Hola a tod@s aqui les dejo la primera coincidencia, pero antes saludar a:Olga: Hola mi niña, gracias por pasarte sé que estas cansadita... un beso linda y pasate cuando puedas... tq.
reyweasley: Hola jeje me alegra mucho que te pasases por aqui... espero que te guste... besos.
Y ahora les dejo que lean...Primera coincidencia: En el parque
Ron, uno de los jóvenes londinenses con mayor proyección de futuro gracias en parte a su acaudalado padre, maldecía a diestro y siniestro soltando sapos y culebras por sus tentadores labios, mientras daba patadas a la rueda de un despampanante descapotable beige. La culpa la tenía Cormac como siempre. Miles de veces había pensado en cambiar de mejor amigo, pero Cormac era un compañero de juerga excelente y eso suplía cualquier otro defecto. Ron dejó de golpear el coche y frustrado se pasó la mano por su rojo cabello. Se suponía que un coche tan exclusivo como ese no debía dejarle tirado a la primera de cambio, pero este se había permitido el lujo de hacerlo y precisamente en el peor momento. Ron casi enterraba la luz azul de sus ojos entre los parpados mirando al coche con resentimiento. Se quitó la chaqueta, corría el mes de Junio y empezaba a hacer calor a pesar de que había llovido la noche anterior. Se arremangó las mangas de su camisa de seda azul y sacó con rabia el teléfono móvil de su pantalón.
- Maldita sea, este trasto es una mierda Cormac.
- ¿Qué dices? Es un último modelo, me costó una pasta – Protestó su amigo al otro lado.
- Exacto es una mierda de último modelo. Acaba de dejarme tirado en un parque que ni aparece en el mapa de la ciudad, en medio de un barrio sucio y horrible… ¿Sabes? Deberías venir a buscarme – Le exigió sintiendo un repelús sacudir su cuerpo cuando recorrió la zona con los ojos.
- ¡Estás loco Ron! Tengo una reunión en media hora, apáñatelas.
Ron frunció los labios y cerró de golpe el teléfono sin despedirse de su amigo.
Cormac le había prestado el coche aquella tarde porque tenía una cita con una chica y el suyo estaba en la estación de limpieza y aun no habían terminado con él. El pelirrojo miró su exclusivo reloj de pulsera…
- ¡Maldita sea! Llego tarde – Exclamó volviendo a patear la rueda del descapotable.
Al poner de nuevo su pie en el suelo metió el zapato en un charco y lo sacó lleno de barro. Ron cerró los ojos y respiró lenta y profundamente intentando serenarse. Pero estaba demasiado enfadado y la hiperventilación no causaba el efecto deseado. De pronto notó caer algo frío sobre su espalda, se giró y pudo ver como una chica con una larga, espesa y enmarañada cabellera cobriza estaba metida en un charco empapada y se levantaba con dificultad, después de haber caído en él con su bicicleta.
- ¡Oh Cielos! Lo lamento – Dijo la joven que estaba hecha un desastre, mojada y cubierta de barro.
- ¡Que lo lamentas!... ¿Sabes cuanto me ha costado esta camisa? Es de seda natural – Vociferó el pelirrojo que notaba como su mal humor iba en aumento.
La joven lo miró con la boca abierta estupefacta ante lo grosero que estaba siendo aquel chico, era un idiota engreído. Su camisa tenía apenas un par de manchas del lodo que había salpicado con su caída, sin embargo ella estaba calada hasta los huesos.
- ¿Sabes? No suelo caerme a propósito de las bicicletas y mucho menos en los charcos para ponerme como una sopa…
- Pues deberías mirar por donde vas ¡Maldita sea! – La interrumpió Ron mientras se tiraba del hombro de la camisa y se retorcía como un gusano para ver el alcance de la tragedia.
La muchacha de cabello castaño abrió la boca aun más indignada, y luego entrecerró los ojos y apretó los labios furiosa.
- Oye ¿porqué no haces algo útil y me dices cuando demonios pasa un maldito taxi por aquí?... Llevo más de media hora aquí tirado y no ha pasado ni uno… ¡Ni uno solo!... ¡Por el amor de Dios! ¿Es que acaso vivís en la jungla?
Hermione intentó controlar su furia hacia aquel estúpido y repelente niño rico, y preguntó.
- ¿Tienes mucha prisa?
- Eso no te importa, pero sí resulta que tengo bastante prisa – Contestó el pelirrojo de malos modos.
- Pues si quieres te presto mi bicicleta – Añadió ella con una sonrisa maliciosa en los labios.
