de licerina en el cuerpo se marcho al comedor.
Draco despertaba, tenia un raro sabor de boca, era como si algo o alguien hubiese tocado sus labios, miro hacia la cama donde debería haber estado Hermione, se había marchado y dejado allí tirado con aquella manta; sonrió al pensar que Hermione le había besado, salio del escondite hacia el castillo.
Hermione termino de desayunar, como de costumbre a esas horas no había así gente, al salir del comedor choco contra alguien.
-Deberíamos dejar de encontrarnos así.
-Alan, buenos días.
-Buenos días, Hermione.
-Oye, podemos hablar.-dijo Hermione muy seria.
-Si, claro.-Respondió dubitativo.
-Vamos a un sitio mas seguro.
En un sitio más seguro.-Quiero saber si eres tú quien hablo con Draco estas vacaciones.
-¿Cómo?
-No me mientas se que fuiste tú, tu olor te delata y tus ojos son los mismos.
-¿Y Draco? Podría haber sido él.
-No, rotundamente no, él me odia.
-Esta bien de acuerdo, a ti no puedo mentirte.
-¿Por qué no me los contaste antes?
-Por mis padres.
-¿Pero esta encerrado en Azkaban?
-Si, pero mi padre biológico no y no quiere que le pueda quitar el puesto a su hijo legitimo y pos su fuera poco Voldemort me busca. No quería ponerte en peligro te quiero demasiado.
-¿Qué?
-Nada olvídalo.-Seré bocazas se dijo así mismo.
-¿Sientes eso por mi? Pero no lo entiendo si acabo de volver. No lo entiendo.
- Ya se que acabas de volver pero ya me gustabas antes, no te he podido olvidar y ahora… eres como una flor, frágil porque te hieren fácilmente y fuerte porque sigues adelante pase lo que pase.
-Yo…esto…
-No digas nada, solo responde si o no, ¿querrás salir conmigo?
Aquella pregunta pillo por sorpresa a Hermione, que no sabia muy bien que decir.-Si, claro.- Nadie nunca le había expresado sus sentimientos de un modo tan dulce, poco a poco se acercaron el un al otro, era un beso muy distinto al del tejado, este era dulce y un poco torpe y el otro era mas frío, mas salvaje y con mucha experiencia.
-Ya es tarde, tenemos clase.
-Si, es cierto, adiós Alan.
-Adiós, mi amor.-
Antes de salir por la puerta de la habitación en la que se encontraban se dieron un pequeño beso. Según salió la castaña de la habitación, una figura salía de entre las sombras.
-¿Has hecho lo que te pedí Alan?
-Si pero no entiendo porqué quieres engañara.
-Todavía no es el momento de que me conozca.
-¿por que yo?
-Eres el único en quien confío.
-…
-¿Qué?
-Hermione estaba muy feliz cuando le hablaste. ¿Tú la quieres?
-Solo quiero que sea feliz para que su caída sea mas dura.
-No has contestado a mi pregunta.
-No la quiero, es cierto que hace mucho fue una parte muy importante de mi vida pero ahora solo es un estorbo del que debo librarme para que mi corazón descanse.
-Yo creo que solo te perjudicas pero tú sabrás. ¿Estas seguro de que no te importa que salga con ella?
-….- gruño.
-Pero….
-Ni pero ni nada, déjalo ya.
-De acuerdo, por cierto no llegas tarde a clase.- dijo entre risas.
-Mierda.- dijo mirando el reloj.
El muchacho llego justo a tiempo, no quería perder ningún punto ni para su casa, ni para su habitación.
Snape entraba por la puerta y ya estaba tomándola con la pobre Hermione, ni aun ahora que pertenecía a su casa se le ablandaba el corazón. Comenzó dando la clase como habitualmente hacia pero un pequeño ruido le hizo girar la cabeza, Dumbledore había aparecido detrás de él con su habitual sonrisa.
-Queridos alumnos solo venia para informales de que esta noche se celebrar un baile de disfraces, como tenéis que probaros los vestidos mágicos, pasareis por unos probadores en vuestras habitaciones y según sean vuestras almas elegirá unos colores, los cuales tendrán un significado, por lo que solo tendréis esta clase y os marchareis a prepararos.
-Creo que olvido algo….
-Las parejas.-Dijo Neville
-Si, es cierto, gracias. Cada uno bailara el ultimo baile con su pareja de habitación.-Dicho esto se marcho igual que había venido.
-Me ha dado una magnifica idea.- Todos lo alumnos miraron con cierto miedo al profesor de pociones.-Puesto que vais a tener mucho tiempo, quiero que me hagáis un informe sobre todas las posibilidades de pociones que se pueden sacar sobre la planta Maetaecoulatus, cada unos con su pareja de baile.
Todos se quejaban de lo malo que era, no podía haber elegido otra plantita, esa era de las que más pociones se podían sacar.
Sonó el timbre y todos lo alumnos salieron muy contentos, excepto como era de prever la clase de pociones.
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Capitulo 7 (primera parte) Un baile un tanto desastrosoPor favor dejen Rewiews que si no siento que mi fic no merece la pena y lo dejo porque sin ellos no se si merece la pena o no seguir escribiendo
Se aceptan criticas constructivas