por GmaBellamy » Mié Dic 02, 2009 9:17 pm
Hola chicas wapaz¡¡¡
creo que no lo habia dicho mi nombre es Gema¡¡
aqui estoy de nuevo pero ahora con un one shot¡¡se que tengo un fic inconcluso,
lo siento no ha sido mi intencion, Culpen a CHIMEL que mato a mi musa¡¡¡¡ xD
En fin, me surgio una nueva idea
Obvio es de mi pareja favorita
aclaraciones:
*Es un AU
*Es lemon (mi primer lemmon :S)
*Es un Dramione
Humm... ke maz ke maz?¿?¿?
creo ke ez todo¡¡
se aceptan criticas, quejas, abucheos, y tomatazoz Oki¡¡
Dedicatoria:
A ti hermosa CHIMEL, gracias por betearlo y gracias por que he aprendido mucho de ti y de tus Fics
y a ustedes keridas lectoras son incres¡¡
Disclaimer: Todos los personajes y lugares pertenecen a J. K. Rowling, no son de mi invención”
ahhh ze me olvidaba como es lemmon contiene escenas de sexo explicito ehh
Leanlo bajo zu responsabilidad
¿De verdad tenias tanto trabajo?
Pase por tu oficina después de comer con Ginny “No te preocupes, puedes tener una tarde de chicas” me dijiste un día antes con una sonrisa en los labios. Estabas solo, sentado frente a tu laptop. Theo se marchó en cuanto terminó su jornada; en cambio, tú decidiste quedarte, argumentando tener mucho trabajo. Tu expresión era sería y la sonrisa borrada. Había una taza de café ya frío sobre el escritorio, de verdad estabas muy concentrado.
En cuanto me viste entrar, arranque una sonría de tus labios, me esperabas; Te llamé para saber a que hora te esperaría para cenar, dijiste que se tenías mucho trabajo, preguntaste si me era posible pasar por ti, y yo encantada accedí. Después de darte un tierno beso en los labios, me senté en tu escritorio y crucé mis piernas comenzando a hojear una revista que estaba encima de algunos papeles. Me aburrí muy rápido y decidí pasear por tu oficina.
Guardé silencio, solo te miraba; Me encanta verte trabajar, mirar tu cara llena de seriedad cuando escribes, tus ojos grises clavados en la pantalla, cuando te peinas hacia atrás el cabello con una mano, rascas tu barbilla antes de implantar una medida… Nunca pensé que hacer el plano de un centro comercial fuera tan emocionante. Siempre creí que ser arquitecto era muy aburrido, tú demuestras todo lo contrario. Amas tu profesión, tanto como yo a ti.
¿Recuerdas el día en que nos conocimos?... Estaba con Ginny, mi mejor amiga, en una cafetería; Conversábamos, como lo hacíamos todas las tardes después del trabajo, cuando entraste. Llevabas un pantalón negro, una camisa blanca fuera del mismo; Tu cabello platinado un poco revuelto y tu fiel compañera bajo el brazo: Esa laptop
Tomaste asiento delante de nosotras, mi amiga no dejaba de mirarte y hablar de ti; para mi no eras más que un hombre cualquiera de Londres ¡Que equivocada estaba! Te pusiste a trabajar, tenias un café en la mano izquierda y con la derecha manejabas la computadora. Después de apreciarte por un rato, nos dispusimos a irnos.
Tome mi bolsa y camine hacia la salida: al pasar por tu lado (como si el destino lo quisiera) tropecé con el borde de la alfombra que cubría el piso de la cafetería; golpee tu mano izquierda y derramaste tu café sobre la computadora ocasionando un pequeño corto.
Ginny se moría de risa y tú, casi te querías arrancar el cabello; En tu rostro se podían leer muchas emociones: Enojo, desesperación, ira y un poco de tristeza. Me disculpe, estaba dispuesta a pagar lo que costara, al mirarme por unos segundos, el rostro te cambio repentinamente… Me dedicaste una sonrisa radiante, mostrando tu dentadura perfecta, dijiste que no me preocupara, que los accidentes suelen pasar y cosas así.
Recuerdo las palabras exactas:
-“¡Lo siento tanto! ¿Cómo podré pagarte?” -dije mirando tus hermosos ojos grises.
- “Ahora que lo dices... si hay una manera en la que me puedes pagar”- contestaste fingiendo pensar. Te mire con un poco de desconcierto, nunca paso por mi cabeza aquella ‘forma de pago’- “Sal conmigo” –pronunciaste sin rodeos…
-Estoy muy cansado y estresado -me sacaste de mis recuerdos-. Tengo que entregar el proyecto el viernes.
