por bigi » Mié Jun 10, 2009 1:46 am
Capitulo 2 Los recuerdos
-Mione ¿vos estabas con Draco cuando el tren fue atacado por los dementores? -pregunto Harry.
-¿Con Malfoy? ¡Estas loco Harry! ¿Qué tengo que ver yo con esa serpiente? –dijo indignada la chica.
Harry no siguió con el tema. Todo era muy extraño; la reacción de Mione era muy rara.
Últimamente siempre defendía al rubio y Harry sospechaba hace rato de una relación entre ellos. -Estará fingiendo- pensaba el muchacho -no… era real- lo dijo hasta con odio como antes, como hace un año atrás.
Cuando llegaron a la plataforma nueve y tres cuartos había un montón de magos esperando a los alumnos. El ataque de los dementores había corrido como pólvora.
-¿Están bien chicos? ¿Están todos bien? -pregunto asustada la Señora Weasley.
-Si -contestaron todos al unísono.
-¡Estábamos todos tan preocupados! Hermione cariño allá están tus padres dijo Molly.
La castaña corrió y se abrazó a sus padres quienes se acercaron y saludaron a Harry y a los Weasley para luego despedirse. Harry se fue con los Señores Weasley, ya que había sido invitado por Molly a quedarse con ellos hasta encontrar trabajo y ver cual sería su futuro.
En el bosque…
Todos los mortífagos llegaron al redil, fueron acomodados en especies de habitaciones formadas en la ladera de una montaña; eran como cuevas donde se encontraban cobijas para dormir.
-¡Que asco! bienvenidos a la vida de mortífagos -dijo Zabini.
-Podría haber un baño -acotó Pansy
-Si, con un yacuzzi -rió Zabini.
Draco no decía nada. Se acostó en unas cobijas. No podía parar de pensar en su castaña, en lo que le había hecho, en sus súplicas, en como Hermione le suplicaba que no lo hiciera, en su decisión de salvarla; de protegerla, él la amaba; la amaba más que a su vida. Se lo demostraría aunque Hermione nunca se entere. Se consolaba pensando que ella también lo había amado y que hubieran podido ser felices; sí, felices, si su maldito padre no lo hubiera obligado a ser un mortio, si no hubiera tenido que lanzarle un hechizo desmemorizante a la chica, para que no lo siguiera; para que no se arriesgara por él; para protegerla. Sentía sus besos, su aroma, su cuerpo, era devastador, pero él tenía que poder, lo tenía que hacer por ella, tenía que terminar con Voldemort, lo iba a matar con sus propias manos, iba a liberar a Potter del trabajo y lo iba a hacer por la castaña. Con estos pensamientos se quedo dormido.
Al día siguiente tuvieron una reunión con el Señor tenebroso. Draco se encontró con su padre, su madre y con Snape. Todos rendían pleitesía al amo y este les encomendó la primera misión que consistía en arrasar un pueblo de muggles que según Voldemort, estaba lleno de sangres sucias. Tendrían que organizar el plan a llevar acabo para el fin de semana siguiente, Lucius sería el cabecilla; una vez escuchado las órdenes del amo todos se retiraron.
-Draco -lo llamo una voz conocida.
-Si profesor o, tengo que llamarlo Snape -ironizó el chico.
-Da igual ¿Tú te encuentras bien? No te veo feliz de mortio -le preguntó el profesor.
-Estoy muy bien. Ansioso por liquidar a esos inferiores -contesto el rubio.
-Pues no lo parece. Si necesitas algo sabes que cuentas conmigo para lo que sea -le dijo el profesor.
Draco se fue sin responder. Era increíble pero Snape se preocupaba más por él que su padre.
Le debía mucho al profesor. También se enteró que en una discusión en la que Lucius casi mata a su madre, Snape se interpuso para protegerla. Lucius -ese maldito- pensó Draco. No lo llamaba padre si podía evitarlo, lo odiaba, y también iba a acabar con él. Por su culpa y por sus estupideces había pasado tanto tiempo lejos de Hermione, sin conocerla, si lo hubiera hecho antes, si en ves de insultarla la hubiese tenido antes. No paraba de pensar pero ya no había remedio, y sólo podía recordar este año vivido; este único año por lo cual valió la pena nacer. Si por tenerla, por amarla -como pude ser tan estúpido y despreciarla sólo por mandato de Lucius- no dejaba de repetirse.
En Hogwarts
Snape se retiró a Hogwarts a cumplir con su espionaje, (para Voldemort) cuando llegó tuvo una charla con Dumbledore.
-pasa Severus -dijo el director
-Master, vengo a informarle. Este fin de semana se atacará un pueblo muggle, pero no pude enterarme de cual. El encargado es Lucius, lo siento director.
-¡Por Merlín! hay tantos pueblos ¡es imposible saber cual!
-Lo se director, va a ser una matanza.
