Disclaimer: bueno los personajes no son mios, son de una rubia multimillonaria y de una multinacional así que
Sin más disfruten.
Capítulo 1. Preparativos.
Sábado en la noche. Dormitorio de las chicas. Edificio Gryffindor.
Una castaña de ojos marrones se prepara para la asistir a la última fiesta que se realizara en el colegio que por 7 años fue su hogar. Es el último sábado que estará en la escuela compartiendo con todos sus amigos. El fin de semana anterior había sido el baile de graduación formal con las parejas, fotos, vestidos de gala y todas las formalidades de lugar, la fiesta que se iba a realizar esa noche era la juerga organizada por los estudiantes, de la que solo unos pocos profesores sabían y menos aún intervenían en estas, después de todo los chicos necesitan divertirse.
Esta era la fiesta que todo estudiante de último año espera desde que comienza el bachillerato, donde el alcohol, la comida y alguna que otra sustancia exótica corre de mano en mano sin la supervisión de los profesores o prefectos. Claro esta que nuestra castaña amiga es ajena a todo esto, ella es la prefecta perfecta, la mejor estudiante de su promoción, favorita de los profesores y la que mejor comportamiento ha tenido desde que entro al internado Hogwarts. Para ella esta solo una fiesta que organizan todos los años para los graduandos. Ella no es mucho de asistir a fiestas no le gustaban pero esta fiesta la recordaría por el resto se su vida… o por lo menos durante buena parte.
La mencionada castaña se encuentra peleando a cada minuto más desesperada con su indomable cabellera, no por nada le decían cabeza de arbusto entre otros apodos poco agradables que le dedicaban los snobs del colegio.
-Me rindo- decía con hombros caídos, doloridos y cansados por el esfuerzo que le representaba intentar domarse las greñas- Necesito ayuda… llamare a mis refuerzos ¡¡GINNY!!... ¡¡GINNY!!
-Deja de gritar Mione- se escucho una voz hablar mientras la puerta de la habitación que la castaña compartía con otras chicas se habría dándole paso a una pelirroja de ojos chocolates- ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Dónde está es fuego? Y lo más importante ¿Dónde escondiste a los bomberos sexys?
-Ginny que cosas dices. Estás loca. Si en mi cuarto hubieran bomberos sexys ¿crees que te llamaría?
-Mala amiga.
-Ha!! mejor déjate de tonterías y ayúdame con mi cabello si? Ya sabes que solo te obedece a ti y a mi estilista.
-Y entonces por que no utilizaste tus ventajas como prefecta y pediste un permiso para ir con tu estilista. Pero en fin tienes suerte que yo este aquí ¿Qué harías tú sin mí?
-Pues no me peinaría.
-Ja ja ja mejor deja la comedia barata que no te queda y vamos al baño.
-¿Al baño?
-Si, ya sabes que en ocasiones como esta el baño se convierte en el cuartel general de la belleza- decía mientras tomaba a la greñuda… quiero decir a la castaña de la mano y la sacaba al pasillo rumbo al baño.
-Ah!!... si cierto y sus generales son mis compañeras de habitación- decía poniendo cara de resignación.
-Si son pesadísimas cuando se les alborota lo snob y fashion.
-Pues antes no te caían tan mal, pero como ‘’Lav-Lav’’- decía con cara de fastidio- esta saliendo con tu hermano.
-Es que no se que le vio.
- ¿A tu Hermano? Pues él es alto, tiene buena pinta, es simpático, los ojos azules y es un buen deportista, atlético…
-Ok, ok, ok ya se que sueltas ríos de baba por mi hermano, no tienes que alabarlo con tanta vehemencia. Me refiero a que le vio él a ella, es que es tan… ella.
-Oye, que yo no boto la baba por tu hermano, si reconozco que en algún momento lo hice pero es era cosa de niños. Y con lo de que le vio tu hermano a Lavender, pues ella es simpática cuando se lo propone, no es fea y es popular y coqueta y eso a los chicos parece gustarle.
-Ajá si, no me cambies el tema, con que cosa de niños y dígame señorita Granger, ya que es usted tan adulta quien le gusta?
- A… a mi… nadie- por que lo preguntas- decía la greñis con la cara roja casi, casi llegando al rojo tomate perfecto.
-Ajá! Así que si te gusta alguien, pero no es mi hermano, Hermione Jane Granger me cuentas ahora mismo quien es el que te quita los suspiros.
-Ginebra Molly Weasley que no me gusta nadie pero que terca eres- ella decía que no pero el rojo de su cara decía que si le gustaba alguien y la pelirroja no se iba a quedar con la incógnita.
-De acuerdo te creo, bueno pero ahora a lo importante vamos al cuartel para arreglarte para la fiesta- pero ella ya estaba pensando en un plan para descubrir quien era el amor imposible de su amiga, por que para que no le dijera ni el nombre de pila debía ser imposible.
Al entrar en el cuartel, las dos chicas fueron recibidas por la mezcla de los olores de diversos productos utilizados para embellecernos aún más. Perfumes, maquillaje, productos para el pelo, varios y que por motivo de ser tantos no se me antoja de describirlos.
-Chicas, prepárense que aquí les traigo el plato fuerte- la pelirroja hizo las presentaciones antes de introducir a Hermione al santuario de la belleza. Todas las chicas que anterior mente estaban concentradas ayudándose entre si, acudieron sorprendidas al ver a la prefecta en sus dominios ya que esta no era mucho de esas cosas.