Volví mi rostro y sonreí, camine hasta colocarme detrás tuyo mientras seguías trabajando, mis manos jugaron a modo de masaje en el cuero cabelludo y las sienes; Después me dedique a masajear tu cuello, hombros y espalda bien formada, hasta que conseguí que te recostaras hacia atrás con los ojos cerrados, tomaste mi cara entre tus manos y la acercaste hacia tu rostro.
-Te amo –susurraste.
-Como yo a ti –murmuré.
Acerqué mis labios a los tuyos, era un beso maravilloso. Sin separar tus labios de los míos, viraste tu silla, me tomaste de la cintura y para sentarme en tus piernas; Profundizaste aquel beso apretándome más contra tu cuerpo, enredé mis dedos en tu cabello y acerque tu rostro al mío. Sentí tu mano acariciando mi espalda, bajando suavemente por la línea de mi columna, llegando a mi trasero, apretándolo, no puede evitar dejar salir un gemido
Cuando te levantaste de la silla, enredé mis piernas a tu cintura, dejaste de besarme un instante para mirar el sofá, y después el escritorio. Observé tú sonrisa traviesa, a la cual correspondí con otra igual. Con una mano apartaste todo lo que había en tu escritorio: Papeles, bolígrafos, tu taza de café y tu laptop yacían en el suelo, para colocarme sentada encima de él y besarme el cuello
Desabrochaste mi blusa, botón por botón; Mientras yo, aflojaba tu corbata. Besaste mis labios y fuiste bajando lentamente hasta llegar a mis senos. No sé como, te deshiciste del sostén sin que me diera cuenta, igual no me importaba. Yo me dedicaba a desabrochar tu camisa con desesperación, para terminar arrojándola lejos, así podría a acariciar tu torso perfecto.
Sentí tu mano debajo de mi falda, acariciando mis muslos suavemente me hacías vibrar de placer; aflojé tu cinturón y desabroche el pantalón, me tomaste de la cintura y ceñiste mas mi cuerpo al tuyo, pude notar tu erección cerca de mi pierna.
Al regresar a mis labios, sin dejar de acariciarme, dirigiste una mano hacia mi sexo, quitando la molesta prenda que faltaba ¡Que estorbo!... Me tocaste, a estas alturas mis gemidos se escuchaban a una cuadra. Lance mi cabeza hacia atrás, abandonándome al placer. Sabes usar muy bien las manos; Buscan, mueven, bailan, entra, salen… Las deslizas sabiendo a la perfección lo que ocasionan en mi cuerpo. No podía esperar mas, deseaba sentirte dentro, que me hicieras tuya.
Te deshiciste de tu bóxer, abrí las piernas invitándote a entrar, el deseo me enloquecía, te mataría si tardaras un segundo más. Con una sonrisa, me penetraste despacio. Reprimí un grito y cerré los ojos, dejándome envolver por la pasión y el deseo que sentía. Tu movimiento fue lento; sé que te derretías de deseo, de pasión, de lujuria.
Con cada embestida me arrancabas gemidos de placer, me aferré a tu espalda como si mi vida dependiera de ello, enredando mis dedos en tu cabello y atrayéndote hacia mi rostro para poder besarte. Aumentaste la velocidad y la fuerza, se sentía muy bien como te movías…
Estaba a punto de desfallecer, mis piernas estaban por ceder. Lo sentiste, las sostuviste para mantenerlas firmes. Tus manos recorrían cada centímetro de mi cuerpo con desesperación y ansiedad. Olfateaste mi cabello ondulado, adorabas su aroma.
Con una ultima embestida, llegamos al climax. Solté un sonoro gemido el cual te encargaste de callar con un tierno beso. Respirando entrecortadamente, te derrumbaste exhausto sobre mí, tu cuerpo tibio y sudado me aprisionaba por completo.
-Espero que sirva- Dijiste sonriendo, mirando tu laptop
-¿De verdad tenias tanto trabajo?- Pregunte fingiendo preocupación
Sonreiste. ¡Adoraba esa sonrisa perfecta! Me besaste con una ternura infinita obligándome a regresar a tu cuerpo...
*edito
Última edición por
* Luna Lovegood * el Vie Oct 14, 2011 6:38 pm, editado 3 veces en total
Razón: Para adaptar el título a las reglas del foro.