-¿Y los nuevos mortífagosos como están? -pregunto el anciano
-Malfoy esta raro. No lo vi muy de acuerdo con ser mortífago, tal vez pueda sernos de utilidad, no se por que, pero desde que el año pasado estuvo con Granger ya no es el mismo.
-Si, me he dado cuenta. Siempre supe que Draco era un chico atormentado por un funesto padre. El compartir con Granger, el estar enamorado de ella, le ha hecho cambiar su forma de pensar -dijo Dumbledore.
-¿Enamorado de Granger? Eso sí no lo sabía -dijo Snape
-hay Severus, tu eres muy inocente para cuestiones del corazón. Draco Malfoy está enamorado de Hermione Granger y la Señorita Granger también está enamorada de él -dijo el director con una risita en la boca.
Capítulo 3 La matanza.
-Hay Severus tu eres muy inocente para cuestiones del corazón, Draco Malfoy está enamorado de Hermione Granger y la Señorita Granger también está enamorado de él -dijo el director con una risita en la boca.
Los días iban pasando rápidamente, Lucius tenía todo dispuesto para el plan de ataque - iban a caer como moscas- decía riendo. Draco permanecía encerrado en su pieza, pero cada tanto iba a hablar con Lucius, quería saber cual era el pueblo a atacar,
-Mierda ni siquiera se como se llama el pueblo dónde vive Hermione, se decía preocupado.
El día llegó. Esa noche atacarían, iban Lucius, Bellatrix, Snape, Draco, Zabini., Pansy, Nick; eran la comitiva de ataque.
En el pueblo Town Dried
En una casita pintada color blanca, de grandes ventanales llenos de plantas y flores se encontraba la familia Granger.
-Hija que suerte de tenerte con nosotros nuevamente, decía la señora Jane.
-Mami es tan lindo estar en casa, tengo tantos planes para trabajar y seguir estudiando.
-¿Sabes? Creo que podré entrar a trabajar al ministerio junto con Harry y Ron ya que el director Dumbledore nos ha hecho una carta de recomendación a cada uno. Ya sabes que mis promedios son los mas altos. Seguro que yo entro y si no fuera así, no tardaré en encontrar trabajo, dijo la castaña.
-Hija, no me importa que tipo de trabajo hagas, sólo quiero que no sea arriesgado, ya bastante me asusté con lo del tren, apropósito ¿por que estabas sola en ese vagón? le pregunté a Harry y no supo contestarme.
-Es que no recuerdo mami, creo que me golpee la cabeza porque hay cosas que recuerdo muy bien pero otras que no se; no logro recordar. Esta noche iré a ver a Harry, quiero hablar del asunto a ver si logro recuperarme.
-De noche hija no me parece.
-Tranquila mami, luego Harry me acompaña de regreso -dijo la castaña riendo.
-Si es así no hay problema. Nadie como Potter para cuidarte -dijo Jane riendo también.
La noche llegó. Los mortios se dirigían al pueblo. Al llegar Lucius, Bellatrix, y Snape se separaron, todos iban atacando distintas calles, cada casa dónde mataban a sus ocupantes era señalada con la Marca Tenebrosa; Snape, que se separó del resto tomando una callecita oscura, aprovecho la situación y se desapareció hacia Hogwarts.
-Master, Master -gritaba llamando al director.
-Acá estoy Severus ¿Cuál es el pueblo?
-Town Dried -dijo Snape desapareciendo hacia el pueblo nuevamente.
Los mortifagos atacaban por todas partes, les gustaba primero hacerlos sufrir con un crucio, para luego liquidarlos con el avada kedavra.
Llegaron a una casita blanca. Dos adultos estaban escondidos dentro de un placard aterrados. Lucius entró con Draco, al ingresar a la vivienda se separaron, el hombre fue hacia la parte alta.
-¡Valla, valla! -dijo Lucius a los gritos -si son los asquerosos muggles padres de la sangre sucia Granger ¿donde está la perra de su hija? -el matrimonio no contestó.
Draco, que escucho las palabras de su padre, subió las escaleras desesperado, gritando.
-¡No lo hagas! ¡No lo hagas!
Pero al llegar, Lucius luego de lanzarles unos crucios, los remato con un avada kedavra a cada uno de los padres de la castaña.
-¡No! -grito el rubio.
-No seas cobarde Draco -le dijo el padre y salió ufano a poner la marca tenebrosa en la casa.
Draco se acercó al matrimonio. La mamá estaba agonizando. El rubio la abrazó y le preguntó con desesperación donde estaba Hermione.
-Ella esta bien -dijo Jane -se fue a la casa de Harry, cuídenla por favor.
El rubio le prometió cuidar a su hija. Al oír esto la mujer murió.
Había muchos ruidos y voces, Draco se quedo abrasado a la mujer cuando la vio.


NUEVO FORO: Solo fics EXITOSOS Y TERMINADOS.
Para sentarse a leer a sabiendas que existe un final.