I. No es fácil decir adiós
II. Vincent Crabbe
III. Olvidar el pasado
IV. Latiendo en su interior
V. Una ráfaga de aire fresco
VI. Nada es lo que parece
VII. En posesión de la verdad
VIII. El encendedor
IX. Inocente enamorado
X. La promesa
XI. Veinticinco inviernos
XII. Brillante
XIII. Blanca Navidad
XIV. Sin obstáculos
XV. El Triskel
Hola, mi nombre es María.
Suelo escribir siempre Ronmiones, de hecho salvo algunas pequeñas cosas solo he escrito sobre esta pareja, la razón amo a Ron, simplemente esa y si él está vivo es con Hermione con quien deseo que esté. En fin, es la primera vez que voy a escribir sobre Hermione con otro que no es Ron. Todo surgió porque me retaron, una chica, me dijo que se me daba bien escribir sobre Ron y Hermione porque no le encontraba dificultad ya que me gustan demasiado juntos y me era muy fácil encontrar situaciones que describir sobre ellos y que si lo hacia con ella y otra pareja distinta no me saldria tan bien. uf!!! no sé si lo haré bien o no, pero ella me retó y yo no puedo con los retos, así que aquí estoy, escribiendo esto que no sé como saldrá.
Lo hice sobre Draco y Hermione porque sobre Harry y Hermione soy incapaz de escribir algo mas que una simple amistad, creo que se me gangrenarian las manos
Allá voy.
Disclaimer: el que todos conocen; Todos los personajes, incluyendo a Draco y a Hermione, que aparecen en este fic son propiedad de JK Rowling, el resto del fic, o sea la historia, es mía.
Advertencias:
-Dejo de escribir en esta historia sobre Ron y Hermione pero no cambio mi estilo, así que esto es un AU.
-Puede contener escenas para mayores de 16 años.
-No sé si será mini fic o fic, depende de mi inspiración, soy novata con esta pareja
-Y por último, tenganme paciencia, no poseo mucho tiempo y tengo Londres entre manos, publicaré al menos una vez al mes, aunque si puedo lo haré mas seguido... no prometo nada
Edito: Me he replanteado los motivos que me han impulsado a escribir un dramione y he decidido que lo haré porque se lo debo a algunas chicas que siendo fans de este género me han seguido en mis historias sobre Ron y Hermione. A todas ellas está dedicado este fic.

Ron volvió a apartar otra vez el inquieto mechón de cabello rojizo de sus ojos, lo hizo con un leve movimiento de cabeza, y luego resopló fastidiado. No tenía buen carácter; era enfadadizo, terco y celoso, y aun así lo amaba. Tal vez si dejase de ser alguna de esas cosas no lo querría con tanta intensidad. Hermione miró al joven una vez mas, suspiró y luego dijo con voz dulce.
—¿Quieres que cierre la ventanilla?
Ron frunció el ceño, y la contempló solo un instante para volver a fijar la vista en la calzada.
—No, la culpa es mía, debí cortarme el pelo antes del viaje.
Hermione sonrió, se mordió el labio y añadió.
—Es una suerte que no lo hicieses, sabes que me gusta así.
Notó como su esposo sonreía halagado con el comentario de ella, y apartó la vista del joven para observar el hermoso paisaje que se vislumbraba a través de la ventanilla abierta.
Escocia era un lugar hermoso, y su clima suave estaba haciendo muy agradable el viaje. Ron se había empecinado en visitar el lago Ness. Hermione era una chica práctica, y solo creía en aquello que veía; pero su esposo, que era mas dado a las fantasías, creía fervientemente que efectivamente había algún tipo de criatura mitológica o primitiva viviendo en las profundidades de aquel lago.
Habían dejado atrás ya la ciudad de Glasgow donde pasaron un par de días visitándola, y ahora se dirigían sin parada hacia Highlands, lugar donde se encontraba el archiconocido lago, con su archifamoso monstruo supuestamente habitando en él.
Eran las cuatro de la tarde, el agradable calorcillo del sol y la suave brisa que le acariciaba dócilmente en el rostro comenzaron a darle algo de sueño, así que se acomodó un poco en el cómodo asiento del copiloto, y decidió sucumbir a él durante un rato. Cerró los ojos, y pronto se vio invadida por el mágico mundo de los sueños en los que siempre había una figura presente, Ron.
No supo cuanto tiempo se había quedado dormida, pero sí en que momento despertó. Un brusco movimiento hizo que su mundo de sueños se desvaneciese por completo, y el grito desgarrado de Ron terminó por despertarla completamente.
—¡Maldita sea!
Un coche desconocido, el vehículo de algún desalmado se aproximaba a ellos circulando en sentido contrario en una autovía en la que solo había un sentido para la marcha. El kamikaze aumentaba la velocidad sin intención de desviarse. Ron aguantaba el tipo con las manos tensas aferradas al volante, sabía que si se desviaba hacia el otro carril, el suicida haría lo mismo. Era cuestión de esperar al último momento, realizar ese movimiento cuando el otro individuo no lo esperase. Hermione sintió el pánico recorrer sus venas. Miró a su esposo, que respiraba con dificultad, luego desvió aterrorizada la mirada hacia el coche que se abalanzaba sobre ellos. Solo era cuestión de segundos y todo habría terminado.
—Te amo Ron.
Supo que debía hacerlo, algo le decía en su interior que debía pronunciar esa frase. El pelirrojo sin apartar la vista de la carretera, sonrió mientras decía con voz aterciopelada y tranquilizadora.
—No te preocupes Hermione, saldremos de ésta.
Lo que ocurrió después fue muy rápido. Ron dio un volantazo y esquivó magistralmente al coche que prácticamente les había embestido, pero el clima escocés es variable y húmedo, y la noche antes había llovido mucho por aquella zona. Los neumáticos del coche de Ron patinaron sobre el asfalto por la inercia de la velocidad, y el vehículo en el que ambos viajaban dio dos vueltas de campana para despeñarse después por una pendiente y estamparse finalmente contra un árbol. Hermione sintió un fuerte golpe en la cabeza, un agudo dolor y el sabor ferroso de la sangre le hizo entender que estaba mal herida. Quiso saber de él, quiso saber si Ron se encontraba bien. Pero todo se tornaba cada vez mas oscuro y frío, y volvía a tener sueño, mucho sueño.
—Ron…—musitó con voz débil.
No obtuvo respuesta, no escuchó nuevamente la voz tranquilizadora del hombre de su vida, y sus ojos se cerraron lentamente, volviendo de nuevo a caer en el mágico mundo de los sueños. Sueños que a partir de aquel día nunca dejarían de ser horribles pesadillas.
Aquí quedó el prólogo, como dije si Ron está en este mundo, Hermione debe estar con él, así que con el mayor dolor de mi corazón y para que Hermione pueda ser de Draco, acabo de terminar con su vida.
Espero que os haya gustado, publicaré antes de finalizar el mes.
Besos.
María.













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