Un ataque de inspiración que me dió y pss los invito a leerlo =D!
Por Favor
Por Favor
Por Favoooooooorrr xD!
Si??????
Es cortito por si no les gustan los OneS taaaaaaaaaan largos xD!
Weno, espero algunos comen por lo menos U-U
Antes de que se pierda en las profundidades del Foro jajaja xD
Ahí les va!!!
Sonrisa Furtiva
***
El triunfo, al fin la victoria que tanto ansiaba. Después de batallar y planear estrategias para conseguirlo, desplegar comandos, aplastar gusanos. Al fin tengo lo que siempre ambicioné, todo lo que podía pedir alguien con mi apellido y mi familia. Gané. Ojala la victoria fuera más dulce.
Tanto tiempo a pasado y cuando busco en mis memorias, en los momentos cumbres de esta historia; a mi mente solo llegan las imágenes de ese día, las imágenes de ella, solo de ella. El entorno es borroso e insignificante, completamente irrelevante en comparación con lo que en ese momento sucedía, todo lo que no fuera su imagen ahora me parece vago e indefinido.
Recuerdo haberlo observado todo. Desde mi privilegiada y segura posición tenía una vista perfecta de ella, de todo lo que le sucedía, de cada movimiento, respiración y pestañeo.
Ese momento quedó grabado en mi memoria, cincelado en una parte desconocida de mí, que por alguna razón no he podido olvidar, pero se que está ahí, lo siento. El tiempo se detuvo en el instante en que la vi. Ya no había Aurores ni Mortífagos, no había un bando bueno ni uno malo, ella no estaba de un lado y yo del otro. Todo se resumía al hecho de que ella estaba ahí. Muriendo.
Yo solo miraba, miraba sin hacer nada y en silencio. No iba a hacer nada, yo sabía cual era la posición que debía ocupar y también sabía que si ella moría iba a ser una victoria para el Señor Oscuro… El Señor Oscuro.
Y él estaba de mi lado.
Ella estaba consiente, era obvio, rodeada como siempre de sus adorados amigos, el salvador Potter y el incompetente Weasley. Por el movimiento de su pecho se notaba que respiraba con dificultad, su cuerpo estaba lleno de moretones y magulladuras, sus rodillas estaban llenas de sangre coagulada y su labio inferior sangraban al igual que la profunda herida que tenía en el pecho, su sweater de delgadas rayas de colores estaba teñido de un carmesí amorronado por la suciedad de sus prendas. Su mejilla izquierda estaba manchada de sangre, tal vez de ella, tal vez de alguien más, tenía un corte horizontal a lo largo de la mandíbula que se desviaba ligeramente hacia su mejilla derecha. Su cabello estaba suelto y revuelto. Sus extremidades se convulsionaban ligeramente, aviso seguro de que su muerte se aproximaba.
Podía presenciar los patéticos intentos de sus amigos por salvarla, por detener la hemorragia, pero esta no estaba dispuesta a ceder. Su semblante a pesar de todo era calmo, tranquilo, apacible; demostrando el autocontrol que siempre tuvo sobre sí misma. Solo una vez pude ver esos ojos llenos de desconcierto y confusión.
Yo continuaba observando sus movimientos, me di cuenta que Potter le decía algo, pero no presté atención, estaba demasiado comprometido con mi causa, con examinar detenidamente su condición y esperar. Ella cerró los ojos y sonrió levemente, intentó asentir con la cabeza, pero al instante frunció el ceño, seguramente por el dolor de sus heridas. Su cuerpo comenzó a convulsionarse más violentamente. El momento casi llegaba y mientras sus amigos gritaban como imbéciles en busca de ayuda, supongo. Ella me miró.
No pensé que me miraría. No esperaba que lo hiciera, en ningún momento imaginé que ella advirtiera mi presencia. Yo también la miré y sentí como mi sangre por un segundo fluyó más rápido de lo normal, solo por un segundo. Ella levantó un poco el brazo izquierdo en mi dirección, sus dedos sucios y marcados temblaban, en ese momento Weasley lo notó y tomó su mano, como si ella hubiera estado buscando su contacto.