-Vaya, vaya, vaya- dijo una voz al fondo- miren a quien tenemos aquí- a medida que se acercaba la chica dueña de esta voz las demás se apartaban para darle el paso- a miss perfección Granger- cuando llego hasta el frente Hermione pudo reconocer a la perfección a la dueña de aquella voz tenía que escucharla todas las mañanas.
-Lavender- dijo la castaña greñuda a modo de saludo.
-Debo entender que el motivo de que estés aquí, es por que asistirás a la fiesta de esta noche.
-Si, estoy aquí por eso, pero si no quieres ayudarme no tienes que ser tan… tú- se defendió la castaña al ver que la rubia obviamente oxigenada la quería hacer menos, ya que se encontraba en su territorio.
-Para nada querida, claro que te ayudaremos, después de todo es la última fiesta a la que asistiremos como compañeras y no quiero que te vayas pensando que soy una mala persona- obviamente que la rubia oxigenada no podía ser más hipócrita por que no le daban las tres neuronas activas que tenía, pero aún así la castaña acepto y se pusieron manos a la obra- chicas por favor ayúdenme con nuestra prefecta preferida.
Cualquier otra chica hubiera estado prevenida con la actitud de Lavender ya que a pesar de ser compañeras de cuarto, no eran buenas amigas y a la rubia le importaba poco el recuerdo que se llevara de ella Hermione, pero como Ginny estaba con ella, confío en lo que le harían, su pelirroja amiga no permitirían que la dejaran echa un payaso. Sin embargo mientras preparaban a Hermione para lo que seria una metamorfosis Lavender salía del baño al pasillo y hacia una llamada un tanto sospechosa.
-Tenemos un problema- dijo a modo de saludo la ‘’rubia’’- Granger asistirá a la fiesta así que habrá que tener cuidado… no, no creo que sospeche nada, imagínate que vino a mí en busca de ayuda con su imagen creo que por fin la monja quiere divertirse… no tampoco creo que sepa que clase de fiesta es, pero creo que lo descubrirá, por si las dudas búscale una distracción, nos vamos a divertir mucho esta noche- la rubia termino con la llamada y volvió al baño para seguir con la castaña, bien que hacía falta ayuda para combatir ese arbusto que tenía por cabello.
La transformación de Hermione tardo algunas horas, pero el resultado valió la pena, no es que haya quedado como portada de revista, eran un grupo de adolescentes que aunque tuvieran conocimientos y cierta experiencia, no eran profesionales, pero aún así la castaña ex –greñuda hacia que las miradas masculinas voltearan a mirarla… o lo haría en cuanto llegara a la fiesta. Después de agradecer a las chicas por su ayuda tanto Hermione como Ginny volvieron al dormitorio de la primera para buscar que ropa se iba a poner la ex –greñuda para la fiesta, pero después de varios minutos de infructuosa búsqueda y tras revolver y sacar cada pieza del guarda ropa de Hermione sin encontrar nada apropiado para el nuevo look dela castaña, Ginny exclamó:
-Eres increíble, te ocupaste de organizar el baile de graduación, de dar el discurso final y de ayudar a cuanto comité lo necesitara, y me dices que ¿no tienes nada preparado para asistir a la más importante fiesta del año?
-Si lo tenia, pero apenas lo viste lo descartaste, descartaste toda mi ropa de hecho, se que mi ropa no es muy de tu gusto pero si quieres que valla a la fiesta tenemos que decidirnos por algo.
-Mione, cariño no es que no me guste tu ropa, es que esta demasiado anticuada. Lo primero que haremos cuando salgamos de aquí será renovar tu guardarropa, por Dios tus padres son ricos mujer deberías usar algo de ese dinero para tu imagen.
-Si Ginny, renovaremos mi guardarropa siempre y cuando sea de mi gusto.
-De acuerdo pero mejor será que nos concentremos en encontrarte algo hoy… ¡Ya se! Espérame aquí- decía la pelirroja mientras salía de la habitación con una sonrisa de triunfo en los labios.
Al volver traía un vestido en las manos al verlo la castaña pareció reconocerlo.
-Ah no, Ginny no ese vestido no.
-Pero por que no Mione, piénsalo es fabuloso, glamoroso y te lo has medido sinceramente te queda mejor que a mí.
-Pero es que es demasiado ajustado para que yo lo use, me sentiría muy incomoda con algo tan ajustado.
-Mione… por favor deja de ser tan remilgada, después de un par de minutos ni lo sientes.
-Pero es que yo…
-Chicas- de repente la castaña fue interrumpida por una voz familiar. Lavender-. No pude evitar escuchar su conversación- como no, si es una chismosa reconocida y con carnet- y tengo una solución para tu problema, si lo que tienes en miedo por que no estas acostumbra, unas chicas y yo nos reuniremos en la habitación de Alicia para relajarnos antes de ir a la fiesta si quieren pueden venir con el vestido puesto y ves que tal.
A Nuestra inteligente protagonista le pareció extraña tanta amabilidad, pero como se había estado comportando tan bien con ella últimamente, decidió creerle y asistir junto con Ginny a la famosa reunión. Pero lo que ella no sospechaba era el plan que tenia Lavender para con ella dos una vez estuvieran solas.
Continuará…
Pues bien he aquí mi intento, si has leido todo esto... que paciencia
Lara Cullen
bigi
Up Side Down**
Amuralu
EXAMPLE

Clienta no. 32 


