Los azules ojos de Ron chispearon de rabia mientras levantaba el labio superior a modo de desprecio.
- ¿Te estás riendo de mí?
La chica arqueó las cejas desafiante.
-¡Hermione! – La voz de un muchacho hizo que los dos se girasen hacia él.
- Hola Harry – Saludó ella.
- Te volviste a caer… esta máquina endiablada acabará contigo algún día si sigues empeñada en montarla – Añadió Harry sacando la bicicleta del charco - ¿Algún problema Hermione? – Preguntó al notar la tensión que había entre los dos jóvenes.
- No, ninguno. A este tipo se le ha quedado parado el coche y busca un taxi.
- Pues mala suerte tío, por aquí pasan muy pocos taxis no es una buena zona. Deberías llamar por teléfono a uno, será más rápido.
- ¿Tú quién eres? – Preguntó Ron mirando atónito al muchacho moreno y con gafas que lo observaba con una sonrisa amigable en los labios.
- Harry Potter y ella es Hermione Granger… ¿Y tú eres…? – Se presentó alargándole la mano.
Ron se abstuvo de estrecharla porque Harry se había manchado de lodo al recoger la bicicleta de su amiga.
- No veo el motivo por el que daba decirte como me llamo – Atajó Ron.
Hermione miró con resentimiento al pelirrojo y Harry al notar el motivo por el cual no le daba el apretón, se encogió de hombros y sin darle mayor importancia se limpió la mano en el pantalón dejándolo en él sendas manchas de color marrón. Ron se giró dándoles la espalda, sacó nuevamente su teléfono móvil y llamó a un taxi.
- Vayámonos Harry, aquí no hay nada mas que hacer – Apuntó Hermione con la rabia hacia el pelirrojo hirviendo en su interior.
El joven se giró de nuevo y los contempló mientras se alejaban de él. Harry llevaba la bicicleta de la chica, y ella luchaba desesperadamente por despegar la camiseta mojada que se empeñaba en ceñirse a su cuerpo. Ron sonrió y rodó los ojos.
Hermione caminaba junto a su amigo sin decir nada, estaba furiosa. Harry había decidido no iniciar una conversación sobre lo sucedido porque veía como su amiga prácticamente echaba humo por las orejas.
- Su nombre… - Musitó Hermione - ¿Cómo si nos importara?
Harry abrió entonces la boca para comentar algo al respecto, pero no le dio tiempo de hacerlo porque Hermione volvió a hablar de nuevo.
- Es un idiota… ¿Qué se cree?... Odio a esa gente… ¡Ahhhhh! – Gritó de pronto, Harry dio un respingo – Si pudiese ahora mismo le diría cuatro cosas a la cara… ¡Que demonios! – Exclamó y se dio la vuelta repentinamente caminando hacia Ron a grandes zancadas, dejando a Harry clavado en el suelo sin atreverse a detenerla.
Ron miró nuevamente su reloj, resopló y se rascó el cogote. Hacía casi una hora que debía estar con su cita de ensueño. Levantó la vista, y al hacerlo vio como Hermione avanzaba a pasos agigantados plantándose delante de él con las mejillas tan rojas que parecían a punto de estallarle.
- Eres un idiota redomado, un ser estúpido e insufrible… La gente como tú me da asco – Levantó el dedo índice amenazante - y te digo una cosa chico desconocido del que ni siquiera me apetece saber el nombre, ¡Este mundo sería maravilloso si gente como tú no estuviese en él!
Los ojos pardos de la muchacha adquirieron en un solo instante cientos de matices diferentes. Tomó aire y lo expulsó de una sola vez, aliviada por haberle dicho a ese engreído las cuatro cosas que necesitaba. Orgullosa de sí misma, se giró dispuesta a alejarse nuevamente de él.
- Mi nombre es Ron Weasley – Dijo el pelirrojo con voz seca.
Hermione se detuvo y sin girarse añadió.
- Eres un idiota redomado Ron Weasley – Y se marchó igual que había llegado, a grandes zancadas.
Ron esbozó una sonrisa mientras veía como la joven seguía luchando incansablemente por separar la terca camiseta mojada de su delgado y bien formado cuerpecillo.
Eso es todo, aqui quedo la primera. Como dije no van a ser muy largas, mas o menos seran como viñetas grandecitas... no sé como definirlas... algun capitulo sera un poquitin mas extenso...
Espero os haya gustado.
Subire la otra la semana que viene, porque quiero publikar antes el capi 34 de SO.
Besos infinitos.
Maria.
2ª COINCIDENCIA pulsa aquí