Hola!!
Pozz aqui volviendo con
Otro de mis one-shot xD
Espero les gute y pozz
Dejen sus comentario
y me dicen que tal esta (=
Sentía como la lluvia me empapaban entera. Alcé la cara al cielo dejando que las gotas resbalaran por mi rostro mezclándose con mis lágrimas, Gota por gota, dolor por dolor. Las sentía fría, lo único sobresaliente del frío eran las tibias gotas que escurrían por mis muñecas, bajando por mi mano y llegando al suelo, mezclándose con el agua trasparente dándole un matiz rojizo. Sentí como las heridas palpitaban en mi mano, un agudo pinchazo rodeaba los bordes pero estaba aturdida, aturdida por aquel dolor que sentía. Me estremecí violentamente no a causa del frío sino de ese “agujero” que sentía.
Grite, grite con todas mis fuerza cayendo al piso, derramando mas lagrimas, lejos del castillo, lejos de todo. Creí en muchas cosas, sobre todo en tus palabras, juraste, prometiste estar ahí pero no lo hiciste. Prometiste no dejarme pero ahora era el dolor del abandono el cual me recorría, el cual me había llevado a dejar que la sangre saliera de mis venas. Nunca pensé que habíamos llegado tan lejos con solo deseo de volver donde habíamos empezado todo y como todo poco a poco se fue perdiendo.
Éramos tan diferentes, eras frío y yo calidad, aun así sabíamos casi todo uno del otro, nos queríamos o al menos eso creía yo. Sigo diciendo que fui ilusa al creer cosas que jamás fueron. Siempre lo supe, en el fondo sabia que llegaría el momento en que me dejaras, en que ya no te vería más, en que todo lo vivido se iría al cajón de los recuerdos de nuestras mentes, lo que no creí es que hubiera sido de forma tan cruel.
- Jamás te vallas – me dijiste mientras me tenían entre tus brazos.
- Jamás me dejes – susurre mientras me pega al calor que amenaba de tu cuerpo
- Lo prometo –
Unas simples palabras que resonaban una y otra vez en mi mente, que me recalcaban que te había perdido pero jamás se pierde lo que nunca se tuvo. No te podía pedir nada porque no tenías responsabilidad alguna conmigo, no me podías dejar porque jamás estuvimos juntos, creí que al menos mi amistad era importante para ti pero no fue así.
- Debes dormir –
- Tu siempre quieres que duerma –
- Debes…Vamos, descansa –
- ¿Te quedas conmigo?- Asentiste y te recostaste a mi lado. Te abrasé fuertemente
- Así no te vas –
- No me quiero ir – lo susurraste mientras me abrazabas
- ¿Seguro, segurito? –
- Seguro – me abrazaste mas fuerte y besaste mi mejilla
- Te quiero –
- Y yo a ti –
Cuantos “te quiero” te creí, cuantas cosas me hacías sentir con solo un roce de tu piel con la mía. Sentía felicidad con solo hablar contigo, mi mundo se caí a pedazos pero tú siempre estuviste dándole algo de luz para que siguiera viva. Muchos criticaron eso, éramos conciente del daño que nos provocábamos mutuamente, muchos dijeron “déjalo”, siempre escuchaba el “no merece que te preocupes por el, ni que lo quieras” pero seguí hay aguantando cada partícula de dolor que había, tratando de mantener la luz para que las nubes no destrozaran mas mi corazón.
- ¿Cómo quieres importar si no te das importancia? – tu voz sonaba represiva y me mirabas serio, aun borracha, dolían tus actos mas que tu palabras
- Porque para mi yo no valgo nada – era una respuesta poco coherente.
La lluvia caía por mi rostro, mi cabello, veía el agua rojiza alrededor de mis muñecas.
¿Ahora me miras?
Cuando estaba totalmente destrozada por el dolor, que no sabia como saciar, tal vez si solo me hubiera limitado a observar, sin acercarme, sin hablar, hubiera sido mejor porque ahora ver tu rostro en cada sueño que tengo es inquietante y me atormenta mas y mas, porque quisiera poder decirte todo lo que sentí cuando estabas a mi lado, decirte lo que me pasaba cuando me decías “te quiero”, decirte lo que sentía con cada distanciamiento y lo mas duro no es que puede ser que todo eso haya sido una gran mentira de tu parte sino que el encontrarte cada segundo cruzando alguna que otra mirada, aun estremeciéndome y sintiendo al agudo dolor del “agujero” en mi pecho cada vez que aparece es mas inquietante que verte en mis sueños, cada vez que intentaba volar, poder olvidar todo de una vez, volvía a caer pero esta vez sin alas.
Mi visión se nublaba poco a poco aun con lágrimas saliendo de mis ojos, observando como el charco se agrandaba.
Aun en sueños deseaba que tu rostro desapareciera para evitar aquel dolor que sentía.
Sabia que estaba con amigos, con gente que me quería pero el abandono, tu abandono, dolía, mas dolía el hecho de tus promesas incumplidas, seguí sintiendo aquel cariño por ti, aunque escuchara constante el “superlo” o el “puede que sea lo mejor” te necesitaba a mi lado, no por el hecho de que te quisiera mas de la cuenta, ni por lo que sintiera, sino porque eras mi amigo y me sentía “querida” a tu lado.
Los recuerdos me atormentaba en la agonía de la lluvia: tu sonrisa, tus besos, tus caricias, tus palabras, tu compañía, tu rostro, tu querer.
Podía verlo todo desde cierta distancia, me veía recostada en el suelo del campo de Quidditch con el charco rodeándome, veía a mis amigos correr hasta donde estaba, te veía a ti mirando desde lejos.
Camine y me puse al lado de mi amiga que intentaba reanimarme, me hinqué a su lado poniendo mi mano sobre la suya en un intentó que dejara de hacerlo, las veía llorar, todo parecía extraño velaba cada noche sus sueños, sin dejarlas como había prometido, te volvía a ver en los pasillos pero ya no sentía nada, no estaba el dolor, no estaba el “agujero” en mi pecho ni tu rostro en mis sueños atormentándome, ni siquiera resonaba tu “te quiero” en mi mente.
No se si para ti fui o soy algo importante aun pero para mis amigos lo fui, lo soy y seguiré siendo pero el dolor fue mucho mas grande que todo, jamás encontré la salida ya que nunca supe donde me encontraba, jamás volví a tener la fuerza suficiente porque me la arrebataste toda, nunca volví a ser la misma luego del dañó que causaste. Nunca supe lo que era el “te quiero” de tus labios porque me dejaste y aun parada bajo la lluvia supe que todo había acabado, que ya no estarías presente, podía ver que ya no seria lo mismos. Estaba ahí pero jamás me viste. Inundada con todo ese dolor sabiendo que jamás te tuve y jamás estuviste obligado a cumplir nada de algo que jamás existió.
Fui ilusa, fui soñadora, fui masoquista pero jamás dije una mentira con lo que sentía.
Nunca tuvimos algo, porque nunca fuimos nada.



100%SLASHER! 