La vi cerrar sus ojos y abrirlos al cabo de varios segundos, los ojos que antes reflejaban tranquilidad y dominio de sí misma, ahora brillaban, brillaban por la humedad que los comenzaba a invadir, noté que comenzó a balbucear y al igual que yo sus amigos la miraron detenidamente y dejaron de chillar como idiotas. Su delicado y ahora pálido cuerpo se convulsionó una vez más y apretando los ojos y a pesar de la distancia a la que me encontraba pude escucharla decir.
-Dra… Drac…
Tragó saliva, abrió los ojos y sonrió. Mirándome. Luego los cerró e inclinó la cabeza hacia la izquierda, de entre sus pestañas cerradas salió brillante una gota, que se perdió en las sombras y no volvió a abrir los ojos, su cuerpo dejó de convulsionarse y su pecho dejó de subir y bajar. Dejó de respirar.
Increíblemente en ese segundo mi mente rememoró unas semanas atrás y me encontré a mí mismo con esa castaña, que ahora yacía a metro de mí sin vida, entre mis brazos. Inhalando el sobrio aroma que despedía su cuerpo y degustando el delicioso sabor de sus labios. Luego evoqué su mirada en ese instante, llena de confusión, su iris de color miel y sus pupilas negras estaban dilatadas. Mirándome, nuevamente. Fue la primera vez que me miró con algo diferente a odio.
Y como aquella vez, la contemplé, la miré ahí, tendida, tan pálida, tan muerta. Tan solo la miré como había estado haciendo todo ese tiempo. Nada más.
¿Hubiera sido diferente? ¿Cuántos destinos serían distintos ahora? Si no hubiera muerto ese día ¿Las cosas hubieran cambiado? ¿El desenlace hubiera sido otro?
Posiblemente. Tal vez Potter no hubiera salido corriendo estúpidamente en busca de una venganza desesperada y suicida, y no hubiera sido asesinado. Tal vez hubiera derrotado a Voldemort. Tal vez todos los Mortífagos estarían en Azkaban. Tal vez yo no sería ahora el que ocupa el lugar del Señor Tenebroso.
Si no se les hubiera escapado de las manos a Potter y a Weasley. Tan solo si ella no hubiera muerto.
¿Cuánto habría cambiado la vida de un Malfoy una simple sangre sucia?
Tanto tiempo a pasado y cuando busco en mis memorias, en los momentos cumbres de esta historia; a mi mente solo llegan las imágenes de ese día, las imágenes de ella, solo de ella. El entorno es borroso e insignificante, completamente irrelevante en comparación con lo que en ese momento sucedía, todo lo que no fuera su imagen ahora me parece vago e indefinido.
Recuerdo haberlo observado todo. Desde mi privilegiada y segura posición tenía una vista perfecta de ella, de todo lo que le sucedía, de cada movimiento, respiración y pestañeo.
Ese momento quedó grabado en mi memoria, cincelado en una parte desconocida de mí, que por alguna razón no he podido olvidar, pero se que está ahí, lo siento. El tiempo se detuvo en el instante en que la vi. Ya no había Aurores ni Mortífagos, no había un bando bueno ni uno malo, ella no estaba de un lado y yo del otro. Todo se resumía al hecho de que ella estaba ahí. Muriendo.
Yo solo miraba, miraba sin hacer nada y en silencio. No iba a hacer nada, yo sabía cual era la posición que debía ocupar y también sabía que si ella moría iba a ser una victoria para el Señor Oscuro… El Señor Oscuro.
Y él estaba de mi lado.
Ella estaba consiente, era obvio, rodeada como siempre de sus adorados amigos, el salvador Potter y el incompetente Weasley. Por el movimiento de su pecho se notaba que respiraba con dificultad, su cuerpo estaba lleno de moretones y magulladuras, sus rodillas estaban llenas de sangre coagulada y su labio inferior sangraban al igual que la profunda herida que tenía en el pecho, su sweater de delgadas rayas de colores estaba teñido de un carmesí amorronado por la suciedad de sus prendas. Su mejilla izquierda estaba manchada de sangre, tal vez de ella, tal vez de alguien más, tenía un corte horizontal a lo largo de la mandíbula que se desviaba ligeramente hacia su mejilla derecha. Su cabello estaba suelto y revuelto. Sus extremidades se convulsionaban ligeramente, aviso seguro de que su muerte se aproximaba.
Podía presenciar los patéticos intentos de sus amigos por salvarla, por detener la hemorragia, pero esta no estaba dispuesta a ceder. Su semblante a pesar de todo era calmo, tranquilo, apacible; demostrando el autocontrol que siempre tuvo sobre sí misma. Solo una vez pude ver esos ojos llenos de desconcierto y confusión.
Yo continuaba observando sus movimientos, me di cuenta que Potter le decía algo, pero no presté atención, estaba demasiado comprometido con mi causa, con examinar detenidamente su condición y esperar. Ella cerró los ojos y sonrió levemente, intentó asentir con la cabeza, pero al instante frunció el ceño, seguramente por el dolor de sus heridas. Su cuerpo comenzó a convulsionarse más violentamente. El momento casi llegaba y mientras sus amigos gritaban como imbéciles en busca de ayuda, supongo. Ella me miró.
No pensé que me miraría. No esperaba que lo hiciera, en ningún momento imaginé que ella advirtiera mi presencia. Yo también la miré y sentí como mi sangre por un segundo fluyó más rápido de lo normal, solo por un segundo. Ella levantó un poco el brazo izquierdo en mi dirección, sus dedos sucios y marcados temblaban, en ese momento Weasley lo notó y tomó su mano, como si ella hubiera estado buscando su contacto.
La vi cerrar sus ojos y abrirlos al cabo de varios segundos, los ojos que antes reflejaban tranquilidad y dominio de sí misma, ahora brillaban, brillaban por la humedad que los comenzaba a invadir, noté que comenzó a balbucear y al igual que yo sus amigos la miraron detenidamente y dejaron de chillar como idiotas. Su delicado y ahora pálido cuerpo se convulsionó una vez más y apretando los ojos y a pesar de la distancia a la que me encontraba pude escucharla decir.
-Dra… Drac…
Tragó saliva, abrió los ojos y sonrió. Mirándome. Luego los cerró e inclinó la cabeza hacia la izquierda, de entre sus pestañas cerradas salió brillante una gota, que se perdió en las sombras y no volvió a abrir los ojos, su cuerpo dejó de convulsionarse y su pecho dejó de subir y bajar. Dejó de respirar.
Increíblemente en ese segundo mi mente rememoró unas semanas atrás y me encontré a mí mismo con esa castaña, que ahora yacía a metro de mí sin vida, entre mis brazos. Inhalando el sobrio aroma que despedía su cuerpo y degustando el delicioso sabor de sus labios. Luego evoqué su mirada en ese instante, llena de confusión, su iris de color miel y sus pupilas negras estaban dilatadas. Mirándome, nuevamente. Fue la primera vez que me miró con algo diferente a odio.
Y como aquella vez, la contemplé, la miré ahí, tendida, tan pálida, tan muerta. Tan solo la miré como había estado haciendo todo ese tiempo. Nada más.
¿Hubiera sido diferente? ¿Cuántos destinos serían distintos ahora? Si no hubiera muerto ese día ¿Las cosas hubieran cambiado? ¿El desenlace hubiera sido otro?
Posiblemente. Tal vez Potter no hubiera salido corriendo estúpidamente en busca de una venganza desesperada y suicida, y no hubiera sido asesinado. Tal vez hubiera derrotado a Voldemort. Tal vez todos los Mortífagos estarían en Azkaban. Tal vez yo no sería ahora el que ocupa el lugar del Señor Tenebroso.
Si no se les hubiera escapado de las manos a Potter y a Weasley. Tan solo si ella no hubiera muerto.
¿Cuánto habría cambiado la vida de un Malfoy una simple sangre sucia?
***
Y????
Que les pareció??
Conmenten, comenten xD!
♠ Dori ♠










